
Vladimiro Montesinos reconociendo a José Enrique y José Francisco Crousillat.
No deja de sorprender la resignación del 4 a la verdad y al papelón que trae consigo, sobre todo cuando se acerca la gran celebración por sus 40 años. Tal vez la mudez quiera decir que, además de no poder demostrar la falsedad de las cintas, la convivencia amerita ser reconocida. Que veamos la componenda al desnudo para que los peruanos criticones nos asustemos con el tamaño de la yuca. Que la negociación con el poder es inevitable si se quiere hacer televisión en grande. Que el pragmatismo empresarial obliga a bajar la cabeza ¿y qué?
Pero el cinismo político de Montesinos es mucho mayor y más avisado que el de su nervioso interlocutor; es tal en la famosa conversación -enfático cuando hace ver a JFC que él paga sus impuestos, inocentón cuando pregunta por el rating de "La revista" o cuando celebra un reportaje de Aurea Sampén como si para el SIN no hubiesen más lineamientos periodísticos que los que la propia Tv. se autoimpone- que hace recaer todo el peso del escándalo sobre América. No sería insólito que el propio Doc sea cómplice del entuerto. Mientras JFC se muerde la lengua y suda, el Doc estaría cantando "solito me chuponeo".
De todos modos, la exposición de ambos ha sido tan rochosa que las cosas no pueden seguir como antes. Tal vez las relaciones del poder con la prensa estén en vísperas de un reacomodo de credibilidad y tras éste perdamos menos de lo que hemos venido perdiendo. "Panorama", por ejemplo, denunció el caso del periodista amenazado de muerte en Tarapoto. En el peor de los casos, es que el 5, aún con timidez, está reclamando lo suyo; en el mejor, es que se ha decidido a tener una prensa crítica como la del 13. Ojalá que estemos asistiendo a la crisis del periodismo de opinión negociada.

Pedro Salinas, conductor de "Enlace global".DEBO reconocer que, desde niño, soy un adicto a la Tv. Lamentablemente, por cuestiones de trabajo y debido a las responsabilidades que uno asume de adulto, no puedo engancharme todo lo que quisiera. Sin embargo, hay cosas que procuro no perderme de ninguna manera. Del cable, que es lo que más veo, me encantan los programas de América de Argentina, a pesar de los argentinos que aparecen en los mismos. Entre ellos, "Viva la diferencia" que conduce la guapísima Andrea Frigerio; "Caiga quien caiga" y "El rayo" producidos por Mario Pergolini; y "La biblia y el calefón" del inimitable Jorge Ginzburg. Soy también un fanático de las series "The x files" y "Millennium" que emite la cadena Fox. Además, cada que puedo acompaño a mi hijo Joaquín a ver los dibujos de la Marvel Comics en Fox Kids como, por ejemplo, "Spiderman", "Silver surfer", "Hulk" o "X-men", hasta que aparecen los "Power rangers", esos singulares y extravagantes descendientes de Ultramán y Godzilla que, por alguna razón que todavía no alcanzo a comprender, mantienen a Joaquín como un pequeño zombi frente a la tele. De la Tv. local veo muy poco o nada. No transo con los programas de chismes ni con los reality shows. Me aburren sobremanera. Al igual que los noticieros, los programas deportivos y los programas periodísticos dominicales. Lo único que vale la pena ver, desde mi modesto punto de vista, absolutamente subjetivo y arbitrario, son: el programa de César Hildebrandt en red Global, las entrevistas de Jaime de Althaus en CCN y "Patacláun". Afortunadamente, gracias a Dios y al avance de las telecomunicaciones, existe el cable y, ahora, el Internet.
Como Jugando
Gabriela Rivera y el espectáculo del escándalo.
Daniel Espichán respondiendo a Carlos Alvarez en parodia "La noche del mitrón".