CHINA TE CUENTO QUE ...




Pucha, Un Cadáver Exquisito

Por LORENA TUDELA LOVEDAY

AY, hija, esta vez me vas a disculpar pero voy a hacer de mi columna, ay no sé, o sea, un espacio para la poesía, bien alejada de lo coyuntural ¿ya?, porque si no tendría que estar ocupándome de todas estas choladas de los Andrade que me tienen haaaaarta, o del nuevo peinadete de Zumaeta, hija, al que el autor le ha dado valor agregado mediante el impagable recurso del agua oxigenada, de manera que ya no solamente parece un caniche cruzado a la diabla sino encima, con un trasfondo exótico de Airdale Setter, tú ya sabes a lo que me refiero.
La cosa, pucha, es que el domingo pasado me fui con Maripí Pinillos y Mariló López de Romaña a meditar a Bujama, y entre que nos fumamos un cacho del tamaño de una palmera sahariana y nos dio la flojona, pucha, no meditamos nada pero sí nos pusimos a escribir cadáveres exquisitos en base a un leit motiv: el mar, y te quiero mostrar uno de ellos, hija, verás al fin lo que es la poesía de género, ¿ya? Para que te ubiques, o sea la primera estrofa es de Mariló (arequipeña como ella sola y un poco neurótica); la segunda estrofa es mía (qué te puedo decir) y la tercera, de Maripí, que como ya te he contado antes, la chica no rebuzna porque no tiene tiempo para practicar. Ahí va.

I
El mar, el mar, el mar es tan enorme
y me da miedo porque de chica
yo leía historias de piratas y además,
a mi prima la Matucha casi se la lleva un olón,
en Mollendo,
y yo que la historia se repita estoy temiendo.
Bájame la lámpara un poco más,
Dile a la muchacha que me deje dormir un rato más.

II
The river is within us, the sea is all about us;
The sea is the land's edge also, the granite
Into wich it reaches, the beaches where it tosses
Its hints of earlier and other creation.
Homme libre, toujour tu chériras
la mer!
La mer est ton miroir; tu contemples ton ame
Dans le derulement infini de sa lame,
Et ton espirit nést pas un gouffre moins amer.

III
Volverán las obscuras golondrinas
A colgarse de tu balcón frente al mar
Y con el ala te van a estar
Toca y toca el vidrio, jugando llamarán.
Ya no me acuerdo más
Y esto del cadáver exquisito no lo entiendo
Y me da un asco horrible.
¿Qué te pareció? ¿No es lo máximo? Pucha, qué maravilla ponerle distancia a la contingencia. Después, un cebichito por ahí, un rato para el bronceado y que el mundo se derrumbe si quiere, con El Innombrable, la Martucha, ag, el porongo Andrade y su hermano teta frita, que la vida está hecha por, en y para la poesía. Y contigo, pucha, hasta la próxima, bien al panetón y al chocolate. Chau Chau (Rafo León).