Bien Solapa




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Luego de trece años un miembro de la Marina, el contralmirante Humberto Rozas, es el nuevo jefe del SIN.

Un realineamiento de responsabilidades viene ocurriendo en las Fuerzas Armadas tras la salida de Hermoza Ríos de la Comandancia General. La jefatura del Servicio de Inteligencia Nacional le ha sido asignada a un marino, y la presidencia del Consejo Supremo de Justicia Militar a un FAP. Ambos cargos han sido tradicionalmente feudos exclusivos de los miembros del Ejército.

En julio de 1997, el contralmirante Humberto Rozas fue condecorado por el general EP Saucedo, entonces ministro de Defensa, con la Orden Gran Almirante Grau.

NUEVOS vientos o reacomodos inesperados vienen ocurriendo en la Fuerza Armada luego que el general (r) Nicolás Hermoza Ríos fuera renunciado de su cargo. Como prueba de ello, la jefatura del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), que venía siendo ocupada, interinamente, por el general E.P. Juan Yanqui, recayó, está vez, en un alto oficial de la Marina de Guerra del Perú: el contralmirante Humberto Guido Luis Rozas Bonuccelli. Después de trece años un oficial naval vuelve a la dirección del SIN.
Fernando Belaunde Terry, en su segundo gobierno, se apoyó en oficiales de la Marina para que se encarguen de esta tarea. Así, los almirantes Enrique Carbonell Crespo, Juan Soria Díaz y Edgard Colunge Guerrero ocuparon en su momento ese puesto. Precisamente, Colunge, es recordado en lo que se denomina "la comunidad de inteligencia" como el que inició la labor de seguimiento de Sendero Luminoso, hasta identificar a la cúpula principal del grupo terrorista.

Teniente general FAP Oscar Granthon, presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar.

El almirante (r) Alfonso Panizo precisa que "la Marina de Guerra, siempre ha tenido una profesionalización reconocida en el área de inteligencia, por el tipo de capacitación de sus oficiales que tenían como misión principal el seguimiento del frente externo".
Rozas es reconocido por Panizo y el general Walter Ledesma como un experto y un profesional en los temas de inteligencia del cual tienen según dijeron "las mejores referencias".
El jefe del SIN fue oficial de dotación de la Dirección de Inteligencia Naval durante más de 10 años, entre 1977 y 1993; y en los primeros meses del presente asumió la subjefatura del SIN; y desde el 21 de agosto último, ocupa el puesto del general E.P. Julio Salazar Monroe.
Sin embargo, al costado de Rozas y como segundo hombre del SIN, ha sido colocado el general E.P. Roger Burgos León, miembro de la promoción 1966: la de Vladmiro Montesinos. Con lo cual, la presencia y por supuesto la injerencia del asesor está garantizada. Es de esperar que el profesionalismo de Rozas, por el cual aluden tirios y troyanos, acabe por imponerse.
Otra muestra de los nuevos vientos en la Fuerza Armada, en la etapa post Hermoza, fue la designación como presidente del Consejo Supremo de Justicia Militar del teniente general FAP, Oscar Granthon Stagnaro, en agosto último.
Pero, los nudos gordianos que impuso Hermoza con su poder militar vienen cediendo también en la justicia civil. Hace algunos meses era impensable que una denuncia contra el general "victorioso" prosperara en alguna instancia. El 18 de setiembre último, el Fiscal de la Nación, Miguel Aljovín, derivó la denuncia por violación de los derechos humanos, interpuesta por el abogado Heriberto Benítez contra Nicolás Hermoza de Bari, al fueron común.