Lugar Comun


Por AUGUSTO ELMORE

APARTEde que me parece una ingenuidad del tamaño de la catedral, de parte de Alberto Andrade, el amenazar con la probabilidad de retirar las postulaciones electorales de Somos Perú a las próximas elecciones que se realicen, porque con ello lo único que haría es darle en la yema del gusto a sus enemigos, aparte de eso, digo, considero que es ignominiosa la campaña desatada por un diario oficialista contra los hermanos Andrade, en connubio con legisladoras especializadas en el tema anti-Andrade, como la señora María del Carmen Lozada y otras que desde hace tiempo se le han prendido en mala forma al alcalde de Lima metropolitana, y ahora a su hermano, tratando de perjudicar con iniciativas írritas la labor que desempeñan.p>

  • Detrás de ello parece estar la misma mano negra, actuando con idéntico estilo, que llevó a arrebatarle la nacionalidad y el canal a Baruch Ivcher. De lo que se trata, cualquiera sea la forma y los argumentos que se utilicen, es de desprestigiar y arruinar al hasta ahora único candidato visible de oposición. No es un enfrentamiento frontal del gobierno, sino de sus perros de presa. La política siempre ha sido calificada de sucia. Ahora en el Perú lo es más que nunca.p>

  • He leído numerosa prensa extranjera en las últimas semanas, salvo la chilena, que no ha estado a mi alcance, pero creo que en ningún país, ni siquiera en el vecino del sur, ha habido un elogio más conmovido y tierno al general Augusto Pinochet que el que recientemente hizo en `Expreso' Patricio Ricketts Rey de Castro. Pienso que ni siquiera en `El Mercurio' de Santiago de Chile nadie se ha atrevido a firmar nada tan emocionado y sentido sobre el dictador.p>

  • Pero me parece que el periodista exagera cuando se refiere a que el ahora sufrido pero siempre altivo, y sobre todo altanero, Pinochet se encuentra "desprovisto de significativos medios económicos". Esa me parece una hipérbole alucinada, además de comprobadamente falsa.p>

  • Es enternecedor Ricketts cuando dice que Pinochet "Con la emoción y veracidad de quien habla al pie de la eternidad, pide a Dios (cita): `que aplaque mis más íntimos sufrimientos por quienes murieron injustamente en estos años de enfrentamiento' ". Es indudable -aunque el comentarista parece no darse cuenta- que Pinochet, cuando menciona a quienes murieron injustamente, se está refiriendo a los miembros de su escolta y otros policías muertos por la resistencia, pero no, por supuesto al noble general Carlos Prats y su esposa ni al ex canciller Orlando Letelier y su acompañante, a quienes mandó asesinar sin clemencia alguna.p>

  • Creo que el general saldrá bien librado de su laberinto porque, como dije en otro lugar, las razones de Estado pueden más que la justicia, pero ni el susto ni la humillación sufrida al habérsela pasado internado en una clínica para dementes, no se lo quitará nadie.p>

  • Pero me preocupa el temperamento del periodista peruano que, al final de su encomio, amenaza en el mejor estilo del dictador (que parece se contagia), refiriéndose a quienes lo han incriminado: "Que se cuiden si le ocurre algo en manos inglesas. Me temo que habrá represalias". Puro Pinochet.p>

  • A otra cosa. Navegando en pleno "zapping" por la televisión, me doy de bruces con la telenovela peruana "Luz María" que, dicho sea de paso, descubrí que se transmite también en España, y en la escena que alcancé a ver escuché un diálogo en el que uno de los personajes dice: "No pude hacer más nada", al mejor estilo caribeño-venezolano. Aquí, y en correcto castellano, debería haberse dicho "No pude hacer nada más". A este paso vamos a decir, como en Miami, "te llamo p'tras", es decir "Te devuelvo la llamada.p>

  • Existe un personaje, que no califico de siniestro porque es más bien patético, que se ocupa desde hace años de entablar demandas por interpósita persona, tratando de conculcar el derecho a la libre opinión que consagra la Constitución en favor no sólo de los periodistas sino de todos y cada uno de los ciudadanos. Ese derecho inalienable es el de cuestionar la conducta de los funcionarios públicos de cualquier naturaleza, así como los resultados de cualquier gestión, personal o pública, que éstos efectúen. Porque, como dice el refrán latino, la mujer del César no sólo debe ser honrada sino también debe parecerlo. El tinterillo de marras, desde hace años, lo que pretende es impedir que los periodistas pregunten. Pero, ay, los periodistas seguimos preguntando.p>

  • Si hubiera dudas sobre la conducta de la mujer de César, ninguna oportunidad mejor para esclarecerla que el cuestionamiento del los periodistas. Así de simple. Si se quita a los periodistas la potestad de sacar a la luz un hecho o una duda, siempre quedará el rumor, que es mucho peor.p>

  • En las semanas que no ha aparecido esta página estuve en España. Y debo mencionar que he encontrado que allí prospera, a la par que lo hace su economía, un espíritu singular: la solidaridad. Esa palabra que une a los seres humanos, desconocida allí cuando nos trataban a los sudamericanos de sudacas, es hoy una flor que todo el mundo cultiva. Casi una moda, la solidaridad ha obtenido para los damnificados de Centroamérica el más importante apoyo internacional recibido hasta la fecha, en el que han participado todos los españoles, sin distinción alguna. Ahora que la prosperidad ha alcanzado a España, la solidaridad es un lujo compartido. Enhorabuena.

  • ¡Lástima que en esta Navidad Papá Noel no nos haya traído de regalo la solidaridad que nos hace falta!