Marcha Forzada




Marcha Forzada
Quito y Lima deciden acelerar la aprobación de los tratados de Comercio y Navegación y de Integración Fronteriza antes de que se enfríe el buen clima y se enciendan los opositores.

El ex canciller Francisco Tudela apoyó ante la comisión de RR.EE. del Congreso los Tratados que se van a debatir esta semana. Su punto de vista coincide con el del ex canciller Carlos Ferrero y el congresista Oswaldo Sandoval (seguido). A fin de acelerar la aprobación, este último tuvo que abstenerse de viajar a Malasia con el presidente Fujimori. De inmediato se vería la Ley de la Selva.

LA decisión de acelerar el trámite de aprobación de los tratados de navegación y comercio y de integración fronteriza por parte del Congreso parece haber procedido del Ejecutivo, para evitar cualquier eventualidad de que prolongándose el debate, la minoría parlamentaria y el Frente Patriótico Nacional (recién formado) argumenten que la consulta popular que auspician se puede realizar en la medida que los tratados aún no han sido ratificados.
Efectivamente, el viernes 6 de noviembre nació dicho Frente, comandado por los generales en retiro Jaime Salinas Sedó y Germán Parra, el secretario general del Apra Luis Alva Castro , el embajador Alfonso Benavides Correa y Alberto Moreno del flamante movimiento Nueva Izquierda.Ellos han solicitado planillones a la ONPE para iniciar la recolección de firmas.
El Frente se propone presentar una iniciativa legislativa con el objeto de reglamentar el art 56 de la Constitución, buscando que antes de la aprobación por parte del Congreso de los Tratados se exija una consulta a la población implicada por los mismos.

Generales en retiro Jaime Salinas y Germán Parra, y Dr. Benavides Correa, del Frente Patriótico.

Es, como se imaginará, muy difícil que en plazo breve se pueda presentar dicho proyecto y, peor aún, que se puedan reunir las 40 mil firmas para que prospere una iniciativa legislativa. Pero, de todas formas,se trata de un esfuerzo político valorable.
El hecho es que el martes, muy temprano, la Comisión de Relaciones Exteriores aprobó por consenso (no votó el congresista Miguel Bartra de AP) ambos tratados y el consejo directivo dispuso que el día jueves se sometan al pleno, en debate que será expeditivo.
Esta aceleración del trámite determinó que Oswaldo Sandoval, presidente de la comisión de RR.EE. y encargado de la aprobación de los tratados , recibiera el día domingo (en plena CADE piurana) el ukase que le impedía viajar a la lejana Kuala Lumpur, capital malaya, con la delegación presidencial, no obstante haber sido el más animoso promotor del ingreso del Perú a la APEC, habiendo realizado numerosos y esperanzados viajes.
En la comisión se han presentado 60 personalidades ampliando la información y los alcances de ambos tratados. Los debates se han sucedido por espacio de casi 10 días y, en una buena medida, han servido para despejar dudas o, en todo caso, para morigerar las protestas de quienes se oponen terminantemente a los mismos. Ponentes tales como el canciller Fernando de Trazegnies, el ex primer ministro Alfonso de los Heros, Drago Kisic, Joaquín García, el ex canciller Francisco Tudela, el presidente de la Comisión Consultiva y ex canciller Fernando Schwalb López Aldana y el historiador Félix Denegri Luna brindaron no sólo apoyo sino credibilidad a tratados que, en lo fundamental, atañen al futuro de paz y, por lo mismo, son particularmente útiles en sus proyecciones sociales, políticas y económicas.
Incluso la crítica de que no han sido suficientes los días dedicados a este debate parecen haberse diluido dada la claridad y relevancia de las exposiciones.

Izquierda: Mario Rivadeneira, vicecanciller de Ecuador, miembro de la Comisión ecuatoriana de Integración. Historiador Félix Denegri y ex canciller Fernando Schwalb: ambos respaldan los acuerdos.

El único expositor crítico de importancia que no ha sido de la partida en estas sesiones ha sido el Frente Patriótico de Loreto, invitado formalmente a participar, que incluso aceptó en principio venir a Lima para luego revirar la invitación insistiendo en que la Comisión de RR.EE. debería viajar a Iquitos para brindar las explicaciones del caso.
Sandoval ha dado muestras de ductilidad para sobrellevar una tarea que parecía llena de peligros, especialmente por el calor empleado por quienes recusan los tratados. Era evidente que muchas críticas populares eran producto del desconocimiento de los tratados en sí y que incluso se colocaba en un mismo saco a quienes rechazaban los tratados por principismo amazónico loretano, no siendo estrictamente ciudades fronterizas, y otros puntos de la frontera como Tumbes, Piura y Cajamarca, cuyos dirigentes municipales y empresariales estaban llenos de expectativas por la potencialidad del tratado de integración fronteriza.
¿Ha cambiado esto el curso de la opinión pública, en general? Aparentemente no, aunque las críticas y protestas han tenido eco menor y la acción de resonancia de los parlamentarios en contra de los tratados también se fue diluyendo. Esto indica que será menester un trabajo de información continuo y prolongado para que se despejen dudas como aquella que considera que Ecuador ha sido más ganancioso que el Perú.
Aún cuando la opinión mayoritaria desconfíe de ambos tratados -atribuyéndoles una permisividad siniestra de penetración amazónica al Ecuador- los argumentos que se esgrimen no parecen tener ya tanta fuerza como para generar un vasto movimiento de opinión,con lo que tácitamente se acepta que la aprobación de los mismos es ya virtualmente un hecho.
En Ecuador, por su parte, también se expande esta suerte de resignación debajo de la cual bullen algunas expectativas económicas en la zonas fronterizas que puedan llevar a duplicar en el breve plazo la balanza comercial entre el Perú y Ecuador.
El encuentro de alcaldes de frontera realizado en Huaquillas la semana pasada y de empresarios en Piura han sido una muestra palpable de que por la vía de los acuerdos económicos se va más rápido en la confección de una agenda de integración, detenida en años pasados por el clima de tensión y de amenazas de guerra.
Simultáneamente las cancillerías de Quito y Lima trabajan a toda marcha en el proyecto de demarcación y colocación de hitos que debería, según el cronograma establecido, iniciarse a finales de noviembre. Según fuentes confiables, la colocación del primer hito marcará una nueva reacción psicológica positiva que ayudará tanto a Alberto Fujimori como a Jamil Mahuad en el común propósito de despejar el camino de la subsistente desconfianza popular en ambos países.