El Rescate De El Olivar




El Rescate De El Olivar
Tras resolución del INC, Municipio de San Isidro se rectifica y plantea extender área protegida.

Más de un millar de olivos amparados por el INC, los vecinos y, ahora, también el Municipio.

LA semana pasada, directivos de la Asociación Junta Vecinal de El Olivar no se anduvieron por las ramas en el caso de El Olivar de San Isidro y fumaron la pipa de la paz con el Municipio.
Días antes, el domingo 6 una resolución directoral del INC ya había incluido como zona monumental los sectores S1 al S12 (ver mapa), donde cada vez más construcciones amenazaban los olivos traídos en 1560 por Antonio de Rivera.
Según Mariella Balbi, presidenta de la Asociación Junta Vecinal del Bosque del Olivar y Alrededores, que ha venido batallando en defensa de este pulmón urbano desde junio de 1997, "la racionalidad ha primado, el Olivar tiene 450 años y no puede ser amenazado por la irresponsabilidad".
La lucha empezó cuando en un terreno circundante al Olivar, ubicado en Santa Cruz con Mariano José de Arce, se pretendió levantar un edificio de once pisos violando las normas del reglamento. El problema radica en la sombra que proyectan las edificaciones de envergadura, pues interrumpen el proceso de fotosíntesis de los olivos. Además en el primer piso del proyecto mencionado iba a funcionar una entidad bancaria, amenazando con congestionar la zona. Tras agotar los reclamos ante el municipio, los vecinos acudieron al INC.

Mariella Balbi, Rubén Luque y Elena Westpha-len, directivos de junta vecinal que no le quita el ojo a El Olivar.

Con su resolución este organismo le enmendó la plana a las últimas tres gestiones del Municipio distrital, que había venido autorizando las amenazantes construcciones. Y es que el Reglamento de Conservación, Revalorización, Zonificación y Edificación del Olivar ya había sido aprobado por acuerdo de Concejo el 13 de diciembre de 1989.
En 1997, a pedido de la Municipalidad de San Isidro, el Concejo Metropolitano de Lima permitió a esta zona el cambio de estructuración urbana, lo que permitió "mayor heterogeneidad de funciones". Es decir, que se dio mayor flexibilidad para las construcciones y uso de los alrededores de El Olivar, atentando contra éste.
Pero sólo hasta hace unos días, felizmente. "El reglamento de conservación determina los límites de edificación, de altura, densidad y uso para proteger este monumento", señala el arquitecto Rubén Luque, vicepresidente de la mencionada junta vecinal. Y ahora, luego de algunas reuniones de coordinación entre vecinos y autoridades municipales para la aplicación del reglamento, éstas lo han reconocido y han asegurado que le darán plena vigencia. Además, se ha abierto el camino para una amplia convocatoria a vecinos y técnicos destinada a complementar y enriquecer la normatividad referida al Olivar mediante la creación de un área de influencia de la zona monumental. En opinión del arquitecto Rubén Luque, vicepresidente de la junta vecinal, "es una comunicación oportuna para que vecinos y autoridades concerten en la búsqueda de la preservación del bosque que cuenta con más de un millar de olivos. (Francisco Centurión).