Con La Fuerza De La Desazón




Con La Fuerza De La Desazón
La frustrante campaña de Vamos Vecino cobra su primera víctima en Palacio: el ministro de la Presidencia Tomás Gonzales Reátegui.

A 14 días de las elecciones Juan Carlos Hurtado Miller presentando su propuesta en ESAN.

LUNES, 28 de setiembre, Surco. Un escaso y aburrido auditorio, al cual Juan Carlos Hurtado Miller intentaba presentar su plan de gobierno en los ambientes de la Escuela Superior de Administración de Negocios (ESAN), mostró gráficamente la situación del movimiento oficialista Vamos Vecino: el desbande, y el posible síntoma de una debacle.
Cuando Absalón Vásquez y Tomás Gonzales Reátegui idearon formar un grupo político que participara en el proceso electoral municipal con el objeto de ganar un contingente importante de alcaldías distritales y provinciales a nivel nacional para ofrecer al presidente Fujimori, una base social para su segunda reelección. Por supuesto, los dos mentores se iban a llevar las palmas y los favores del primer mandatario.
Pero la disputa, entre los dos socios, por el éxito de esta empresa, se inició muy pronto. Gonzales y sus hombres de confianza, rápidamente, coparon los estratégicos espacios de organización de Vamos Vecino, y relegaron al entorno de Absalón. Así, su primo Rolando Reátegui y Luis Iparraguirre se convirtieron en los seductores de candidatos, e iban por el país ofreciendo a los postulantes encabezar una presunta lista ganadora.
El país fue testigo de las disputas intestinas entre los precandidatos "vamosvecinistas" en pequeños y grandes territorios. En ese clima, los partidarios del ministro de la Presidencia lograron inscribir a la mayoría de candidatos municipales en todo el país.
Sin embargo, ante las encuestas, desalentadoras, que mostraban un fracaso inminente de Vamos Vecino, Alberto Kitazono y Numa Romero, hombres de confianza de Absalón lo convencieron para ponerse de costado en este proceso electoral y apoyar las candidaturas de postulantes independientes, que siendo fujimoristas, no querían quemarse con la camiseta del tractor.

Ingeniero Tomás Gonzales Reátegui, ministro de la Presidencia, defendiéndose de las acusaciones, en el Congreso, de mil maneras. Al final su cantarín discurso loretano no le sirvió de mucho. Izquierda: En medio de un clima electoral enrarecido, Santiago Murray, jefe de la misión de observadores de la OEA, muy preocupado por el descrédito de los organismos del sistema electoral para los próximos comicios municipales.

En este contexto, se inicia la debacle anticipada. A pesar de los esfuerzos que hicieron los ideólogos de Vamos Vecino para sacarse la etiqueta oficialista no lo lograron. Por lo que el fracaso electoral de este grupo político sería el fracaso de Fujimori. Allí empezó la tragedia del ministro de la Presidencia.
Por su parte, Hurtado Miller, desde que aceptó su cruz, se apartó de los patrocinios absalonistas y del grupo de Gonzales Reátegui. Al final, el resultado será de su entera responsabilidad.

EL CARGAMONTON

El martes último se empezó a desmoronar el inmenso castillo de naipes que el ex pepecista ministro de la Presidencia Tomás Gonzales Reátegui empezó a construir cuando se pasó al bando oficialista tras el golpe de 1992, e inició su apoyo a la reelección presidencial como encargado de la Región Loreto.
Ese martes, Miguel Velit presidente de la Comisión de Fiscalización del Congreso, como nunca categórico dijo: "señores congresistas vamos a respetar la agenda de la Comisión, y, a pesar que no hay mucho tiempo, propongo que votemos el pedido de Javier Velásquez y Anel Townsend para que se forme un Grupo de Trabajo que investigue las denuncias de irregularidades contra el señor Tomás Gonzales Reátegui en la Región Loreto, y sobre el mal uso de los recursos del Estado en la campaña municipal". Fue aprobado por unanimidad.
La congresista oficialista Edith Mellado no ocultó su fastidio, ya que minutos antes había propuesto postergar la decisión, seguramente para tener una idea más clara de cuál era el temperamento en Palacio de Gobierno. Unas horas antes, Gonzales, había presentado su renuncia al presidente Fujimori.
Sólo cuatro días antes Gonzales Reátegui se había presentado ante la Comisión de Fiscalización del Congreso. Intentó desinflar las denuncias en su contra. Los mismos parlamentarios ayayeros del oficialismo que lo defendieron a capa y espada, en esa oportunidad, estuvieron el mismo día de su renuncia buscando a Absalón Vásquez para explicar su conducta.

Asesor presidencial Absalón Vásquez, el artífice de la salida de Gonzales Reátegui. Contó con el apoyo de la desastrosa campaña municipal liderada por Rolando Reátegui, el primo.

Esa fue la actitud, por ejemplo, de Anselmo Revilla. La tarde del martes último se le vio ingresar a Palacio por la calle Pescadería.
En realidad, quien inició la tragedia de Gonzales fue el Contralor General, Víctor Caso Lay, quien, en la primera semana de setiembre, como quien no quiere la cosa, y sin que nadie se lo pregunte, soltó la afirmación de que su despacho se encontraba realizando una auditoría de la gestión de Gonzales Reátegui en la Región Loreto, de hace tres años, pues habían encontrado indicios de irregularidades.
Por otro lado, el sector de Absalón empezó a prodigar a los medios de prensa una serie de testimonios e indicios sobre el mal uso de los recursos del Estado para favorecer la campaña de los candidatos de Vamos Vecino. El escenario estaba montado.
Luego de su presentación en la Comisión de Fiscalización y en diversos programas periodísticos, Gonzales Reátegui fue contundente al señalar que no haría caso de los pedidos de renuncia que le había hecho la oposición. Pero, en casi 72 horas, cambió de parecer, o lo hicieron cambiar.
En realidad, las denuncias sobre presuntas irregularidades cometidas por Gonzales en la Región Loreto datan de 1992. Se le vinculaba, entre otras perlas, a un clan familiar ligado al narcotráfico a través de una empresa de taxis relacionada con su hermano Hilter; fue asimismo acusado de nepotismo y de violar la ley electoral por actividades proselitistas a favor de la campaña presidencial de Fujimori. (CARETAS 1498).
Pero, ¿cuáles son las razones para que el ministro de la Presidencia caiga ahora en desgracia?

Contralor Caso Lay ante comisión Velit. Hace dos semanas Gonzales no asistió.

EL CALCULO A LA SOMBRA

Absalón Vásquez pretende mostrarle al presidente Fujimori -quince días después de las elecciones municipales- que él ha logrado reunir a un contingente importante de alcaldes a nivel nacional que simpatizan con su gestión gubernamental. Es una forma de consolidarse como una figura política indispensable dentro del proyecto fujimorista. Al mismo nivel que Vladimiro Montesinos.
En este objetivo, Gonzales Reátegui y su proyecto vecinista sobraba, ya que sólo puede acarrear impopularidad al ingeniero Fujimori, por lo que había que sacarlo del ámbito palaciego.
Así las cosas, el ex ministro de Agricultura parece decidido a copar aún más espacios fundamentales dentro del régimen. Junto con la salida cantada de Gonzales Reátegui del despacho de la reelección, como llama la oposición al ministerio de la Presidencia, se anuncian otros cambios en las carteras de Transportes y Agricultura. Por supuesto, Absalón, pretende recuperar hegemonía en estos sectores. (David Montoya)


Fraude En Chips
Medidas a tener en cuenta para evitar la alteración electoral electrónica.

EL martes 29 Jorge Heysen, magister en Ingeniería y Sistemas por la Universidad de Alabama, puso sobre el tapete, en conferencia organizada por "Transparencia", las medidas que ONPE tendría que tomar para los procesos electorales: controlar los accesos a la red, proteger la información y realizar auditorías permanentes para detectar intrusos (hackers).
La reunión se llevó a cabo, solo unos días después que Santiago Murray, presidente de la misión de observadores de la OEA, mostrara preocupación por los proximos comicios ediles.
La evaluación de Heysen sobre lo dispuesto por ONPE en las últimas elecciones municipales, es que éstas estuvieron en un nivel "razonable", sin llegar al nivel "deseable".
Sostuvo que el sistema electoral peruano sí es vulnerable.
Recordó que en 1995:

  • Hubo varios puntos de riesgo en todo el trayecto de la información electoral que procesa la ONPE.
  • La transmisión de datos no era "encriptada" para permitir que pueda ser trasladada sin problemas de un lugar a otro de la red.
  • En los ambientes de la ONPE no había cómo controlar quién entra, a qué hora y qué hace en las computadoras.
    La recomendación más urgente que hace Transparencia a la ONPE es contratar una asesoría que evalúe el nivel de seguridad de la red electoral, realice pruebas controladas (que incluyen la actuación, por ejemplo, de un "hacker benigno") y señale a José Portillo las correcciones que debe tomar.
    Por cierto, según Heysen, también hay riesgos de violación de la seguridad de parte de las mismas empresas que proveen el software a la ONPE.
    Al respecto el papel de los personeros es vital. Rafael Roncagliolo, de Transparencia, precisó que hasta ahora no ha habido proceso electoral en el que algún grupo político hubiese cubierto el 100% de las mesas con sus personeros. En 1998, Somos Lima acreditó personeros en un porcentaje de 43% de la cobertura total, y Cambio 90-Nueva Mayoría en un 34%.(GGA)