cine-TV


Acuerdo De Paz
Hildebrandt, Papá Upa y el rating de la prensa crítica

Por FERNANDO VIVAS

EN México -donde se ha exiliado por consejo de su padre- José Francisco Crousillat estará pensando en las contingencias de haber dirigido un canal amarrado con el poder. El rédito político es menor que las consecuencias del escándalo. Papá José Enrique se ha trasladado a Lima como si encarnara la reserva moral del canal implicado en las conversaciones grabadas entre su hijo, Borobio y Montesinos. Por amistad con el dueño de casa Genaro Delgado Parker no le recordó a Lúcar -cuando en entrevista de "La revista dominical" le preguntó si había recibido llamadas y presiones políticas- la existencia de los cassettes aireados por Hildebrandt. Pero la media sonrisa de Papá Upa parecía esconder un mensaje al conductor y a su suegro José Enrique que presenciaba la entrevista: El poder siempre nos va a llamar ¿y qué? No hay que ofrecerle todo, hay que escuchar primero qué es lo que quiere y después...

José E. Crousillat y Genaro Delgado Parker: Consejos sobre rating y política.

Las negociaciones entre la prensa y el poder existen y ya ni siquiera se niegan enfáticamente. Se miente diciendo parte de la verdad o se miente y se desmiente a la vez desplazando los roches propios al impasse ajeno. Es el cinismo que está de moda porque sirve -tanto o más que el humor- para aliviarnos del stress de la mentira hipócrita y para saludar sin convicción a las banderas de los acuerdos de paz. Por oposición a esta saturación de mentiras verdaderas, es que llama tanto la atención la bronca donde se pierde el cálculo y se canta claro. Por eso Hildebrandt y Delgado Parker tuvieron el récord de sintonía AB del '98 quedando al descubierto, pese a las paces que se están gestionando esta semana, hasta dónde llegaba la paciencia y la tolerancia de uno y otro.
Pero el pasivo de la bronca también es grande porque temporalmente se ha roto -hasta fines de enero- la más fructífera alianza entre un periodista y un magnate mediático en los últimos años. Alianza que presuponía la absoluta libertad de ambas partes para obrar de acuerdo a su criterio o interés empresarial, tal como fue expuesto en entrevista del propio Hildebrandt a Delgado Parker dos meses atrás. Por obra del cizañero que llamó a GDP a Miami el miércoles pasado -en ASTROS hay varias pesquisas para descubrir al culpable- se frustraron los esfuerzos de Gustavo Delgado Cafferata por apaciguar a Hildebrandt en el aire. Salta a la vista que hay terceros interesados en fomentar una bronca rentable al oficialismo. Se ha demostrado una vez más que el periodismo crítico trae rating a pesar de los varios puntos que "La revista dominical" exhibe como coartada para bajar la cabeza. Pero además trae buena imagen y eso lo sabe GDP que desde Miami vuelve a apoyar los esfuerzos conciliadores de su hijo Gustavo tras haberlo desconocido la semana pasada. Y si Pedro Salinas ha agarrado temporalmente el sillón de Hildebrandt lo ha hecho a condición de parecer opositor, crítico y mordaz, como los tiempos mandan.


Escribe EDUARDO GUZMAN

E. Guzmán: las noticias, la biblia y el Cabezón.

DEBO confesar que soy un pésimo televidente, seguramente algo así como el "margen de error" de los amigos de Ibope Time. Lleno mis pocos momentos frente a la pantalla con programas periodísticos y, entre los informativos, prefiero "24 horas" y, antes del show final -"¿sera cierto eso?"- las entrevistas de César Hildebrandt. Por las mañanas zapeo "Buenos días Perú" con la dinámica conducción de Valia Barak y Alvaro Ugaz, "Primera edición" de Sol Carreño y Federico Salazar y durante el día estoy con la programación informativa de CNN y CBS. Procuro ver algunos minutos de otras producciones nacionales, pero desde que dejé la producción de "Intimidades", los "reality shows" dejaron de interesarme por completo. Más bien disfruto viendo "La biblia y el calefón" cuya versión "made in Perú" hacemos los sábados a las 10 p.m. bajo el título de "La noche del Cabezón". Cuando no veo informativos recorro los setenta y tantos canales de cable y me quedo en alguna película de HBO o Cinecanal pero, cuando en ese recorrido llego al 14, espero encontrarme con Marco Aurelio Denegri y si, a veces me liga, entonces ya no busco más. Otro espacio de casual encuentro es Animal Planet, uno de los preferidos de casa, así como Discovery Channel. El desencuentro en casa empieza cuando me quedo en alguna trasmisión de partidos de fútbol y ultimamente me interesa el inglés para saber si Ñol Solano sale de titular por el New Castle. La última de la discordia sucede con la hípica que gracias al canal del Jockey Club, a Robalca y mi VHS puedo, aunque no con la continuidad de antes, mantenerme más o menos al tanto de lo que sucede en Monterrico. Una sola recomendación: si Ud. es buen televidente entonces no puede perderse ningún domingo "Panorama" con Mónica Delta. ¡Ah! y por si acaso no fue un comercial sino una sincera recomendación.


Los 40 Del 4
Nicanor González Vásquez y Antonio Umbert en la fundación del Canal 4.

  • La Tv. comercial -con tandas y palizas mercantiles, animadores vocingleros y atracciones varias- se fundó el 15 de diciembre de 1958, cuatro décadas atrás, en los mismos predios que hoy ocupa América Televisión. (El 17 de enero de ese mismo año se había lanzado el Canal 7 del Estado y el 17 de octubre de 1959 se lanzaría Panamericana). Los herederos de los pioneros Antonio Umbert y Nicanor González Vásquez continuaron la obra de sus padres hasta que una mala racha, rematada por la derrota electoral de Vargas Llosa con quien el 4 se comprometió de pies a cabeza, hicieron a Nicanor Jr. tirar la esponja. No le fue difícil convencer a sus socios para vender el 100% de las acciones a Televisa hacia 1992. La competencia encabezada por el 5 cuestionó esa venta porque la ley impedía que los extranjeros poseyeran medios de comunicación en el Perú. En el ínterin Televisa hizo un trato con su socio José Enrique Crousillat, chiclayano para más señas, para transferirle la propiedad sin que el canal dejara de estar en su órbita. Deudas más o deudas menos, amarres más o amarres menos, los Crousillat han llevado al 4, por primera vez en su historia, al top del ranking nacional apostando a la tradición populista, al carisma del producto mexicano en nuestras tierras y a una baraja de atractivos informales que ad portas del 2000 ya empieza a pedir recomposición. La pelota sigue en su cancha aunque el 2, el 5 y el 13 se la disputen con garra.


    Picotazos
    "¡Uyuyuuuy!"

    Pedro Salinas reemplazando a César Hildebrandt.