Después de las Cenizas




Después de las Cenizas
El Teatro Municipal renace gracias a un proyecto en curso.

Una perspectiva del sector posterior al escenario, donde se ubicará la tramoya.

A 4 meses de esa lamentable conjunción de circunstancias que provocara el holocausto del Teatro Municipal, alentadores signos vitales han comenzado a manifestarse. Hoy, una cuadrilla de trabajadores lleva a cabo la remoción de escombros y la limpieza general del recinto. CARETAS tuvo la oportunidad de recorrer las instalaciones, gracias a los buenos oficios de los funcionarios responsables del proyecto El Teatro Municipal Renace, constituido mediante el Decreto de Alcaldía 056, que cuenta con un Comité Consultivo Comité de Honor- integrado por destacados representantes de la cultura, la educación y la empresa privada. Como órganos ejecutivos, el mismo decreto creó el Comité Técnico (presidido por el regidor Jorge Ruiz de Somocurcio) y el Comité Financiero (presidido por el regidor Augusto Claux). Así, fue posible constatar en el terreno que el fuego destruyó aproximadamente un sesenta por ciento del inmueble. Sólo quedaron a buen recaudo el frontis del jirón Ica y los hermosos salones orientados hacia esa arteria.

Vista de los trabajos de remoción de escombros captada desde lo que fuera el sector de cazuela.

Jorge Grados, del Centro de Artes Escénicas de la Municipalidad Metropolitana, explica que gracias a la trayectoria semicircular del fuego y el viento que corresponde a los palcos del primer y segundo nivel-, los lujosos ambientes aludidos líneas arriba no sufrieron daños considerables. Al contemplar la zona siniestrada desde lo que fuera el sector de galería, es fácil percibir las múltiples dificultades que debieron enfrentar los miembros de las compañías de bomberos para desplazarse la noche del incendio.
En la oscuridad y en medio del caos propio de un evento de esta naturaleza, los bomberos no pudieron orientarse en la compleja red de pasajes que conectan las diversas localidades.

Arquitecto Jorge Ruiz de Somucurcio, presidente de la Comisión Técnica.

Según el ingeniero Alfredo Luna Briceño, los alcances del proyecto de Reconstrucción del Teatro Municipal exceden largamente el concepto individual del edificio: se ha previsto la remodelación del ámbito en el que se ubica el Teatro, configurando, de este modo, un importante eje cultural que incluye al Teatro Segura y a la Sala Alzedo. Ello se vincula, profundamente, con el espíritu de recuperación que hoy anima al Centro Histórico de la ciudad capital. El objetivo primordial es proporcionar a la zona y alrededores un Gran Centro Cultural, con salas de teatro, de ensayo, galerías, librerías y comodidades para el público usuario, como cafeterías y estacionamientos.

Detalle de una de las bellas columnas que adornaban el recinto.

El proyecto se enriquecerá con una programación de actividades acorde al proceso iniciado en 1997 por el Centro de Artes Escénicas, pues es importante consolidar la propuesta de difusión cultural de alto nivel y la formación de nuevo público, artistas y técnicos. Respetando el estilo del edificio, el proyecto contempla una mejora sustancial de los niveles de seguridad, dotando al teatro de los últimos avances técnicos en materia de infraestructura (salas de calentamiento, camerinos, etc.). "Se propone una ampliación del teatro a un área de diez mil metros cuadrados, con una inversión de obra civil de aproximadamente nueve millones de dólares". Durante la semana de Lima, en enero de 1999, se realizarán dos funciones especiales en el teatro como un anticipo de las transformaciones que le devolverán a Lima su primer escenario. (J. Güich).