

Por AUGUSTO ELMORE
ME preocupa enormemente el hecho de que el Congreso del Ecuador se haya abstenido -con una simple excusa- de aprobar el acuerdo de paz con el Perú (al escribirse estas líneas parece haberse aprobado el de navegación). Si una vez incumplieron olímpicamente con la palabra empeñada y con la aprobación expresa que habían hecho del Protocolo de Amistad y Límites de Río de Janeiro, reemplazando desde entonces la amistad por el odio, ¡qué nos espera en el futuro!
Hace poco el presidente Mahuad, a la pregunta de un periodista peruano acerca de la preocupación existente en el Perú relativa a un probable incumplimiento futuro de la palabra empeñada por parte del Ecuador, replicó diciendo que la misma inquietud existía en su país respecto del Perú. El entrevistador peruano debió replicar que nuestro país jamás incumplió ningún tratado, mientras que el Ecuador como sabemos sí. Esa es la diferencia.
No soy economista ni matemático, pero no se necesita ser ninguna de esas dos cosas para darse cuenta de que la única forma de salir de la recesión a corto plazo es estimulando las ventas, actualmente paralizadas. Y la única, o la más directa forma de estimularlas es rebajando el IGV, que ahora es de un pesado 18%, a un más liviano -aunque sea en forma temporal, por seis meses- de 10%. No se necesita ser matemático, digo, sólo hace falta sumar y restar. Porque si algo que el fabricante ofrece a 500 nuevos soles para el público termina costando S/. 590., IGV de 18% incluido, es probable que la gente se abstenga de adquirir ese bien; pero si costase solamente S/. 550., es decir con un IGV de 10%, es posible que se vendiesen por lo menos dos de esos productos, con lo que ganarían el fabricante y el Estado, que en vez de nada o de sólo S/. 90,. obtendría S/. 100., por lo menos. Claro que si al gobierno no le importa la recesión, que las cosas queden así nomás, y quiebren todos los fabricantes y los comerciantes. Y al poco rato, el propio Estado.
Espero que la orina no cause daño al concreto, porque al lado de los muros que sostienen los puentes que cruzan la Vía Expresa, en especial el de Córpac, se han formado verdaderas piscinas de orina, que tienen que ser sorteadas por quienes no sólo acostumbran orinar sino también defecar allí, de cara (digo, es un decir) a la pistas, a todas horas del día y de la noche. Sería necesario que los laboratorios de materiales de la Universidad Nacional de Ingeniería estudien si la orina o la úrea causan daño al concreto, no vaya a ser que uno de estos días empiecen a caerse los puentes.
Ya ha pasado un buen tiempo de las elecciones municipales y las paredes de todos los distritos siguen pintarrajeadas o con afiches pegados de los candidatos, sin que éstos se molesten en quitarlos. Los que sí desaparecieron fueron los grandes cartelones, porque ésos eran recuperables, pero la pintura y los pegotes allí están todavía, esperando las próximas elecciones probablemente.
El periodismo es una maravilla, siempre encuentra la forma de dar las malas noticias como si fuesen buenas. Por ejemplo, un diario que hace esfuerzos en favor del gobierno, publica un titular que dice: "Un 35% de limeños aprueba gestión del presidente Fujimori". ¡Qué vivos! Presentada así daría la impresión de que esa es una buena noticia, cuando en verdad es una mala, porque se omite revelar la verdadera información: "Fujimori tiene un 62% de desaprobación". Esa era la noticia, no la otra. Ahora sólo falta esperar un próximo titular de ese mismo diario que diga: "Un 28% de limeños aprueba gestión de Fujimori".
¡Qué parecida habilidad inmobiliaria la de la presidenta de la Comisión Ejecutiva del Ministerio Público, doctora Blanca Nélida Colán, con la del doctor Alan García Pérez, ex presidente de la República! Ambos canjearon sus propiedades semimisias por regias mansiones en barrios emcumbrados. ¡Deberían dar la receta de cómo hacerse rico y vivir mejor con un solo cargo público!
Ambos podrían escribir un libro al alimón. Evidentemente que sería un best-seller. Hasta yo lo leería, porque siempre es bueno aprender de quienes más saben. El libro podría titularse: Cómo hacerse rico en sólo cinco años de gobierno. Con prólogo de Carlos Andrés Pérez.
Y volviendo al periodismo: llama mucho la atención que los programas mañaneros dediquen información y comentario a las primeras planas de los periódicos chicha, o simplemente amarillos, que aparecen en la capital. Es increíble, e irresponsable que le dediquen minutos a pasar página por página tan sucios especímenes. Lo he podido comprobar no sólo en uno sino hasta en dos de los canales informativos de la mañana.
Es también absolutamente vergonzoso e indignante que en la esquina de la que fue, años ha, la distinguida avenida El Rosario con la Av. Jorge Basadre, de San Isidro, el municipio haya permitido se construya un gimnasio -cuyo propietario es nada menos que un desaprensivo congresista-, que, ahora que está terminado, es como un horrendo chupo de vidrio en una zona que merecía algo mejor. Además de que aparentemente no cuenta con estacionamiento suficiente, salvo que sea sobre las veredas del vecindario, el edificio, y a lo que está destinado, es un despróposito que avergüenza a San Isidro. Y a la memoria de don Jorge Basadre, que vivía enfrente. ¡Qué horror!
Esta página se va de vacaciones por dos semanas, con su escriba a cuestas. ¡Hasta la vista!