

Puertas de la Mente
Antropólogo francés Chaumeil revela asombrosos descubrimientos en el mundo yagua.
Jean-Pierre Chaumeil parece interrogar a fuerzas desconocidas ocultas en una máscara de los indios piro. Derecha: Baile ritual de los Yagua. Los personajes representan animales del monte.
DESDE1971, año en que el antropólogo francés Jean-Pierre Chaumeil realizara su primera estadía de campo entre la etnia amazónica de los Yagua, la perspectiva occidental acerca de las culturas ancestrales se ha transformado lenta pero significativamente. Hoy, esa actitud prejuiciosa e intolerante de los inicios -que nacía de la propia élite científica y académica, a la que se oponían investigadores como Chaumeil- cede terreno a una valoración más objetiva de colectividades que edifican su conocimiento a partir de lógicas diferentes de la impuesta por el racionalismo cartesiano y, no obstante, tan válidas como aquél.
El antropólogo galo, uno de los responsables de aquel cambio, es autor del libro Ver, saber, poder. Chamanismo de los Yagua de la Amazonía peruana, reciente publicación del Instituto Francés de Estudios Andinos. Este trabajo, originalmente una tesis de doctorado en Antropología Social, recoge las experiencias de más de un cuarto de siglo en el universo sociocultural de un pueblo que habita aproximadamente 70,000 kilómetros cuadrados de selva, a lo largo de los límites con Colombia y el Brasil.
Chaumeil centra su estudio en una praxis antiquísima, cuyos orígenes se remontan a las primeras manifestaciones mágico-religiosas de la humanidad. Sin embargo, el chamanismo, como tal, implica mucho más que un conjunto de fórmulas rituales efectuadas por una suerte de "médico-hechicero" estereotipado; es un complejo sistema ideológico que denota una elaborada construcción de la realidad, una organización del entorno. Sociedades ágrafas como los Yagua consideran al chamán el personaje más elevado e importante. No en vano suele calificarse a estas culturas como chamánicas, puesto que aun los aspectos más cotidianos y domésticos de la vida están dominados por tan emblemática figura.
Obligado tema de referencia es el concepto de enfermedad en la cosmovisisión yagua. Según Chaumeil, ésta difiere ostensiblemente de las nociones occidentales: "Para ellos, la enfermedad es una relación social, no una entidad autónoma. Alguien la envía; otro, la recibe. El chamán se encargará de detectar quién es el responsable del perjuicio. Sólo identificando al autor será posible emprender la curación. Rige la idea de que la enfermedad, el mal, puede canalizarse. No es un agente patógeno externo al hombre quien causa el daño: es otro chamán. Ello implica que la lucha se establece entre individuos de la misma jerarquía. Incluso, se construyen alianzas, lo que desemboca en verdaderas guerras. Ganarán, obviamente, aquellos que sean capaces de extraer los dardos invisibles que se han introducido en el cuerpo de quien sufre, y que logre, además, devolver los proyectiles al emisor. Se trata de una perspectiva cultural de la enfermedad. Siendo una etnia de cazadores que utilizan la cerbatana, resulta comprensible que el chamán lance flechas contra potenciales víctimas".
De acuerdo con Chaumeil, los chamanes poseen una visión interior que les permite auscultar el cuerpo de sus pacientes. De este modo, son capaces de localizar el sector del organismo afectado por la dolencia y restaurar mentalmente la salud. También cuentan con entidades invisibles que los auxilian en sus tareas y, al mismo tiempo, fungen como protección personal, como una custodia frente a los oponentes. Pero el asombro parece exceder cualquier límite cuando el antropólogo revela que los chamanes absorben la influencia de la medicina occidental. Así, ha surgido el llamado "chamanismo quirúrgico". Sin abandonar técnicas tradicionales, se procede a la extracción y reemplazo de órganos por operación mental. Esta modalidad, que utiliza el lenguaje de los cirujanos, se utiliza para el tratamiento de los extranjeros, de los que no pertenecen a la comunidad y que, por ende, no estarían en condiciones de entender los procedimientos genuinos. Para los Yagua, se continúan aplicando éstos. Del mismo modo, los maestros del conocimiento ancestral han creado una suerte de "comunicación telefónica", ejemplo de sincretismo entre la tecnología occidental y los usos mágicos.
Chaumeil encara con serenidad la última pregunta, que gira en torno de la existencia objetiva de las fuerzas elementales encargadas de auxiliar al chamán: "Desde la óptica de los Yagua, existen. La única manera de entenderlo es modificando nuestros parámetros racionalistas. Menciono un ejemplo clásico: el hecho de que no seamos capaces de percibir microorganismos no significa que esos seres no existan. Cuando llegué al Perú por primera vez, yo era un agnóstico. Los chamanes han transformado mi percepción de la realidad". (José Güich Rodríguez).
El Perdón de Fietta
Escritora peruana publica novela que
explora vericuetos de la sociedad cusqueña del siglo XVII.
Primera incursión de Jarque en terrenos novelísticos. A la derecha: la escritora en renacentista imagen.
LA editorial Alfaguara lanzará, en breve, "Yo me Perdono", primera novela de Fietta Jarque, escritora peruana radicada en Madrid desde 1983, donde se desempeña como redactora cultural del diario "El País" -uno de los más importantes e influyentes de la península-. En su primera incursión novelística, Jarque ha tejido un singular relato situado en el Cusco del siglo XVII. Han concluido las guerras de conquista y la ciudad vive un período de aparente calma, que sirve de sustento al lento proceso de mestizaje cultural. Sin embargo, en la penumbra, personajes emblemáticos articulan una extraña alianza política y religiosa, de imprevisibles consecuencias para el futuro. Este es el eje narrativo de un texto que recrea, con acertado despliegue de recursos y gran conocimiento de la sociedad de la época, un período decisivo para la progresiva afirmación de nuestra experiencia colectiva. La autora, quien obtuvo el Segundo Premio en el Concurso "El Cuento de las Mil Palabras" de 1982 (primera versión), arribará a la capital en los próximos días, a fin de presentar formalmente la obra.
Corte de Piérola
El joven escritor peruano José de Piérola, ganador de una mención honrosa en el concurso "El Cuento de las Mil Palabras" con el relato "Corte Alemán", visitó Lima por breves semanas. De Piérola radica en los Estados Unidos desde 1991. En ese país desempeña labores académicas. En la actualidad, se encuentra preparando un libro de cuentos. Su primera novela será publicada, en breve, por la editorial española Plaza y Janés. La obra relata las vidas de dos personajes en medio de la violencia que castigó el Perú durante la década de 1980.
Trilogía del Sur
Tres artistas chilenos contemporáneos
expondrán en el Museo Pedro de Osma.
Oleo de Camilo Cienfuegos, pintor
que centra su poética en el cuerpo y su escena.Izquierda, Cienfuegos Rojo y Puelma, trío de quilates.
LA Consultoría Artística Lucía de la Puente inaugurará, el próximo 22 de octubre, una exposición que reúne los trabajos de tres destacados artistas chilenos contemporáneos. Se trata de Gonzalo Cienfuegos, Benito Rojo y Hernán Puelma. El denominador común de la muestra girará en torno de la "corporalidad". Cienfuegos presenta siete óleos sobre tela de gran formato ("El cuerpo y su escena"); Benito Rojo desplegará ocho obras sobre diferentes soportes -papel, tela, madera- y en formatos diversos ("El cuerpo y sustracción"); por su parte, Hernán Puelma, el escultor del grupo, develará quince bronces a la cera perdida, diez de los cuales pertenecen a su serie "Navegantes". En opinión de Justo Pastor Mellado, los plásticos sureños "pertenecen a filiaciones formales distintas, si bien comparten un mismo espacio social y generacional... son compañeros de viaje que transitan llevando consigo las complicidades de rigor. Para los efectos de esta exposición, cada uno ha escogido piezas que han estado presentes en sus últimas muestras individuales; todas ellas realizadas en Santiago de Chile durante el año 1997". El evento tendrá lugar en el Museo Pedro de Osma, Av. Pedro de Osma 423, Barranco. El público podrá visitar la exhibición hasta el miércoles 11 de noviembre -martes a domingo, de 10 a.m. a 8 p.m.-.
Pasión Ancestral
Muestra de Lorry Salcedo sondea la magia de la cultura negra en el Perú.
"Filomeno y César". El Carmen, 1985.
"A Ritmo de Pasión. El legado africano en el Perú" es el título de la exposición itinerante con que el fotógrafo Lorry Salcedo da a conocer al mundo el hermoso patrimonio cultural de las comunidades de raza negra que hoy habitan parte de nuestro territorio. En esta ocasión, la ciudad beneficiada con tan singular muestra es El Cairo, Egipto. El evento, que será inaugurado el 18 de octubre en el Instituto Cervantes de la capital egipcia, forma parte de las actividades que PromPerú organiza en diversas latitudes del planeta, con el fin de difundir los logros del país. De las imágenes captadas por Salcedo surge, por doquier, el sincretismo de las diferentes culturas que forjaron, a lo largo de los siglos, un país diverso. Los negros y mulatos fueron más numerosos que los blancos hasta el siglo XVIII en Lima y en el resto de la costa, incluso hasta mediados del siglo pasado. Las diversas realidades de la población negra y de sus descendientes dieron lugar a la consolidación de un mestizaje enriquecido por los aportes de culturas tan diversas como la africana, la europea y la andina.En setiembre, la exhibición impactó al público de Washington D.C.