

Pucha,
Un Cadáver Exquisito
I
El mar, el mar, el mar es tan enorme
y me da miedo porque de chica
yo leía historias de piratas y además,
a mi prima la Matucha casi se la lleva un olón,
en Mollendo,
y yo que la historia se repita estoy temiendo.
Bájame la lámpara un poco más,
Dile a la muchacha que me deje dormir un rato más.
II
The river is within us, the sea is all about us;
The sea is the land's edge also, the granite
Into wich it reaches, the beaches where it tosses
Its hints of earlier and other creation.
Homme libre, toujour tu chériras
la mer!
La mer est ton miroir; tu contemples ton ame
Dans le derulement infini de sa lame,
Et ton espirit nést pas un gouffre moins amer.
III
Volverán las obscuras golondrinas
A colgarse de tu balcón frente al mar
Y con el ala te van a estar
Toca y toca el vidrio, jugando llamarán.
Ya no me acuerdo más
Y esto del cadáver exquisito no lo entiendo
Y me da un asco horrible.
¿Qué te pareció? ¿No es lo máximo? Pucha, qué maravilla ponerle distancia a la contingencia. Después, un cebichito por ahí, un rato para el bronceado y que el mundo se derrumbe si quiere, con El Innombrable, la Martucha, ag, el porongo Andrade y su hermano teta frita, que la vida está hecha por, en y para la poesía. Y contigo, pucha, hasta la próxima, bien al panetón y al chocolate. Chau Chau (Rafo León).