Cañonazos y




Cañonazos y
El Legado de la MOMEP: Una Nueva Paz y un Futuro más Prometedor.

Por Coronel Glenn R. Weidner Ejército de EE.UU.

A raíz de reciente suscripción del Acuerdo de Paz entre Perú y Ecuador, la Comisión de Promoción del Perú (PromPerú) encargó a varias instituciones y expertos nacionales e internacionales analizar y medir los posibles efectos de la paz definitiva con el país vecino sobre la economía peruana. Los estudios aparecerán en una publicación especial Analistas sobre la Economía Peruana: Midiendo los Dividendos de la Paz. Una parte de los resultados se presentó en Piura, en la conferencia "Integración Perú Ecuador: forjando un futuro compartido" el día de ayer; hoy jueves se ofrecerán otras conclusiones en un simposio del mismo nombre en Lima. Ambos eventos fueron organizados por PromPerú. El coronel del Ejército estadounidense Glenn R. Weidner, comandante del contingente norteamericano de la Misión de Observadores Militares Perú/ Ecuador en 1995 y profundo conocedor del conflicto, ofrece su punto de vista respecto al cambio de las prioridades de la política de defensa ahora que la latente posibilidad de un conflicto generalizado ha desaparecido.

POR más de tres años, a pesar de varios incidentes trágicos ocasionados por minas terrestres dejadas en el área, la Misión de Observadores Militares Perú Ecuador (MOMEP) ha observado con éxito la paz, y ha servido de conducto para entablar comunicaciones dirigidas a resolver dificultades sobre su mantenimiento. Los oficiales de los seis países que participaron en el esfuerzo compartieron las privaciones, las dificultades y las victorias diarias de una de las operaciones de mantenimiento de paz más exitosas en la historia.
¿Qué se ha obtenido de este extenso proceso? En primer lugar, la región está libre de la amenaza de un conflicto general y sus característicos sufrimientos. Además, la desmilitarización permite re-dirigir los escasos recursos a otras necesidades más apremiantes. No sugiero que habrá una abundancia masiva o inesperada producida por los "dividendos de la paz" como resultado de la supuesta desaparición de la preocupación por la seguridad de cada país. De hecho, los gastos de defensa por este conflicto incurridos por Perú y Ecuador no alcanzaron niveles particularmente onerosos, totalizando cerca del 2% del producto interno bruto y el 11% del presupuesto nacional anual de cada país. (1) Estas cantidades son consistentes con las tendencias regionales que acentúan el estado de América Latina como la región menos militarizada en el mundo, a pesar de las contrarias concepciones erróneas y populares. No obstante, el conflicto sí produjo una súbita racha de esfuerzos entre los comerciantes internacionales de armas para introducir armas más modernas y letales a cada país. Las adquisiciones más recientes de ambos países, especialmente en el campo de la superioridad aérea, han gravado a sus instituciones militares con algunos sistemas cuyo funcionamiento y mantenimiento son de elevado costo, y que podrían no ser tan pertinentes para los futuros requerimientos militares como pudo haber sido el caso.

ESTRATEGIA MILITAR

Desde el punto de vista estratégico, ahora los expertos civiles y militares deben hacer un minucioso análisis de las misiones y los requerimientos militares actuales y futuros, y reestructurar sus fuerzas según corresponda. Este diálogo asegura que se tomen en consideración todos los elementos de poder nacional en las estrategias trazadas, se les asignen medios, y se articulen políticas basadas en un consenso entre los sectores civiles y militares - elemento esencial para promover la confianza pública en las sociedades democráticas.
Mi opinión es que ninguno de los dos países necesita sostener fuerzas a gran escala específicamente designadas para el combate terrestre mecanizado en sus fronteras. Eso implica reducir la cantidad de unidades de ese tipo, o reorganizarlas y reequiparlas para que puedan operar como unidades de infantería ligera, fluviales o helitransportadas.
El entrenamiento y el mantenimiento de esas unidades es mucho más económico y ellas son mucho más efectivas que las unidades blindadas y mecanizadas en los escenarios operacionales más probables en cada país. Ellas podrían brindar seguridad a las poblaciones de las vastas áreas montañosas o de densa vegetación en el interior, reaccionar a los grupos insurgentes o de narcotraficantes que violan la soberanía nacional, ayudar al acatamiento de las normas ambientales, responder a los desastres naturales y participar en las operaciones internacionales de mantenimiento de paz.

No estoy sugiriendo que no sea aconsejable contar con unidades pesadas en una fuerza bien balanceada. Sin embargo, su densidad en la fuerza en general puede reducirse considerablemente sin sufrir efectos adversos en la postura de seguridad de cada país.

MAR Y AIRE

Las fuerzas marítimas y aéreas son más complejas. Inclusive en un ambiente de tensiones reducidas, para mantener el control del espacio aéreo y las aguas territoriales se requiere fuerzas competentes con equipo confiable. Sin embargo, ellas se pueden adaptar y sostener sin tener como base la hipótesis de un conflicto general entre los dos países. Esto significa que los sistemas estratégicos, como los aviones bombarderos, las capacidades de reabastecimiento de combustible en vuelo, y los sistemas de misiles balísticos de corto y mediano alcance, no proporcionan una medida de seguridad adicional a la de los inventarios actuales de aviones caza y de ataque. Se pueden rechazar los sistemas de ataque de la ultima generación y de alto costo en favor de alternativas adecuadas y más económicas. Los ahorros se pueden invertir en capacidades de transporte marítimo, terrestre y aéreo que se necesitan con tanto apremio y que aumentan la reacción de las fuerzas armadas ante desafíos más probables. Las capacidades anfibias se pueden enfocar en los requerimientos de las patrullas fluviales. En lugar de tratar de mantener grandes y costosos submarinos y buques de guerra de alta mar, lanchas de patrulla modernas y más eficientes pueden proteger con mayor efectividad la seguridad de las aguas territoriales contra las actuales amenazas en cada país. Las plataformas aéreas de propósito múltiple pueden facilitar el cumplimiento de diversas misiones, como las de vigilancia y reconocimiento, que son más apropiadas para un ambiente con intereses comunes y afines de seguridad.


Mantequilla
Empresarios peruanos y ecuatorianos ansiosos de negociar, cosechan los primeros frutos de la paz: 1,200 contactos comerciales y acuerdos de mutua cooperación.

Escribe
Luis Alberto Chávez

EL presidente Jamil Mahuad explicó bien ante medio millar de empresarios, entre peruanos y ecuatorianos reunidos en el hotel Hilton Colón de Guayaquil, el significado del encuentro. "Es fruto de la paz, de un deseo contenido por largo de tiempo de hermanarnos".
En efecto, el contacto comercial fue una de las múltiples actividades binacionales realizadas es estos últimos 45 días posteriores a la suscripción de los tratados. En apenas un mes y medio ha habido contactos en ambos lados de la frontera como nunca antes había ocurrido: encuentros políticos, militares, académicos, periodísticos, artísticos, intelectuales, de gobiernos locales, universidades, cámaras de turismo, comunidades indígenas.
La misión comercial peruana que visitó Ecuador fue parte de este "desembalse natural" (CARETAS 1546). La empatía empresarial no fue casual. Ya en las negociaciones de paz con el Ecuador se notó que de las cuatro comisiones y un grupo de trabajo que se formaron, la segunda avanzaba con gran rapidez. Esa comisión estaba compuesta por hombres, de empresa.
Los empresarios peruanos, liderados por Prompex, llegaron a Ecuador en busca de mercado, y en tres días comprobaron que ambos mercados no son competitivos, sino complementarios; constataron, además, que el potencial de las exportaciones peruanas al mercado ecuatoriano es de unos US$ 450 millones, de los cuales se aprovecha apenas el 6,8%.
Ecuador, por su parte, vio en nuestro país también un mercado atractivo, en especial, para sus exportaciones de alimentos y derivados agroindustriales. Sus hombres de negocios conocen que de los US$ 88 millones que el Perú importó en alimentos el año pasado, Ecuador sólo aportó el 1%. Bolivia, en cambio, participó con el 20%.
"Nosotros podríamos solucionar el problema de abastecimiento y encarecimiento de alimentos que tiene la población de Loreto; a su vez, Loreto podría vendernos madera y darnos servicios", explicó un empresario norteño.
Las ruedas de negocios -se produjeron unas 400 citas formales, y casi el doble de contactos informales- permitieron detectar, sin embargo, algunas vallas al normal desarrollo del flujo comercial.
Una camisa, por ejemplo, ofrecida en Ecuador a US$ 7 terminaba con un precio al público en US$ 15 -unos 100 mil sucres- aplicando un arancel del 20%, un impuesto al valor agregado de 20% y un margen de ganancia -nada malo- de 50%. El precio es competitivo si lo comparamos con camisas colombianas vendidas a 120 mil sucres, pero existe un inconveniente: el transporte y el costo de aduanas.
El costo de un contenedor cuesta US$ 1,000 por vía terrestre, y US$ 700 por vía marítima. Si a ello agregamos la obligación de realizar en la frontera el transbordo de mercadería, es posible entender que los costes de la exportación aumenten, al punto de disminuir el margen de ganancia de los comerciantes ecuatorianos.
"Las confecciones peruanas tienen como ventaja comparativa la óptima calidad de su algodón, que no deforma la prenda, colores perdurables", dijeron los empresarios peruanos, aunque saben muy bien que esta característica tiene al principio un mercado reducido y cuesta tiempo expandirla.
Otro inconveniente es la invasión de mercadería asiática, vía Panamá. Los precios dumping de estos mercados origina que entren camisas al Ecuador a 3 dólares. "Nadie puede competir con esos precios", se quejó un industrial peruano.

En Hombros
La UNESCO que preside el español Federico Mayor Zaragoza nombró a Jamil Mahuad Presidente de la Paz por su faena limítrofe en sus primeros 100 días de gobierno. Una semana antes, los festejos de una tarde triunfal del Juli en Quito literalmente arrastraron al mandatario ecuatoriano sobre los hombros de sus compatriotas.

En el caso de los zapatos, los industriales señalan que el arancel de 27% que grava este tipo de mercadería no les permite competir en igualdad de condiciones con productos colombianos o chilenos que ingresan a Ecuador liberados de esta carga.
Luis Tangüis -cuya planta produce unos 500 pares de zapatos por día-, exporta a Chile, Estados Unidos y Europa, sin dificultad. "Por supuesto que quisiera entrar al mercado ecuatoriano, pero el arancel mata cualquier negociación", afirmó.
Fue un pedido unánime ir con rapidez hacia una zona de libre comercio. El Perú tiene una lista de 200 productos, entre los que se encuentran principalmente hilados, tejidos y confecciones, listos a liberar, apenas se coloque el último hito en la frontera. Pero, por lo que pasó en estos tres días en Ecuador, hay quienes no parecen estar dispuestos a esperar este requisito.
De allá para acá, solicitan que nuestro país levante las medidas fitosanitarias que impide el ingreso de banana, limón, papa y ganado ecuatorianos. El ministro de Agricultura, Rodolfo Muñante, explicó que si bien todo se puede conversar, habría que considerar el esfuerzo de los productores de Tumbes y Piura que tras el Fenómeno de El Niño han logrado un alto grado de calidad en el limón y el plátano que les permite, en estos momentos, exportar sin dificultad.
En este campo, resulta imprescindible la firma de un convenio entre los ministerios de Salud de ambos países con la finalidad de convalidar los certificados sanitarios entregados indistintamente en Perú o Ecuador.
Uno de los beneficiarios inmediatos de este acuerdo sería la Industria de Alimentos Cusco S.A., que fabrica hace 27 años el chocolate navideño Sol del Cusco y que ha introducido con éxito la comercialización de especies nativas como la quinua y la kiwicha. "Iniciar este trámite en Ecuador puede demorar seis meses, tiempo que podríamos aprovechar en promocionar el producto, ya que nuestros estudios indican que el gusto ecuatoriano es similar al del público peruano", afirmó Teodoro Ortiz, su presidente del directorio.
De ahora en adelante, corresponderá al gobierno decidir la velocidad que se quiere imprimir a la integración comercial. Porque si bien existe voluntad de entablar negocios, éstos requieren de medidas urgentes que faciliten su plena realización.
Entre estas medidas se puede mencionar el mejoramiento de la red vial, ingreso directo de vehículos, mercaderías y personas, campaña de erradicación de plagas, unificación de certificaciones de salud, convenio entre empresas nacionales, y aceleramiento del programa de liberalización arancelaria. Casi nada.