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El Mundo de Chibolín
Andrés Hurtado entre jales y empujones.

Por FERNANDO VIVAS

SSENTADOS en el set de Global, cotejando orígenes y triunfos, Gisela y Chibolín parecen hermanos de escalera. Ambos treparon del café licencioso a la TV y tras intentar desprenderse del fondo de potos y lentejuelas del humor sabatino, se les abrió la puerta del programa propio. Para Gisela fue cosa de sumar a sus encantos de vedette, labia y timing de animadora; para Hurtado ha tenido que ser más difícil. Es un imposible galán de la risa, ni siquiera tiene pinta de criollo cervecero o huachafo de la canción. La cara de chibolo gordito al que le dejan jugar el partido sólo si pone la pelota le granjeó ese mote ridículo que si le sirve hoy es porque ha ganado una nueva lectura. Chibolín es el chivo oficial de la TV, lo que no quiere decir que necesariamente lo sea -en su caso poco importa porque dista de ser un objeto de deseo- sino que ya tiene una especialidad en la que no hay rivales que pongan el mismo empeño. Sus remedos, siempre amanerados, siempre travestidos, apelan al efectismo de la loca aspaventosa, de la boca fruncida para un beso, de la teta pellizcada -su mayor gracia-, y de la mano con meñique levantado para decir como Camucha, "Gente linda" -su tag de presentación.

Chibolín barajando ilusiones: programa propio y candidatura política.

Además de remedón convicto y contumaz, Chibolín ha necesitado de otras artes para escalar. Marketero de lo que sea, se ha vendido dentro y fuera del canal, se ha prodigado a los medios, ha bregado, ha sudado y ha arañado -literalmente, a Oscar Gayoso, por hablar mal del canal y equipo del que ahora el propio Chibolín se ha apartado gozoso. También ha vendido a otros como Gabriela Rivera, la paparazza que pasó de ATV a Global preparándole a su manager un casillero en la empresa de GDP. Ese, más que jale, fue un empujón. Chibolín ha hecho todo por el espacio propio, pues ser uno más en un programa de muñecos alicaídos como "Risas en América", no da para pagarse tanto viaje a Miami y Nueva York. No da para comprarse el vestuario del calendario remedón que quiere publicar para adornar no sé qué paredes populares. Como Susy Díaz o Mónica Cabrejos, Hurtado quiere calatearse de formalidades para envolverse en las ligas y plumas del éxito. Hasta ahora nos ha hecho reír con ganas -recordamos su vetada Keiko, su hiperbólica Lía Crucet, su inutilísima Camiush- pero en sus cálculos faltan botones para muestra. Ya no estamos para un espacio de remedo puro sin el aliento creativo de un Alvarez o para un talkshow en joda sin la habilidad para conducir de un Pimentel. Hasta hoy no le hemos visto tales cualidades a Hurtado. Más chispa tenía Gayoso y quedó tirando cintura. A Global, si no descubre sus propios talentos cómicos, le faltan varios jales y empujones para armar el frente chistoso que sí tienen el 4, el 2 y el 9. Que a ello dediquen a su cómico jalado.


Eduardo Lavado, periodista y productor de "De buena onda".

  • En los últimos años, ya sea como parte de Tv., y ahora integrado a "De buena onda", me he vuelto un consumidor obligado de Tv. nacional. Pero no encuentro un solo programa que repita en mí la ilusión con la que me sentaba frente a la cajita de 14 pulgadas cuando era un simple televidente. Recuerdo "Starsky y Hutch", "Los magníficos" y "Luz de luna" (genial Bruce Willis) y en el plano nacional "Diga lo que vale". Ahora, el consumo televisivo ha perdido su placer y se ha vuelto obligación. Sí debo reconocer algunas debilidades. El despertar con "Primera edición" es ya una costumbre establecida; la riqueza de los diálogos cotidianos entre Sol y Federico es lo único efectivo para que logre despegar la cabeza de la almohada. Otro de mis favoritos está al otro extremo de la programación": Hildebrandt, quien ha demostrado que se puede seguir haciendo periodismo político y obtener rating, incluso en esta época en que el gobierno ha pretendido desterrar este género por interés propio. Del resto de nuestras producciones sólo los espacios deportivos hacen que vuelva temprano a casa los domingos, alternando los comentarios de Miky Rospigliosi. El cable es un refugio en el cual puedo pasar horas exprimiendo el control, en especial cuando hay un torneo de tenis en la ATP. E! se convierte en una guía básica en materia de espectáculo internacional, y vehículo ideal para ponerme al día en cuanto a las películas por estrenarse y que, "gracias" a mi ingreso a la Tv., de seguro me voy a perder. Por lo demás he encontrado en Nickelodeon uno de mis programas favoritos, "La vida moderna de Rocko", el preferido de una larga lista de dibujos dentro de la cual "El hombre araña" sigue presente, junto a "Los Simpson" y "Duckman". Finalmente, nada mejor que las comedias de Sony, en especial "La Nana", "The naked truth" y "Spin city", gracias a las cuales uno puede pasar un rato verdaderamente entretenido.


    Mucha Leche
    Katia Balarín en riesgo materno y matinal.

  • Tras ocho años sin pantalla y cuatro hijos que arrear con todos los aportes de la psicopedagogía, la estimulación temprana, las dietas blandas, etc. etc., Katia Balarín de Marcilio (ex Crovetti y hoy esposa del gerente general del 2 Alfredo Marcilio) ha decidido nadar contra la corriente. Ha fundado "Mi bebé y yo", un espacio -de media hora para no arriesgar mucho- en el que la domesticidad se mantiene como tal y no cede terreno al espectáculo y al chongo que sí abundan en la vecina "Utilísima". La conductora aconseja a mamás casadas y solteras, pitucas y pobres y a las que teniendo impedimentos para serlo, pudieran decidirse por la adopción. La primera mujer hecha mamá durante la emisión de debut es un caso que escapa a los consejos: 16 años, soltera, accidental y vecina de Huaycán. La Sra. Balarín está obligada a hablar de paternidad responsable, condones, métodos anticonceptivos y defensa de la mujer. Sólo invitadas (os) con nene en brazos sacarán al espacio de su absorbente y lechosa temática. Este es el primero de un paquete de novedades que anuncia Frecuencia Latina: un espacio farandulero, "de buena onda", conducido por Lucero Boza; unos minutos brujeriles por Agatha Lys; y un talkshow -en su vieja acepción de espacio conversado- con Wendy Menéndez. Suerte.


    Picotazos
    -"Ustedes son tan brutas que ni siquiera saben quién hizo `Los heraldos negros'.
    -Mira papito, por si acaso, yo no soy racista".

    Diálogo entre público y panelistas en edición de "Intimidades" llamada "Pitucas de barrio".