Lima Fue del Juli




Lima Fue del Juli
Julián López vino, toreó y venció. El Juli electrizó ruedo, tablaos y aficiones. Imágenes de una visita con vuelta al ruedo.

Ejerciendo su carismática combinación de intuición, recursos y verdadera sabiduría taurina, el Juli intoxicó Lima de toros. Muy por encima de los toros del Torreón, mira al tendido y desmaya el capote.


Con Manuela,
la madre.
"Está tocado
por Dios",
le dijeron.
"Ojalá que
Dios me
lo cuide",
respondió.

Encuentro de gigantes con torera admiración ante inmensidad de Arturo Zambo Cavero, "nuestro Camarón de la Isla", tal como se le explicara al Juli. El encuentro sucedió en una reunión privada donde el duende del cante se manifestó entre fandangos y bulerías. Estuvieron presentes los empresarios taurinos Néstor Quispe Asín, Italo Marsano y Oscar Zevallos así como otros aficionados notables. Derecha, la sevillana gracia de Lola Rey aquerenció al Juli en charla entre paisanos.


Armando Gutiérrez, mozo de estoques del Juli, en faenas de limpieza postcorridas. Con cuatro trajes llegó a Lima. Al lado, desplante del niño sabio ante toros por encima de la media tonelada. Seguido, firmando CARETAS para aficionada Verónica Pejovés de Zileri. Al lado, el cante de Paco Paredes, apoderado de Rafael Gastañeta. Atentos, el Juli, Sevillita, Eduardo Zapata e inspirado guitarrista Oscar Guzmán.

La sensibilidad y arte gitanos de Leo Amaya conectaron inmediatamente con el Juli. Bailaron juntos en A Media Cuadra, tasca miraflorina donde el joven matador congregó a la gente del patronato del arte flamenco, así como a tiernas seguidoras en busca de una foto y a varios viejos aficionados, rebautizados nuevamente en su fe como no sucedía en años.

Nuevos feligreses para el culto taurino. Pequeño Alvaro Coloma inspirado por su precoz ídolo, también menor de edad. Abajo, el Juli visitó CARETAS, donde fungió -nada mal- de editor de sus propias fotos.

Al visitar la redacción de CARETAS, el Juli encontró dos pedidos. En la foto, atendiendo uno de ellos: explicar la mecánica y secreto justo de la lopecina, uno de los pases de su autoría. El otro, firmar un capote de un editor de esta revista, que es a su vez torero aficionado de vehículos y de canes domésticos.


Suerte en la Tarde
Afortunados aficionados del tendido uno se deleitaron con la presencia en Acho de las chicas del New Models International.

Luego de un fin de semana taurino las candidatas al New Models International entraron en la recta final. Se trata de una veintena de aspirantes menores de veinte años y con muchas ganas de entrar en la plaza del modelaje internacional. Todo se sabrá este sábado 28 de noviembre, cuando en el teatro Astros el jurado decida cuál es, entre las bellas, la más bella. Y olé.

En el tendido:
panameña Elsa
Fajardo, venezolana Kuimby Lorenzo,
costarricense Natalia
Perera y Leticia Arias,
representante de Francia.
Derecha: grito taurino
de la representante de
Italia Carla Paneca.

Audacia torera en las arenas del modelaje. Abajo: Temple y figura carioca de Katarina Sach. Derecha: Leticia Arias, brava y bella, representante de Francia.


Brasileña Katarina Sach, argentina Analía Buldra y boliviana Julieta Pereyra compartiendo la firma del Juli. Arriba: espectadora Elisa Sierra, de Cuba.

La guitarra flamenca es de Oscar Guzmán, las palmas de Kuimby Lorenzo, Mariana Cabrera, Analía Buldra y Alejandra Stevenson.

Contemplación desde el tendido, Rosario Abarca, peruana.


Acho
fue
una
Fiesta

De izquierda a derecha: Leticia Arias, Karen Gaqueta, Carla Paneca, Elsa Fajardo, Natalia Perera, Mariana Cabrera, Elisa Sierra, Elizabeth Garza, Erzebet Milicin y Katarina Sach. Seguido: la uruguaya Jaquelyne Stein ensaya un espontáneo.

EL último domingo en la terraza de CARETAS las candidatas del certamen New Models International se dividieron en tres grupos: unas descubrían el delicioso sabor de los picarones y los anticuchos con ají, otras bailaban y taconeaban al son de la guitarra flamenca de Oscar Guzmán y, las más osadas, se animaban a dar unos pases de pecho con un capote recientemente autografiado nada menos que por el Juli. Ya en la plaza, aunque la mayoría de ellas asistía por vez primera, vibraron con las faenas, a tal punto que, ganada por la emoción, la brasileña Camila Souza lanzó junto con algunos claveles su brassiere al ruedo. El Juli, que esa tarde tuvo una faena formidable, caballerosamente declinó el comprometedor trofeo. Pero -nobleza y adolescencia obligan - se quedó con las flores.