La Frontera Olvidada




Transfondos de Navegación
El Congreso debe aprobar Tratados que provocan dudas y escozor. Y sorpresas.

El domingo 25, a pesar de ser día de elecciones en Brasil, el BID anunció el primer crédito (US$ 500 millones) para el Fondo Binacional.

"La moratoria nos ha hecho daño", comentaba un miembro de la Comisión de Comercio y Navegación del Perú. "Hemos actuado con transparencia, se debió publicar el tratado", señaló.
Estas frases se escuchaban la mañana del 26 de octubre en el Palacio de Itamaraty. Sólo faltaban minutos para la firma del Acuerdo Global entre Perú y Ecuador.
Y es que las noticias procedentes de Lima, sobre lo que había sucedido en Iquitos, llamaban a la reflexión. Un parlamentario de la mayoría oficialista, en ese momento, metió su cuchara "Nuestro interlocutor en Iquitos no ha sido el mejor; tiene mala fama", sentenció. A buen entendedor pocas palabras: directa referencia al ministro de la Presidencia, Tomás Gonzales Reátegui.
¿Por qué no se divulgó el Tratado de Comercio y Navegación a tiempo? La última vez que se vio el texto, antes de su publicación, fue en el Congreso. La forma, como se recuerda, no fue la mejor. Se puso el tratado en un estante protegido por una luna. Los parlamentarios se indignaron.
Ahora se sabe que el Ecuador habría pedido 750 hectáreas para los "Centros de Comercio y Navegación" y no 300 hectáreas como está acordado. Estos benditos centros son los que han causado gran batahola en Loreto. Junto con las 750 hectáreas el Ecuador solicitó también puertos y zonas francas en el Amazonas.

El que pide poco es un loco. El Perú no aceptó. Los centros, según los comentarios de los propios integrantes de la Comisión, tendrán el régimen de los CETICOS, pero el Tratado no establece dónde estarán ubicados. Se limita a decir que las partes realizarán, conjuntamente los estudios técnicos necesarios para determinar su ubicación.
La misma fuente añade "si los centros se ubicaran en las orillas del río Amazonas, no sólo estaríamos hablando de almacenes, sino que éstos se convertirían en puertos". Eso es precisamente lo que los loretanos temen.
La administración de los centros estará a cargo de una empresa privada ecuatoriana. Como se sabe no sólo se está hablando de almacenes, sino de centros de transformación, llámese semi-industriales, y comercialización de mercancías en tránsito.
"Lo que señala el tratado es una extensión no menor de 150 hectáreas para cada centro". Haciendo especulaciones nadie cree que los ecuatorianos pidan la mitad de lo que se les ofrece como máximo. Claro que siempre habrá que tener en cuenta el nivel de inversión económica que necesitan nuestros vecinos del norte.
Muchos creen que el Perú ha concedido demasiado en el Tratado de Comercio y Navegación. Esto tiene una explicación. Se sabe que cuando el Perú se ponía duro en el tema del Tratado, Ecuador hacía lo propio con el tema de la demarcación fronteriza. Ello también sucedía a la inversa. De modo que si la demarcación se ha dado en los términos que todos conocen es porque el Perú ha aceptado los términos del Tratado de Comercio y Navegación.

Otro aspecto del Tratado, que será discutido por los Congresos del Ecuador y Perú, es que éste podría ser denunciado en el futuro por cualquiera de las partes.
Según una fuente aquí en Brasilia, que prefirió no identificarse, el Ecuador solicitó en las conversaciones que taxativamente se estipulara que el tratado no podía ser denunciado. El Perú rechazó esta propuesta. Un nuevo gobierno peruano podría, si lo decidiera, denunciar el Tratado. Nada se lo prohíbe.
Dos propuestas importantes estarían siendo analizadas por el gobierno peruano. La primera sería apelar a la reciprocidad. Ello quiere decir que el Perú podría pedir tener un Centro de Comercio y Navegación en Guayaquil. Esta es una propuesta aún no descartada.
Sin embargo, para expertos peruanos consultados aquí en Brasilia, aún no está clara la conveniencia económica de la propuesta.
La segunda, el gobierno de Alberto Fujimori, estaría preparando la ley de la Amazonía. Mediante la cual se pondría en blanco y negro los beneficios económicos en la región.
Si el Ecuador tiene dos (2) centros, Loreto tendría los suyos. Esa es la idea. El Gobierno cree que con una gran inyección de capitales pondrá fin a los problemas con Iquitos. Habrá que ver. No todo es dinero. Los conserjes del Hotel Naoum iban y venían. Para ser domingo, día de elecciones, era una noche un tanto agitada.
En el salón del sótano del hotel se llevaría a cabo una reunión importante.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) iba a otorgar un préstamo de 500 millones de dólares para el financiamiento de proyectos de desarrollo entre el Perú y Ecuador.
Poco antes de las once de la noche del domingo 25 de octubre Alberto Fujimori, Jamil Mahuad y Enrique Iglesias estampaban sus firmas en el convenio. Se trataba de la creación del Primer Fondo Binacional. Enrique Iglesias, vino, firmó y se fue. Sólo estuvo unas horas en Brasilia. La delegación peruana fue la primera en llegar al Hotel Naoum. Mahuad llegó después sólo que sin su delegación. Eso demoró la ceremonia. Tras la firma dos congresistas peruanas, de la mayoría oficialista, buscaron a Mahuad para tomarse una foto. Tras la escena se escuchó decir: Ahora puedo volver al Perú.
Dentro de 15 días peruanos y ecuatorianos se encontrarán nuevamente, pero esta vez, en Washington DC.
Tras la firma del Acuerdo Global se trata ahora de crear el Fondo Binacional para la paz. El fondo va a permitir realizar las obras de infraestructura en la región fronteriza , señaló Horacio Sevilla, embajador del Ecuador en el Perú.
La cita en la capital norteamericana tiene que ver con el Fondo Binacional.

EL OTRO TRATADO

¿En qué consiste el Tratado de Integración Fronteriza? Básicamente en dos documentos y convenios sectoriales.
Acuerdo Amplio Ecuatoriano -Peruano de Integración Fronteriza, Desarrollo y vecindad; y, Acuerdo de Aceleración y Profundización del Libre Comercio entre el Perú y el Ecuador.
El primer acuerdo tiene cuatro componentes. La Comisión de Vecindad, la Cooperación Bilateral, el Régimen Fronterizo y el Plan Binacional de Desarrollo. Este último contempla proyectos de infraestructura social y productiva, además de aspectos ambientales en las regiones fronterizas.
Se señala que los proyectos de tamaño relativamente pequeño en infraestructura productiva y de servicios tendrán funcionamiento inmediato y preferencial.
Los proyectos contemplados en el Plan Binacional de Desarrollo tienen un costo aproximado de 3,000 millones de dólares (ver listado).
El Fondo se constituirá con aportes iniciales del Perú y Ecuador y con aportaciones no reembolsables que decidan los países garantes, los países amigos y los organismos multilaterales de financiamiento.
El fondo emitirá un certificado de paz por cada 5 millones de dólares recibidos. Este fondo se organizará a través de una asamblea, un directorio y una secretaría ejecutiva. Inicialmente la tesorería del fondo estará a cargo de la Corporación Andina de Fomento (CAF).
Se promoverá también la organización y convocatoria de un grupo Consultivo de Financiamiento Internacional. Además se persigue la total liberalización del comercio entre los dos países. Se propone la liberalización total para fines del año 2001, salvo una nómina de excepciones de 100 productos que será desgravada de acuerdo con las normas de la Comunidad Andina a más tardar el año 2005. (Desde Brasilia, Guillermo Gonzales Arica).