En El Perú Ausencias




En El Perú
Ausencias
1998 marcó la desaparición de grandes personalidades en los campos más disímiles del quehacer humano.

Aurelio Miró Quesada, ex director del diario El Comercio. Tejió, con deleite y sabiduría, el mapa del Perú de siempre. Tenía 91 años de edad.

ERA "el último de los grandes patriarcas del Perú". Un hombre multifacético, que como periodista, académico, viajero ilustrado y, fundamentalmente, escritor, dejó honda huella. Sus obras, entre ellas Costa. Sierra y Montaña y El Inca Garcilaso, son un legado invalorable para las nuevas generaciones. Aurelio Miró Quesada, que en el umbral de su partida aún seguía produciendo, murió a los 91 años de edad.

Varillas, un cantante que llegó al alma popular; Eduardo San Román, enciclopedia del fútbol.

Otra sensible pérdida para el país fue la de María Reiche, la dulce alemana que dedicó cincuenta años de su existencia al estudio y conservación de las líneas de Nazca. Sus cansancios se la llevaron a los 95 años.
Siguieron ese triste tránsito Mario Cavagnaro, el autor de "Osito de Felpa", y de una veintena de temas que alcanzaron resonante popularidad; Rómulo Varillas, ex integrante de Los Embajadores Criollos, que cantó como nadie los valses más identificados con el pueblo y, siguiendo con el ámbito musical, la desaparición de Moisés Vivanco, el legendario compositor que llevó de la mano a Ima Súmac a la cumbre del éxito.

Rodríguez Pastor decano de los juristas peruanos. Derecha, Pablo Balarín, temprana desaparición.

También fue de lamentar la desaparición del jurista Carlos Rodríguez Pastor y de Wilfredo Huayta, ex ministro de Energía y Minas.
Asimismo, la de los historiadores Ella Dúmbar Temple y Félix Denegri.
Pero donde la parca acaso golpeó más fuerte fue en las filas del periodismo. Nueve periodistas, entre ellos Eduardo San Román y Mario Lara, colaborador de esta revista, emprendieron el viaje sin retorno.
Y entre otros, la muerte incomprensible de Pablo Balarín, joven fotógrafo de personal talento.


Cavagnaro era
uno de los
compositores
más
celebrados
y fecundos de la
música
popular. Derecha: Wilfredo
Huayta, ex ministro.


Sólo
la muerte
pudo
separarla
de
Nazca.