Los Partes de Guerra Inéditos de Grau




Los Partes de Guerra
Inéditos de Grau

Familia limeña descubre reveladores escritos de Miguel Grau de la guerra con Chile

Una de las páginas gloriosas de la Marina de Guerra del Perú fue escrita por los enfrentamientos, y lo que Jorge Basadre llamó "las correrías" del Monitor Huáscar, comandado por Miguel Grau. CARETAS descubrió cuatro documentos inéditos, de puño y letra, del Caballero de los Mares, contando pasajes de la guerra con Chile. De los partes de guerra descubiertos, tres de ellos llevan la firma de Miguel Grau Seminario, pero los cuatro tienen un origen común: fueron escritos desde el Monitor Huáscar.

Escribe DAVID MONTOYA

EN el Combate de Iquique del 21 de mayo de 1879, el Almirante Miguel Grau escribe una de las páginas gloriosas de la historia del Perú. Luego que el Monitor Huáscar hunde la corbeta Esmeralda, el comandante de la nave peruana ordena socorrer y salvar a los sobrevivientes chilenos de las aguas. Estos al ser depositados en tierra, en reconocimiento a Grau gritan:... "¡Viva el Perú generoso!".
Paradójicamente, a 119 años de este acontecimiento, otro hecho histórico tiene que ver con la Esmeralda. Se trata esta vez de la calle signada con el número 269, en Chacarilla del Estanque, en el distrito de San Borja, donde la familia Rosell-Rosentahl, en enero de 1997, protagonizó un hallazgo sorprendente: cuatro partes de guerra en los que el Almirante Grau da cuenta a sus superiores sobre los pormenores de pasajes de la guerra marítima con Chile. Dos de los documentos se hallan incompletos. Uno no tiene las primeras hojas, y el otro, no cuenta con las últimas. Aunque los cuatro, evidentemente, tienen el mismo origen, el Monitor Huáscar y Miguel Grau.

El Almirante Miguel Grau relata en sus partes inéditos las victorias, acosos enemigos, y bajas sufridas por el Monitor Huáscar en la guerra con Chile.

El 21 de mayo de 1879, el Caballero de los Mares envió uno de estos partes al General Juan Buendía, Jefe Benemérito del Ejército del Sur, donde le relata detalles del Combate de Iquique y el enfrentamiento con la corbeta chilena Esmeralda. Este escrito no se ha recuperado por completo y carece de las últimas hojas.
Grau remite -de puño y letra también- al Director de la Marina otro de estos documentos con fecha 7 de junio del mismo año. Allí, cuenta cómo el 3 de junio tuvo que enfrentar al blindado chileno Blanco Encalada, a pesar que quiso evitar el choque porque el Huáscar era una nave considerada menor. A pesar de ello, el Monitor enfrentó nueve disparos del Encalada que no hicieron ninguna mella, y los peruanos respondieron con cuatro cargas. Luego, el cañonero chileno Magallanes que se encontraba cerca, junto al Blanco Encalada inician una persecución del Huáscar, y no consiguen su objetivo.
El tercer parte lamentablemente no cuenta con las primeras hojas, pero todos los indicios confrontados con "Historia de la República" de Jorge Basadre, y la "Historia Marítima del Perú" de Melitón Carvajal indican que se trata de la etapa que Basadre llamó: La caza y apresamiento del transporte chileno "Rímac", que aconteció el 23 de julio.
El último documento es un parte fechado el 31 de agosto, donde el almirante informa sobre los enfrentamientos victoriosos sostenidos, el 28 de ese mes, contra los buques Magallanes, Abtao y Limarí, así como de la muerte del teniente Carlos de los Heros, y el marinero de la Escuela de los Condestables Alcides Gutiérrez.
Estos documentos hallados en Lima el año pasado vienen siendo evaluados por expertos ligados al Instituto de Estudios Marítimos del Perú. Sin embargo, historiadores de prestigio como el padre Armando Nieto o el experto en Derecho Marítimo, José Antonio Pejovés, muestran su plena satisfacción por el hallazgo de estos documentos inéditos que según dicen "ayudarán a precisar partes de la Historia de la Guerra con Chile aún ignoradas".

Uno de los partes de guerra, firmado por Miguel Grau, el 31 de agosto de 1879, donde cuenta "Las últimas correrías del Huáscar" según el historiador Jorge Basadre. Aquí se consigna, entre otros datos, los enfrentamientos sostenidos por el Monitor con los buques chilenos Magallanes, Abtao y Limarí, además del Antofagasta. Estos cuatro documentos históricos fueron custodiados por el Contralmirante Juan Bautista Cobián y Gutiérrez, amigo personal del Caballero de los Mares. Luego, dichos escritos, son heredados por su hija, doña María Luisa Cobián y Zavala de Rosenthal, quien casi sin saberlo traslada esta preciosa carga a su hija María Rosenthal, y ésta finalmente a su hijo Martín Rosell.

BAUL DEL TESORO

Cuando el doctor Wenceslao Rosell Pinillos y María Rosenthal y Cobián contrajeron nupcias hace 43 años, nunca imaginaron que muchos años después, luego de un matrimonio y una familia consolidada, sus vidas y la de su hijo Wenceslao Martín se verían sobresaltadas de alegría y emoción por un hallazgo impensado.
Hace 20 años, en 1978, doña María Luisa Cobián y Zavala de Rosenthal llegó a vivir a la casa de su hija María Rosenthal y Cobián de Rosell en la calle La Esmeralda # 269, en Chacarilla del Estanque.
Don Wenceslao Rosell Pinillos, médico oncólogo de prestigio, nos cuenta que la madre de su esposa, al llegar a su casa, trajo consigo -dentro de sus pertenencias- una serie de baúles que formaban parte de su herencia familiar.
Aproximadamente 10 años estuvo viviendo doña María Luisa Cobián con su hija y su yerno, hasta que falleció en 1988. Desde esa fecha, hasta enero del año pasado, varios de los baúles que llegaron con ella a la casa de Chacarilla ni siquiera habían sido abiertos, ni revisados por algún miembro de su familia.
Un día, María Rosenthal se levanta muy temprano y decide ordenar su hogar y sacar de su casa lo que consideraba como no indispensable. Al llegar a la habitación donde su madre guardaba sus baúles, sólo tiene una idea: "Voy a regalar esos baúles y su contenido a los traperos de Emaús".
Antes de proceder con su deseo, la madre de Martín Rosell se sienta y empieza, como quien no quiere la cosa, a dar una "revisadita". Va abriendo, baúl por baúl, hasta que se detiene en unas hojas muy antiguas que sobresalían de un libro de música.
Grande fue su sorpresa cuando al abrir con sumo cuidado esos escritos amarillentos se da cuenta que tres de ellos son firmados por Miguel Grau Seminario. Con cierto nerviosismo comunica el hallazgo a su esposo, y entre los dos le encargan a su hijo Martín Rosell Rosenthal, en representación de su familia, que tome la decisión de cómo proceder con los partes militares de Grau.

María Rosenthal y Cobián, quien halló los partes inéditos de Grau, acompañada de su familia. Martín Rosell, el heredero final.

Luego de varios meses de consultas y reflexiones con su amigo, el doctor José Antonio Pejovés, Martín decide hacer público a CARETAS la existencia de estos documentos e iniciar las coordinaciones con la Marina de Guerra del Perú, para su ingreso al Museo Naval.
Todo al parecer puede "quedar en familia", pues el azar ha querido que Martín mantenga en la actualidad una simpatía y una amistad cercana con Giovanna Buendía Bartra, tataranieta del General Juan Buendía, Jefe del Ejército del Sur, al que Grau dirige uno de los partes recién descubiertos, donde le detalla el Combate de Iquique.

EL AMIGO DE GRAU

Pero, ¿cómo llegan estos documentos a manos de doña María Luisa Cobián y Zavala de Rosenthal?
Ella hereda muchos recuerdos de familia, entre ellos los partes de guerra de Grau de su padre, el Contralmirante Juan Bautista Cobián y Gutiérrez, amigo personal del Caballero de los Mares.
La relación con nuestro héroe nacional es de tal naturaleza que el almirante piurano -según reseña una foja de servicios de octubre de 1921 de la Marina de Guerra sobre Cobián y Gutiérrez- el 5 de abril de 1879 le dirige una carta donde le dice: "Estimado compañero y amigo: ...el concepto que tengo formado de su competencia como Oficial de Marina y Comandante que ha sido de la Corbeta "Unión" y "Pilcomayo" es en extremo satisfactorio, tanto en la parte profesional, como en su comportamiento, siempre digno y circunspecto. Su compañero y amigo que de veras lo estima. Miguel Grau".
En consecuencia, los partes inéditos de guerra hallados en la casa de Chacarilla del Estanque fueron custodiados y transmitidos de generación en generación por el contralmirante Juan Cobián.
A dos semanas de otro aniversario del Combate de Angamos y la inmolación de Miguel Grau, estos testimonios de nuestro héroe nacional, -heredados por los Rosell-Rosenthal- muestran pasajes no registrados de los enfrentamientos marítimos entre las armadas del Perú y Chile.


Combate de Iquique
Relato desde el Monitor Huáscar de la victoria peruana.

CARETAS transcribe en extenso el contenido de uno de los partes de guerra -recién hallados- donde se da cuenta del enfrentamiento sostenido entre el Monitor Huáscar y el buque chileno Esmeralda -el 21 de mayo de 1879- que fue hundido por la nave peruana de tres espolonazos. Confirma la victoria de la Armada Peruana y la dimensión de Miguel Grau, quien ordena que su tripulación acuda en socorro de los sobrevivientes de la nave enemiga, que como se sabe luego vivan al "Perú generoso".

Comandancia General de la 1ra Division Naval

Abordo del Monitor "Huascar".
Al ancla Mayo 21 de 1879.

Benemérito Señor General
en Jefe del Ejército del Sur

Conforme á instrucciones verbales que recibí del Señor General Director de la Guerra en el puerto de Arica me dirijí a este puerto con la Division Naval de mi mando, compuesta del Monitor "Huascar" y de la Fragata "Independencia", y al arribar a él en donde se encontraban sosteniendo el bloqueo los buques de guerra Chilenas Corbeta "Esmeralda" y Cañonera "Covadonga" emprendí el ataque contra ellos batiendo a la "Esmeralda" que se mantuvo en el fondeadero y mandando a la "Independencia" en persecución de la "Covadonga" que huia en direccion al Sur.
No me es posible por la premura del tiempo dar a Ud. los detalles de este encuentro que desde luego ha podido Ud. apreciar por si mismo desde tierra y concrétome por tal acusa á decir á Ud. que notando despues de la primera hora del combate que nuestra posición en la boca del puesto no nos permitia hacer buena puntería á causa del movimiento de la mar y sabedor de que la "Esmeralda" se mantenia muy pegada á tierra por la parte Norte de la poblacion porque tenia su frente guarnecido por una linea de torpedos segun me lo indicó el Capitan de Corbeta y de este puerto Don Salomé Porras que vino abordo al principiar el combate á la par que temiendo herir á la poblacion con los tiros de mi buque me decidí á entrar por la parte del Sur pegandome lo posible á la isla á fin de atacar con el espolon pero como la "esmeralda" salia entonces por la parte del Norte siempre muy próxima á tierra cambié de propósito y goberné sobre ella directamente. En dos ocasiones se defendió presentando la aleta en la una y la proa en la otra de manera que el golpe de espolon no le hizo mayor efecto en una ni otra y el combate tenia lugar entonces con tiros de fusileria y ametralladoras estando los buques en contacto.Finalmente dispuestos los dos cañones de la torre para dispararlos lo mas pronto posible del buque enemigo y embistiendo por tercera vez á toda fuerza con el espolon el disparo de los primeros y el golpe de este último dado en el centro de su costado sumergieron casi instantaneamente á la " Esmeralda". Era las 12h. 10 m. el combate habia terminado despues de 3h. 40 m. de una tenaz resistencia del enemigo.

Páginas del Combate de Iquique remitidas, desde el Huáscar, al general Juan Buendía.

La Fragata "Independencia" batiendo en casa a la "Cobadonga" logró apróximarsele hasta embestirle con el espolon en la punta denominada "Grueso" per, como este último buque navegase muy pegado á tierra, (próximo el momento de darle el golpe) sufrió la primera un violento choque en sus fondos contra una roca desconocida y cubierta choque que le inútilizo su máquina y dio por resultado la pérdida del buque arrojado por la mar sobre los arrecifes de la punta.
Terminaba la accion del "Huascar" con la submercion de la "Esmeralda" y despues de haber salvado á los naúfragos de este último y recibidolos á mi bordo me dirijí en demanda de la "Independencia" que tenia á la vista en la punta "Grueso" ya mencionada con el ánimo de ayudarla al apresamiento de la "Cobadonga" pero ésta desde que se apercibio de la direccion que llevaba se alejó á toda fuerza con rumbo al Sur la persegui durante 3 horas y despues de notar á la pasada el estado en que se encontraba la "Independencia".Mas considerando que la distancia de 10 millas que próximamente me separaba de la "Cobadonga" no podía estrecharla antes de la puesta del Sol y ser en tal caso mas conveniente ir en auxilio de la "Independencia", vire y me dirijí sobre ésta.
Pronto pude apreciar que la pérdida de la Fragata era total mande mis embarcaciones por la gente que habia abordo de ella y dí órden de incendiarla.Esto cumplido he regresado á este puerto.
Adjunto á Ud. las relaciones de las bajas habidas en la dotacion de este buque de los muertos del enemigo cuyos cadaveres han sido recojidos y de los prisioneros.
Remito a tierra para su sepultura los cadaveres, para su curacion los heridos y á las ordenes de U.D. los prisioneros.