El Crack De La Liga
Gisela Valcárcel: si no hay programa, hay escándalo.
Escribe: FERNANDO VIVAS
EL show debe seguir, si no es en programa propio que sea en pantalla y planas ajenas. La boda de Gisela Valcárcel y Roberto Martínez nació con demasiado rating como para sostenerse en el aire. Para aguantar cuatro años y medio -de ellos más de la mitad marqueteando falsas apariencias mientras la competencia se cebaba con los flirts de Roberto con las figurettis de turno- hay que tener paciencia de ama de casa. ¿No sería que la reina y ahora esclava del mediodía se identificaba con su público de señoronas que sabe que el precio por estar sentada sin hacer nada, viendo su "Gisela contigo" mientras la cocinera prepara el almuerzo, es hacer la vista gorda ante las cuitas del marido?
Mítica boda de Gisela con el capitán de la liga crema.
Gisela se aferró a su matrimonio como se aferra a la televisión, pero no es el ama de casa baturra que aguanta golpe y trastada. Sabía que tenía que soltar definitivamente las bridas de su crack embotellado pero al menos que no fuera en el momento en que el "qué dirán" se lo exigiese, sino en el que ella decidiese. Los papeles llevaban más de un año engavetados pero había que esperar el estreno de Gisela en Global, y luego las primeras semanas de programa, las broncas con IBOPE, la Paz con Ecuador, los consejos de Chibolín, la salida de Hildebrandt, la preventa, el amigo secreto de Navidad.
Finalmente, fuera del aire y en tiempo crucial para decidir su inmediato futuro televisivo, el divorcio inexorable. En la danza, otros figurettis mienten, desmienten y apuestan, mientras Magaly cubre con morbosa delectación lo que de algún modo estaba escrito en el libreto de su blanco favorito de la tele.
A los televidentes maniqueos que creen que la Tv. es un feudo de dos brujas, una buena -Gise- y una mala -Magaly-, ¿qué decirles? No diré que Magaly es en el fondo buena porque puedo herir su orgullo de urraca; tampoco diré que Gisela es en el fondo mala. Es mentirosilla y peca al manipular y subestimar a su público, pero no hace más que utilizar, sin sacrificar a nadie (para Roberto al fin y al cabo, han sido años emocionantes, escapándose de los paparazzi con el acelarador a fondo de la supermoto que le regaló Gise y de allí caer en las trampas seductoras de la Rivasplata y la no sé cuantos), el truco más viejo en el mundo del espectáculo: "Haré que digan lo que quieran, pero seguirán hablando de mí".

Cachín Alcántara: "zapear con pistola".
Escribe
CARLOS ALCANTARA
Soy el típico pistolero del control remoto, casi nunca fallo cuando tengo el aparatito en la mano, aprieto un botón y se cambia de canal... lindo deporte. Cuando me levanto a veces ni me acuerdo que existe la tele pero cuando me quiero enterar de los acontecimientos no puedo quedarme en ningún canal en especial; a veces veo a Federico y Sol, o si no busco !E! para enterarme de los chismes de la farándula mundial hasta que tengo que parar para ponerle a mi hijo Lorenzo su video de "Barney".(El virus está en todas partes). También disparo al ESPN porque me fascina ver deportes por Tv. y si encuentro un partidazo me soplo algo del mejor fútbol del mundo. En las tardes me quedo pegado un ratito con Gisela o con un buen video de MTV, algo del Discovery, o alguna telenovela peruana para ver a los compañeros. El fin de semana me gano con algún partido completito del campeonato argentino, italiano o inglés para ver los goles de ñol en el Newcastle. ¡Bravo Solano peruano! Me gusta ver el programa de música de Mabela Martínez, también veo Disco Club y Films & Arts. En la noche, ya cansado, disparo con metraca automática y a veces pesco una buena película o los noticieros nacionales con desgracia tras desgracia. A veces veía "Once". Tampoco dejo pasar nuestros queridísimos programas de chismes; no lo puedo evitar. Por ahí hay un break con un par de horas y al regreso ya con lo poco que me queda de vida, de terco nomás me quedo, agarro el control con laser porque cambio a una velocidad tal que quedo fulminado por el canal del sueño y... el televisor me tiene que apagar a mí.
Cambio de Esquina
Mónica
Zevallos, del 13 al 5, con show que lleva su nombre.
"Entre nos" pasó con ideas, conductora, productor, equipo y nombre nuevo -"Mónica"- desde el 13 a un canal que recibe con los brazos abiertos pero no con la mejor disposición de recursos. Si las promociones de la nueva hora de Mónica Zevallos -la rubia, un cafecito y un relumbrón muy chusco como para insinuar un aura mística y muy tosco como para delatar la sofisticación diferencial que pretende el espacio- es un índice de lo que el canal está dispuesto a invertir en su jale, entonces el cambio no será muy feliz. Si nos olvidamos de cafecito y aura, entonces sí tenemos razones y recuerdos -sobre todo, algunas ediciones de Mónica sobre desencuentros filiales o frivolidades de estrellas sabatinas- para esperar un talkshow que se empine de veras sobre sus rivales. Y ello no sólo radica en los suaves modos de Mónica y en el candor inquisidor de sus feligreses -ojo, que los del 5 son más achorados- sino en la información y criterio profesional con que se aborden los temas. Ojalá que en esta rentrée de la conductora y de su productor y esposo Jimmy Arteaga se busque y se encuentre esa difícil ecuación.
Picotazos
"El que repite un concepto pierde. Departamentos del Perú.
-Amazonas, La Libertad, Tumbes, Pucallpa, Arequipa, Tingo María, Lima, Tumbes...
-¡Eliminado por repetir Tumbes!
Concurso de conocimientos en "Telecupón" en ATV.