Culturales




Pasando Revista
Diálogo con Serge Toubiana, director del célebre "Cahiers du cinéma".

Cahiers du Cinéma cumplirá medio siglo en el 2001, un año después que CARETAS. Su director Serge Toubiana nos visitó y se interesó por el cine peruano, ilustre desconocido para la más influyente revista fílmica del mundo. Derecha, cabalístico Cahier 51 del año 1955.François Truffaut es el sujeto de los "Retratos robados", documental cinéfilo de Toubiana.

Escribe FERNANDO VIVAS

EN los remotos tiempos de nuestra cinefilia los "callié" sonaban a sinónimo de pasión ilustrada y, algunas veces, de snobismo afrancesado. Lo irresistible en la revista que tras el deshielo maoísta agarró color e influjo taquillero, era su gusto sin tapujos por el gran espectáculo hecho en Hollywood. Todos los amantes de Hitchcock y Lang, de Scorsese y Allen, hasta de Jack Arnold y Joseph H. Lewis, podemos reencontrarnos en sus páginas, por más hermético y cartesianamente etnocentrista que a veces se porte el equipo de Monsieur Toubiana. Hoy, caiga quien caiga, "Cahiers du cinéma" tiene la última palabra en el circuito del prestigio crítico cinéfilo.
París es la capital del cine, la meca donde muchos cineastas van a obtener reconocimiento, afirma Toubiana mientras se divierte hojeando la ingenuidad de un viejo número de la revista limeña CineClub. No dudamos del faro parisino, ¿pero ello no conlleva el riesgo de volverse pontífices? No, tenemos varios redactores jóvenes que no son conscientes, afortunadamente, de este rol de dar reconocimiento. El poder es muy limitado para la crítica. ¿Será entonces riesgo de los cineastas el acomodar sus obras a los gustos de Cahiers? Los cineastas son muy egoístas como para preocuparse tanto en nosotros. No tienen tiempo de pensar en ello sino en sus próximos proyectos. Les preocupa demasiado su talento.Por oposición a los viejos tiempos, ¿ud. diría que ahora hay una mayor pluralidad de cines y de enfoques para entenderlos? Claro que sí. El molde original se ha roto. Me atrevo a decir que se ha perdido el molde y ahora se hace tanto o más cine en la periferia que en el centro. El mismo Hollywood no se rige tanto por la tradición sino por el pastiche, que es una copia algo degradada e irónica del original (para ilustrar el diálogo menciono a "Jackie Brown" y sí, el ejemplo es correcto y eso no quita que le guste mucho el filme de Tarantino). Además, el público es menos inocente y naif que antes.

François Truffaut es el sujeto de los "Retratos robados", documental cinéfilo de Toubiana.

La conversación resbala necesariamente a la política de los autores: Me gusta Almodóvar, se ubica muy bien en esta línea del pastiche...Kiarostami, el iraní, es formidable, también el japonés Takeshi Kitano...Angelopoulos (mueca de asco para el último ganador de Cannes) representa el nuevo academicismo que anuncia la muerte del cine...De Palma es un cineasta interesantísimo (hace un apasionado análisis de la metafísica de la mirada en "Snake eyes" sin importarle la evidente blandurria de la segunda parte del filme). Le planteo un reto. Que me diga si alguna vez ha tenido un cambio drástico de opinión, algo así como el que tuvo su bienamado Truffaut cuando pidió perdón a Dios por haber aborrecido a John Ford. Pasan varios segundos... David Lean, ahora me gusta mucho, me encanta "Brief encounter" como no me gustaba antes. Lean no es un "tricheur". ¿Y quién es un tricheur (tramposo)? Para buscar un ejemplo de nuestra pequeña cartelera menciono a Spielberg y su soldado Ryan. Sí, Spielberg trampea moralmente que es lo peor. Pero hay otro cineasta que me conflictúa, y es Elia Kazan. Siempre te conduce a trampas. Le hablo de Nani Moretti y su "Caro diario" y le toco una fibra íntima: Moretti me apasiona. Es muy estimulante para mí. Le da mucho placer criticar a la sociedad. Repito una sentencia de "Caro diario" que supongo encantará a Toubiana: "Soy un cuarentón espléndido que siempre ha recitado las consignas correctas". Claro que esa frase quiero hacerla mía. Como Moretti, soy de los que piensan que no todo puede estar bien, que el mundo funciona con una pizca de negatividad. Cuando en "Palombella rossa" la mujer le abofetea y le increpa su negatividad yo también me sentí golpeado. En realidad, soy un nuevo puritano". Confesión de un cinéfilo que no oculta que la subjetividad en el juicio -rigores del análisis a un lado- es imposible de abstraer, que es lo único que circula entre la película y uno mismo, sentado y absorto frente a una pantalla que puede ser el frío vidrio televisivo, pero que preferentemente, ha de ser la de la sala oscura.


El Fuego Universal
Muestra del pintor chileno Roberto Matta concita atención del público limeño.

Una obra representativa del gran artista chileno, creador de un universo inconfundible enraizado en la cultura americana.

EL Centro Cultural de la Universidad Católica cierra su intenso programa de actividades -correspondientes al presente año- con un verdadero acontecimiento. Se trata de la exposición de Roberto Matta, artista chileno de fama universal, que acaba de ser inaugurada en varios ambientes de la institución mencionada. Matta nació en Santiago el 11 de noviembre de 1911. Es considerado el surrealista vivo de obra más significativa. La curadora de la muestra es Isabel Aninat, historiadora del arte y galerista chilena, gran conocedora de esta producción pictórica. Matta se inició en los predios de la arquitectura. Trabajó en París junto a Le Corbusier, el urbanista y arquitecto que revolucionaría los conceptos de su especialidad durante el presente siglo. Más tarde, conoció a García Lorca, quien lo vincularía con André Breton y los surrealistas, grupo al que se afilió rápidamente. Testigo de su tiempo, es imposible discutir de arte latinoamericano sin mencionarlo, puesto que su obra ocupa, por sí misma, un intenso capítulo. Aunque no ha sido posible una visita personal del maestro, pues vive en la capital francesa hace muchas décadas, su presencia espiritual constituye un hecho inefable. Es el sobreviviente de una generación de creadores absolutos involucrados con su cultura.


Alas de la Memoria
Venancio Shinki inaugura muestra en la Galería Cecilia González.

El artista junto a sus eternos y solitarios peregrinos de todos los tiempos y espacios terrestres.

LA aventura iniciada por Venancio Shinki en Puerto Supe, hace varias lunas, desliza su presencia en una nueva serie de óleos. Shinki, graduado en la Escuela Nacional de Bellas Artes, permanece fiel a los símbolos y motivos de sus trabajos anteriores; sin embargo, su lenguaje se resiste decididamente a la autorreferencia. Siempre atento a una mitología propia, poblada de seres y elementos inmersos en una atmósfera gélida -casi onírica-, el pintor exalta sus vínculos con el arte universal. Eso explica la irrupción de figuras inspiradas directamente en los modos de representación escultórica que desarrolló la antigüedad greco-romana, más tarde exaltados por el Renacimiento.
"Viví en Roma durante un lapso regular. En esta ciudad me impregné de la herencia clásica. Recuerdo, en particular, mis visitas al Capitolio. En una sala de grandes dimensiones, había varias piezas sensacionales. Mi atención iba de una a otra, pero era inevitable que siempre regresara a un punto específico, dominado por una mano gigantesca que mostraba los dedos truncos".
Shinki añade que estas reminiscencias, extendidas a otras culturas responden no sólo a una preocupación por la belleza ideal, sino a la intuición de un orden, de una armonía universal que nutre y contiene a todo lo existente. Al mismo tiempo, las obras del artista trasuntan una conciencia del eterno peregrinaje, de un tránsito hacia una dimensión atemporal donde las filiaciones históricas carecen de toda trascendencia, y en la que, finalmente, se anula la individualidad sustentada en las diferencias étnicas y religiosas.


Concilio de Formas
Dieciséis artistas de diversa procedencia participan, hasta el 10 de diciembre, en el I Encuentro Internacional de Escultura ICPNA '98. La tarea consiste en esculpir una piedra de mármol andino o granito en el lapso de diez días, en jornadas de 8 horas y al aire libre. El encuentro tiene lugar en la explanada del faro de Miraflores, de 8.00 a.m. a 6.00 p.m. Un jurado integrado por personalidades del quehacer plástico designará a tres obras como las ganadoras del encuentro.


Gloria de Profeta
La Alianza Francesa ha iniciado un ciclo de eventos destinados a resaltar la figura de Julio Verne, novelista francés nacido en 1828 y fallecido en 1905. Su extensa obra anticipó el salto tecnológico que daría la humanidad en el siglo XX. Al mismo tiempo, es una reflexión sobre la ambigua naturaleza del hombre como especie dominante. El programa, que se extenderá hasta el 21 de diciembre, consta de conversatorios y una exhibición basada en algunos de los más célebres títulos del autor. La cita es en la Avenida Arequipa 4595, Miraflores.


Tributo a la Pasión
La producción crítica de Antonio Cornejo Polar, fallecido en 1997, sentó las bases para nuevos usos interpretativos de la literatura producida en nuestro continente. Como tributo a tan destacada trayectoria, la familia del estudioso arequipeño ha fundado el Centro de Estudios Literarios " Antonio Cornejo Polar". El proyecto surgió por iniciativa de Cristina Soto -viuda del escritor, compañera y colaboradora-, así como de sus hijos Ursula, Alvaro, Gonzalo y Rafael, y de Jorge Cornejo Polar, su hermano -crítico y profesor universitario. Los dos últimos aparecen en compañía de Carlos García Bedoya, discípulo del investigador.