
Pucha, Qué
Bien Pero Qué Mal
Por lo demás, no sé, o sea, de la Cuculiza, y de los otros nuevos, todavía me resulta muy pronto para opinar. Me preocupa un poco Mufarech, porque hija, a mí los árabes todos me parecen unos talibanes y estoy segura de que de chica algo me debe haber pasado con el que iba a venderle telas a las muchachas porque veo uno aunque sea por CNN, y al día siguiente me da cistitis; y de los ministros que se quedaron, qué te puedo decir más allá de que Titín debería estar feliz de que no exista el Ministerio del Corte y la Confección, porque ahorita estaría cosiendo bastas.
Por ese lado, te repito que regio, porque además no sé si te diste cuenta, pero El innombrable estaba que parecía chiquito con juguete nuevo el día que los presentó y eso siempre es bueno para un país, aunque con este ejemplar uno nunca sabe.
Lo que me tiene horrores de preocupada es que ya estoy sintiendo, hija, el populismo y su merca más pero por todas partes. Anoche nomás comí en Kapala con todos los Díaz Ufano, porque era el santo de Pocotón, ¿ya?, y te lo juro que a varios empresarios, pero de verdad, hija, ya les oí decir que iban a buscar gerencias en Petroperú, en Mineroperú, en Siderperú y en una de esas no me aguanté y le dije a Lolón de la Riva, que estaba entusiasmadísimo con la idea de reflotar Enciperú, que pucha, o sea, mejor le vendiera al Chino la idea de crear un Putaperú y que se lo den a su hermana Chana, que no ha perdonado a un solo socio del Golf y ya va por la mitad de los de Villa, qué quieres que te diga
Ay no sé, o sea, lo que pasa es que soy demasiado principista, y si encima voy a tener a Jeffrey cada quince días en la casa hablándome de la política monetarista al cambio de milenio (¿a eso se habrá referido con lo del clintoncito?), pucha, voy a terminar en una confusión del carajo, yo que a la vez estoy asesorando en un tema maravilloso que se llama Apertura de Mercado y Género, a Susana en lo de su banco y a Mayú en lo del suyo.
Bueno, veamos qué pasa y la próxima te cuento cómo me ofrecieron la cartera de la Presidencia, y yo dije que no porque eso era peor que tener una de Alda, ¿ya? Chay, chau (Rafo León).