cine-TV

No Hagan Olas
El chisme y el juego del escándalo.
Por FERNANDO VIVAS
EN un momento fue la sumatoria de todos los escándalos. El boom del chisme fue el gran cometa-escoba sobre el que Magaly Medina y sus rivales se montaron sin importar a dónde las llevara. La cabeza del astro pasó y ahora vemos el comienzo de la larga, infinita cola. La noche televisiva quedó espesa, llena de relumbrones y sin embargo con una luna negrísima. Pero no (se) hagan (b)olas, el chisme audiovisual está camino de convertirse en una convención, en un juego intertextual donde los protagonistas son las biografías más o menos falsas y no las auténticas personas.
Carlos Galdos, Karina Calmet y Nino Peñaloza en el último gossip-show, "De buena onda".
Los reality/talkshows merecieron más polémicas. Si hace un par de meses la Tv. bajó un poco la voz para no irritar a su público fiscalizador -el aburrido AB que zapea sobre los talkshows- ahora tose y la vuelve a subir. La pequeña tregua, tras la amenaza de los anunciantes de quitar su respaldo a Mónicas y Lauras, acabó por sacarlos del candelero. Pero la Tv. -Gisela lo tiene marcado con sangre- vive de la atención pública y por eso tiene que hacer mucho humo. Por eso, Maritere ha salido más cruda que antes, por eso Mónica Chang promociona sus broncas off the record entre homosexuales y homofóbicos, por eso a Jaime Lértora sus invitados se le siguen yendo de/ las manos.
Pero los gossip-shows o "programas de espectáculo" no motivaron serias amenazas de los anunciantes. Ellos y nosotros, televidentes de bajo y difuso perfil, intuimos que en el fondo los textos que allí se juegan no comprometen nuestras vidas, como sí, por antinomias sociales, los talkshows. Los grandes excesos de Magaly -caso Alejandro Guerrero, caso Claudia Cisneros- sirvieron para instalar el género en la comidilla estelar. Luego, la competencia se encargó de crear sus propios blancos y municiones: los dimes y diretes más encendidos se dan entre rivales. Allí se operan jales (de frecuencia y de pelo), alianzas de urracas, batallas de puntos. Y si, agotada la bronca, no encuentran dónde picar inconsulta e impertinentemente el diente, hay muchos profesionales de la farándula que se les ofrecen gustosos: bataclanas tocadas de nervios, cómicos en trompo, cantantes urgidos de promoción, estrellitas buscando desesperadamente pantalla. Todos ellos a veces en la misma cola para ingresar a una premiere. Es un circuito alternativo a los noticieros políticos, con reporteros, protagonistas e informantes que vegetan a expensas de la Tv. misma. (El único canal importante sin gossip show es Pantel y por eso uno se topa con notas faranduleras en "Panorama"). La farándula vista como una realidad de relevo para cubrir algunos huecos creativos de la Tv. y permitirnos escapar por la periferia de nuestra durísima actualidad. Mientras así sea habrá mucho humo.

Escribe: GABRIELA RIVERA
"No me pierdo a César Hildebrandt".
El trabajo en televisión es absorbente, por eso me queda poco tiempo para relajarme y sentarme en un sillón frente al televisor. Sin embargo, cuando tengo tiempo me meto en el cable, principalmente veo Discovery Channel. El otro día vi un especial sobre la tribu Zulú que era extraordinario. Lo que más me sorprendió es que ellos cambian a su jefe cuando le aparece una cana o se le cae un diente. Parece que entre estos africanos el poder termina cuando el líder envejece. También me divierto con Alf. Lo que me fascina de este personaje es su frescura, le llega todo y no se hace paltas. Creo que el humor es muy importante, por eso disfruto con la serie. Por supuesto que también veo E! Entertainment, el programa de espectáculos por excelencia. Siempre debemos ver lo bueno. Mirando se aprende. Otra de las cosas que me atrapa son las biografías de Mundo Ole. Me resulta fascinante el que en una hora o dos se pueda ver toda una vida. Ahora que la gente no está acostumbrada a leer, esta es una alternativa para adquirir conocimientos. En televisión nacional no me pierdo a César Hildebrandt. Con él no sólo te pones al día en todo el acontecer nacional, también aprendes a desarrollar un espíritu crítico, algo que es muy importante para nuestra formación como personas. Cada uno de sus programas es una clase de periodismo. En realidad veo poca televisión. En realidad me gusta mucho más el cine, siento que me deja mucho más y te llega a conmover como ningún otro medio. Por ejemplo, después de ver "Tesis" pude entender cuán terrorífica puede ser una cámara de video.
Gisela En La Brega
Los esfuerzos meridianos de Gisela.
No queremos esperar a fin de año para señalar el mayor esfuerzo y el mayor revés de la Tv. local. Gisela Valcárcel vence en las dos categorías. Si por un lado creemos que los magros ratings que le consigna Ibope sí tienen explicaciones convincentes que hemos expuesto muchas veces -que concursos y poses zalameras pasaron de moda, que la conductora perdió el halo de meteorito social que antes le granjeó tantos puntos de todos lados- nos sorprende su denuedo. Gisela brega por los mejores invitados, por darle actualidad periodística a su espacio, por adelantar chismes y broncas de la competencia. Su esfuerzo no acaba a las 2.30 p.m.; ahí empieza la estrategia de impacto a los medios y el rebote de puntos. A las broncas con Magaly, siguieron la cuadrada a Oscar D'León, el diferendo nacionalista con Hildebrandt, la rebeldía contra el rating. Gisela se ofrece al público y a los medios, chichas y serios, intentando conjurar la indiferencia con comidilla. Su programa se concibe para el hogar y para los flashazos de los fotógrafos, groupies involuntarios convocados todos los mediodías. El auditorio tiene que estar repleto -otra preocupación- y eso equivale a algunas décimas de rating acumulado a la semana. Una luchadora.
Picotazos
-"Yo no necesito el viagra. Blanca Nélida lo sabe muy bien, porquevarias veces la he escaldado".
-Carlos Alvarez en su caracterización del fiscal Ajonjolí.