
José E. Crousillat y Genaro Delgado Parker: Consejos sobre rating y política.
Las negociaciones entre la prensa y el poder existen y ya ni siquiera se niegan enfáticamente. Se miente diciendo parte de la verdad o se miente y se desmiente a la vez desplazando los roches propios al impasse ajeno. Es el cinismo que está de moda porque sirve -tanto o más que el humor- para aliviarnos del stress de la mentira hipócrita y para saludar sin convicción a las banderas de los acuerdos de paz. Por oposición a esta saturación de mentiras verdaderas, es que llama tanto la atención la bronca donde se pierde el cálculo y se canta claro. Por eso Hildebrandt y Delgado Parker tuvieron el récord de sintonía AB del '98 quedando al descubierto, pese a las paces que se están gestionando esta semana, hasta dónde llegaba la paciencia y la tolerancia de uno y otro.
Pero el pasivo de la bronca también es grande porque temporalmente se ha roto -hasta fines de enero- la más fructífera alianza entre un periodista y un magnate mediático en los últimos años. Alianza que presuponía la absoluta libertad de ambas partes para obrar de acuerdo a su criterio o interés empresarial, tal como fue expuesto en entrevista del propio Hildebrandt a Delgado Parker dos meses atrás. Por obra del cizañero que llamó a GDP a Miami el miércoles pasado -en ASTROS hay varias pesquisas para descubrir al culpable- se frustraron los esfuerzos de Gustavo Delgado Cafferata por apaciguar a Hildebrandt en el aire. Salta a la vista que hay terceros interesados en fomentar una bronca rentable al oficialismo. Se ha demostrado una vez más que el periodismo crítico trae rating a pesar de los varios puntos que "La revista dominical" exhibe como coartada para bajar la cabeza. Pero además trae buena imagen y eso lo sabe GDP que desde Miami vuelve a apoyar los esfuerzos conciliadores de su hijo Gustavo tras haberlo desconocido la semana pasada. Y si Pedro Salinas ha agarrado temporalmente el sillón de Hildebrandt lo ha hecho a condición de parecer opositor, crítico y mordaz, como los tiempos mandan.

E. Guzmán: las noticias, la biblia y el Cabezón.DEBO confesar que soy un pésimo televidente, seguramente algo así como el "margen de error" de los amigos de Ibope Time. Lleno mis pocos momentos frente a la pantalla con programas periodísticos y, entre los informativos, prefiero "24 horas" y, antes del show final -"¿sera cierto eso?"- las entrevistas de César Hildebrandt. Por las mañanas zapeo "Buenos días Perú" con la dinámica conducción de Valia Barak y Alvaro Ugaz, "Primera edición" de Sol Carreño y Federico Salazar y durante el día estoy con la programación informativa de CNN y CBS. Procuro ver algunos minutos de otras producciones nacionales, pero desde que dejé la producción de "Intimidades", los "reality shows" dejaron de interesarme por completo. Más bien disfruto viendo "La biblia y el calefón" cuya versión "made in Perú" hacemos los sábados a las 10 p.m. bajo el título de "La noche del Cabezón". Cuando no veo informativos recorro los setenta y tantos canales de cable y me quedo en alguna película de HBO o Cinecanal pero, cuando en ese recorrido llego al 14, espero encontrarme con Marco Aurelio Denegri y si, a veces me liga, entonces ya no busco más. Otro espacio de casual encuentro es Animal Planet, uno de los preferidos de casa, así como Discovery Channel. El desencuentro en casa empieza cuando me quedo en alguna trasmisión de partidos de fútbol y ultimamente me interesa el inglés para saber si Ñol Solano sale de titular por el New Castle. La última de la discordia sucede con la hípica que gracias al canal del Jockey Club, a Robalca y mi VHS puedo, aunque no con la continuidad de antes, mantenerme más o menos al tanto de lo que sucede en Monterrico. Una sola recomendación: si Ud. es buen televidente entonces no puede perderse ningún domingo "Panorama" con Mónica Delta. ¡Ah! y por si acaso no fue un comercial sino una sincera recomendación.
Los 40 Del 4
Nicanor González Vásquez y Antonio Umbert en la fundación del Canal 4.
Pedro Salinas reemplazando a César Hildebrandt.