Rostros Radiales




Rostros Radiales
Entretelones de la radio noticiosa y de entretenimiento contados por las caras detrás de las voces.

Escribe Teresina Muñoz-Nájar

Ricardo Rondón confirma y desmiente chismes publicados en los periódicos.

ALGUN día, cuando antropólogos europeos lleguen nuevamente al corazón de la Amazonía peruana para profundizar estudios sobre una de las tantas tribus aguarunas que habitan la región, oirán y luego transcribirán esta insólita leyenda: "El jefe de la comunidad tenía una voz tan prodigiosa que sólo con elevarla alcanzaba a comunicarse con todo el Perú".
Más tarde, es problable se enteren que ese hecho ocurrió en agosto de 1998. Exactamente en el momento en que el técnico de la Telefónica -habiendo terminado de instalar la primera cabina de la zona- le alcanzó el auricular al principal de la tribu para que lo inaugure. Este marcó de memoria el número de Radio Programas del Perú y sin aguzar al extremo las orejas pues sus paisanos tenían sus radios encendidos, reconoció al otro lado la voz de José María "Chema" Salcedo que le decía: "Hable jefe que todo el Perú lo escucha".
Lo de los antropólogos lo ha fantaseado el propio "Chema", director de noticias de RPP, eternamente asombrado de lo que se puede conseguir a través de la radio. Y es que como afirma él mismo: "es el medio de comunicación más efectivo, rápido y espontáneo que existe y en el que tiene primordial importancia la participación de los oyentes". Es cierto y así ha sido históricamente, pero en los últimos tiempos -proliferación de teléfonos mediante- se han rebasado muchas expectativas. Especialmente en las emisoras noticiosas.

Alberto Ku King en "Las Flores de Villa", transmitiendo en directo la problemática de sus pobladores para CPN. Pronto publicará un manual de estilo para radio. Derecha, Sol Carreño y Abraham Levy casi tres años en Radio América.

Ocurre que la mayoría de las personas se han convertido en fuentes de información. Ellas son las que al salir al aire directamente lanzan una noticia -primicias a veces- que después los reporteros verifican, investigan y amplían. Además, el público ha encontrado en la radio un intermediario objetivo para hacer reclamos concretos tanto personales como colectivos. Si uno se remonta a lo sucedido durante el fenómeno de El Niño, recordará que por la radio se escuchaban hasta el tronar de las piedras en los pueblos más remotos del país y que gracias a ello las autoridades acudían con auxilio. Hay más aún. De pronto, la necesidad de hablar, de opinar abiertamente, de estar de acuerdo o de dar la contra, se ha incrementado. No hay mejor manera de hacerlo -la única quizá- que la radio. Y con amplia libertad.
Al menos, eso es lo que afirman los propios conductores de los espacios noticiosos que destacan actualmente. "Chema" Salcedo y Raúl Vargas de Radio Programas y Alberto Ku King y Zenaida Solís de Cadena Peruana de Noticias. Los rostros detrás del micrófono. Cada uno de ellos con una particular manera de interpretar lo que la radio significa.
Somnolientos y sin tener que preocuparse demasiado por su aspecto, estos periodistas ingresan a sus respectivas cabinas a las 5 de la madrugada. Su jornada es larga, jamás tediosa. Comentan las noticias, hacen entrevistas y reciben llamadas -gratis desde provincias- durante horas (la cuenta de teléfonos de RPP asciende a 60,000 dólares mensuales). En vivo y directo, como rezan sus eslogans y siguiendo las pautas de ese hombre que detrás de la cabina, como quien dirige la entrada de un buque a puerto, les transmite con las manos códigos que sólo ellos pueden descifrar.

Las voces de RPP, "Chema" Salcedo y Raúl Vargas. Según ellos, a la radio ingresan cerca de 1,000 llamadas diarias. No todas salen al aire pero son importantes.

Existe el riesgo de una llamada malintencionada o de algún "loco furioso" como el que le dijo a Salcedo: "Estoy en mi casa y me voy a suicidar". "¿Dónde vive?", preguntó el conductor pretendiendo enviar ayuda para disuadirlo. "No se lo voy a decir", respondió el suicida. O el peligro de enfrentarse a una turba exaltada. De esto puede dar perfecta cuenta Alberto Ku King, director de noticias de CPN, quien todos los sábados sale a las calles vestido de reportero en enlace con Zenaida Solís desde los estudios y en el programa En línea directa. Ku King recibió una pedrada durante las elecciones municipales simplemente por pararse a transmitir y querer mediar entre dos bandos contrarios. También están esos prolijos custodios del idioma que ponen en su sitio a los conductores cuando, por ejemplo, en vez de decir "borrachera" dicen "tranca". Y no son menos frecuentes aquellos que se pulen notablemente y lanzan peroratas difíciles de cortar.
Lo interesante, sin embargo, es la capacidad de improvisación de estos señores que se plantan detrás del micrófono. Sus ganas imparables de hablar. "Sucede que detrás de cada periodista -asegura Raúl Vargas, subdirector de noticas de RPP- hay un gran conversador y la radio permite -para él es una experiencia reciente- que ese charlista escondido que hay en uno salga con todo su esplendor". Quienes lo escuchan no pueden afirmar lo contrario. Vargas, voz ronca y estentórea, tiene un público cautivo. Sobre todo los viernes a las 9 cuando dedica un buen espacio a su tema predilecto: la gastronomía. El objetivo, además de obligar a la gente a encontrar su identidad cultural, es, sin duda, el de provocar. "Otro de los poderes de la radio es el de la imaginación y yo estoy convencido que después de escuchar los Viernes gastronómicos más de uno se va al primer huarique que encuentra a satisfacer su apetito", dice.

Zenaida Solís, experimentada periodista de radio y televisión, es la directora de programación de CPN. De acuerdo a ella, a diferencia de la Tv. que tiene un mayor impacto visual, la radio permite realizar programas en vivo en cuestión de segundos. "Unicamente hace falta un teléfono y un productor. El trabajo es mucho más personal y rápido", dice. Si bien tiene programas definidos, está preparada para enfrentar al micrófono.

Sol Carreño y Abraham Levy, por su parte, conducen un programa por Radio América: A las seis en la radio, también periodístico y de actualidad pero más fresco e informal. Si no que lo cuente Víctor Ch. Vargas, nuestro fotógrafo, quien llegó hasta los estudios con la misión de lanzar dos disparos y se quedó un buen rato relatando a los oyentes su vida, milagros y trayectoria. "Ya me parecía sospechoso el cariño con que me recibieron", sostiene ahora Ch. Vargas. "Caído del cielo", afirma el productor Antonio Torres a quien le falló la visita de la Charanga de Cuba. Era una excepción, claro.
Pero como no solamente de noticias viven los hombres, Ricardo Rondón se encarga de divertir a una buena cantidad de público ávido por confirmar los chismes del espectáculo. En Disfrutando la tarde, su espacio en CPN, se permite todas las licencias. El conductor apela a efectos sonoros como aplausos y silbatinas, se pasea por la cabina buscando las notas de prensa y le deja el micrófono a su productora cuando tiene que atender otro asunto, amén de cambiar el tono de voz cada vez que quiere. Total, nadie lo ve. Y ese es otro poder de la radio.


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