Cuidados Intensivos




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Cada voto es vital para partidos e independientes. Los personeros son la clave.

MIENTRAS los independientes, que son los más, y los partidos, venidos a menos, trazan estrategias para controlar in situ los resultados electorales (hay 68,500 mesas en todo el país), el oficialismo se acaba de romper en dos. Absalón Vásquez y Tomás Gonzales Reátegui, el ministro de la Presidencia y de los grandes fondos, han decidido lanzarse en direcciones distintas. Los asesores del primero, Alberto Kitazono, ex secretario de organización de campaña electoral de Alan García, y Numa Romero, también proveniente del Apra, tras recorrer norte y sur del país, han pronosticado descalabro general para Vamos Vecino. La nueva táctica de ese sector consiste en apoyar en provincias a independientes con popularidad. Entretanto, Gonzales Reátegui, en desfachatada campaña oficialista, sigue armando intrigas con la colaboración de su comando: Rolando Reátegui, su primo que es alcalde de Tarapoto; la congresista María Jesús Espinoza, ex manita derecha de Absalón, y Luis Iparraguirre, ex izquierdista y ex secretario colegiado del otrora tempestuoso Comité Intersectorial de Trabajadores Estatales (CITE). Aunque están cuesta abajo en la rodada, se muestran decididos a todo. Eso otorga mayor relieve a la batalla por los personeros, que esta nota describe.

"La presencia de los personeros es vital para que exista la seguridad de que no va a haber fraude electoral. En todo caso, ellos son los únicos que pueden impedirlo". Así opina Rafael Roncagliolo, directivo de la asociación civil Transparencia.
"No digo que exista una intención de fraude", agrega. "Por otra parte, en mi opinión, el fraude electrónico es muy difícil de cometer".
En otras palabras, el resultado de los comicios del 11 de octubre podría sufrir un volteretazo en más de una circunscripción si es que, en la medida de lo posible, los votos no tienen quién los defienda.
A partir de este domingo 20, tras la capacitación de los distintos grupos de coordinadores voluntarios de Transparencia, esta institución hará lo propio con grupos de personeros de distintas organizaciones políticas. Al cierre de esta edición, ya había recibido más de 60 pedidos correspondientes a diferentes distritos de Lima.
"Estamos contra el tiempo", es la frase recurrente de muchos de los tres mil voluntarios de Transparencia metidos de pico y patas en este proceso electoral. En su mayoría son jóvenes, algunos universitarios y otros profesionales, quienes en una pequeña aula del Instituto de Diálogo y Propuesta en Magdalena, han sido instruidos por el joven abogado Fredy Giraldo en el abecé del proceso.
"En las elecciones de 1995, C90 y el Apra fueron los que contaron con más personeros a nivel nacional. Llegaron a cubrir 48% y 30% de las mesas, respectivamente. El resto de partidos, movimientos y listas independientes lo hizo en menos de 20%", dice Roncagliolo.
Esta vez las cosas parecen distintas. Por un lado, el carácter vecinal de las elecciones está adquiriendo una connotación política. Y, por otro, los partidos y movimientos no oficialistas -sobre todo después de lo sucedido con el referéndum a manos de la ONPE- aseguran tener razones para poner en tela de juicio la transparencia del proceso. Se supone que van a tomar sus precauciones.
Esta falta de credibilidad afecta a los tres organismos electorales y es compartida por un grueso sector de la ciudadanía. Al respecto, el último sondeo de opinión de la Universidad de Lima arroja señales alarmantes: 49% de los encuestados no confía en el RENIEC, 60% no confía en la ONPE y 59%, en el JNE.
Hurtado Miller, con líos en el frente interno, y Alberto Andrade, ponen atención en distritos de mayor peso electoral. Derecha: Transparencia prepara 10 mil observadores.

El Apra, que tiene en el candidato de Trujillo, el actual alcalde José Murgia, su única carta de triunfo resonante, apela en estos casos a su experiencia. El personero legal del PAP, Jorge Ferradas, dice que tratarán de cubrir el 85% de las mesas a nivel nacional y el 100% de las de Lima. Claro que esta vez necesitarán menos personeros, pues no presentan candidaturas en todas las circunscripciones electorales. "El personero es una garantía en la medida en que es el que recibe el acta electoral. De él depende que el personero provincial pueda hacer un seguimiento rápido del cómputo".
Para Somos Perú, el mayor cuidado hay que ponerlo en los conos de Lima. "Tenemos antecedentes negativos", dice Manuel Masías, personero legal de esa agrupación. "En San Martín de Porres nuestra candidata perdió por 3% en las elecciones pasadas; es decir, por photo-finish. Nosotros pensamos que esto sucedió porque no llegamos a cubrir el ciento por ciento de las mesas en ese distrito". Ese sabor a fraude que quedó en la boca de Somos Perú está haciendo que, según Norma Juárez, coordinadora nacional de capacitación, cada día adiestren centenares de personeros en todos los locales distritales.
Esta preocupación por una adecuada cobertura de personeros en los Conos es comprensible si se tiene en cuenta que se trata de los distritos -exceptuando el Cercado- con mayor peso electoral (ver mapa). Si bien las tendencias del voto para la alcaldía metropolitana parecen estar consolidadas, a Somos Perú también le interesa sin duda tener mayoría en la Asamblea Metropolitana de alcaldes.
Y en los Conos, según una encuesta del Instituto de Desarrollo e Investigación de Ciencias Económicas (IDICE) realizada entre el 8 y 10 de setiembre, a nivel de candidaturas distritales las cosas no están del todo definidas. Según el mencionado sondeo, en San Juan de Lurigancho y en Villa El Salvador Somos Perú tiene 11 puntos porcentuales de ventaja sobre Vamos Vecino (34.6% versus 23.1%, y 34.5% contra 23.1%, respectivamente). En Comas, en cambio, Somos Perú tiene 45.7% y Vamos Vecino 16.2%.
Sumados al Cercado, estos cuatro distritos representan el 28% del electorado de Lima Metropolitana.
Serán, sin embargo los votos los que digan la última palabra. Para que esta voz se escuche de veras se requieren personeros. Por eso, la mayoría de agrupaciones están pidienda a sus candidatos a alcaldes y regidores que enrolen un número determinado de personeros.
Para Roncagliolo, este panorama tiene en provincias características preocupantes debido a la cantidad de listas independientes, con opción ganadora, como es el caso del candidato al municipio de Arequipa, Juan Manuel Guillén. Por su naturaleza, dice Roncagliolo, las listas independientes pueden tener mayores dificultades para tejer una amplia red de personeros. (Francisco Centurión A.)