cine-TV

Carajeando a Borobio
Las relaciones peligrosas del poder y la Tv.
Por FERNANDO VIVAS
LO consternante de la charla chuponeada que César Hildebrandt difundió entre José Francisco Crousillat y el publicista de Fujimori Daniel Borobio es que aun cuando fuese bamba -voces impostadas por gargantita de lata, ecualización cibernética, edición y mezcla sonora de precisión milimétrica- el intercambio de ideas es creíble. Sobran testigos de la presencia de Borobio en los sets dominicales en los que tantas veces ha comparecido el presidente con libreto negociado por el publicista. Sobran, en los pasillos de la Tv., ecos y líneas sueltas de los telefonazos que tantos empresarios mediáticos y directores noticiosos han recibido. Sobran, también, evidencias de las estupendas relaciones públicas del mandamás de América con el poder ejecutivo. Oficiosas simpatías que José Francisco Crousillat no ha ocultado: una placa del Chino luce en los modernos estudios del 4; un viaje al Vaticano en la comitiva presidencial afirmó las buenas rr.pp. y un apretón de manos a Montesinos -delante de cámaras- confirmó la disposición de JFC a conversar con los oscuros entornos del poder.
Fujimori y J.F. Crousillat en inauguración de estudios de América..
Somos de los principistas que creemos que la mejor noticia es la que no se negocia y que los medios no debieran ni conversar con el poder como no sea por razones estrictamente informativas. Pero el realismo -Sunat, poder judicial corrupto, competencia, rating, supervivencia, mecanismos de defensa, etc. etc.- obliga a jugar al tira y afloja. Pero, vamos, hay dos formas de negociar cuando a uno se le antoja hacerlo. Una peligrosa y otra pésima. Una por acción y otra por omisión. Una, presionando al poder, como lo sabe muy bien Genaro Delgado Parker; y otra, como el frente periodístico de América, echándose y disfrutando del buen rating. Los Crousillat, pese a sus tantos puntos, pese a la fortaleza de sus socios mejicanos y a la solidez de su empresa, han escogido la segunda.
La respuesta de JFC al chuponeo escandaloso ha sido la única posible: negarlo todo en pronto comunicado y concentrarse el fin de semana en el tema electoral. Lúcar no ha salido en defensa explícita de su cuñado. Pero esta relativa mudez no significa nada. Mas allá de guerrear con Hildebrandt y los 100 minutos de chuponeo que dice tener guardados, América está obligada a demostrar que no ha hecho negocios sucios, simplemente, haciendo prensa crítica. Que carajeen a Borobio y no se dejen carajear.

Escribe Rosana Cueva
Reportera Rosana Cueva y un vistazo a la prensa en Tv.
El ritmo de trabajo de los '90 y del periodismo prácticamente me priva de gratos momentos de ocio frente al televisor. Noticias y sólo noticias es de un tiempo a esta parte la política televisiva impuesta en mi hogar, por lo menos cuando estoy presente. Aunque siempre hay que tomarlas con pinzas y con las antenas bien afinadas. En las mañanas, continuos cambios entre "Buenos días" y "Primera edición". A pesar de los refritos uno nunca sabe qué sorpresas de medianoche te puedes encontrar. Durante la tarde, en horas de oficina, rápidos vistazos a CNN o Red Global, donde el carisma de Marisol García y Pedro Salinas por imponerse en un horario poco usual, periodísticamente resulta innovador. Llega la noche; uyuyuy los noticieros estelares, casi todos aburridos abordando temas periféricos y de manera superficial, poniendo mayor interés en los muertitos y sus vísceras. La mayoría alineados, unos con más cinismo que otros. Mejor no verlos. Las 10 de la noche, hora de ponerse la camiseta, "Hildebrandt en Enlace Global", pasión y lucidez, verdades bien cantadas, también humor. Para aprender y descubrir nada mejor que el cable: "Prime time", "60 minutes" o "20/20". Finalmente, los dominicales: mejor trabajo de cámara, ediciones más sofisticadas, pero poca información, un rápido vistazo para convencerte que mejor es buscar una buena película. Sobre todo de humor que es, en síntesis, lo que más falta hace.
En Venta
Luis Llosa, Mónica Delta, Alejandro Guerrero y Jaime Lértora.
Al son de Celia Cruz los recursos humanos del 5 lucieron sus promesas en ceremonia de preventa para el '99. La vieja casa de la Tv. peruana cumple 39 años este 16 de octubre en medio del remolino competitivo y quiere levantar cabeza produciendo harto, rápido y barato. El productor Federico Anchorena, ex del 9, sabe de economías y algo de acabados. Las telenovelas son caras y hay que administrarlas con prudencia así que nada con ellas y por lo pronto, salteados entre los enlatados, especiales ecologistas de Guerrero, feminidades light, suplementos humorísticos de "Risas y salsa" y, lo que más nos llamó la atención, una versión de talkshow y tertulia inspirada en el argentino "La biblia y el calefón" conducido por Jaime Lértora y llamado "La noche del cabezón". Esa cabezota anda demasiado gacha y una charla espirituosa pudiera animarla. El frente periodístico, sobre todo el mañanero, ha sufrido demasiados remezones como para pensar que se venga el definitivo pero ojalá que al nuevo director de "Buenos días" Juan José Beteta le permitan hacer los ajustes necesarios y le sirvan las lecciones de sus predecesores. El "Panorama" dominical sí es gacho, pero quién sabe si este también pueda y quiera levantar cabeza rumbo al 2000 y a las cuatro décadas.
Picotazos
-"Ni más me mandan con ésta, ni más".
Laura Bozzo refiriéndose a Sol Carreño durante
cobertura electoral.