Los `Desocupados'
De la Municipalidad de Lima.
Ahora en los terrenos que les fueron adjudicados se ven algunas casas importantes.

"Si no hay reposición, alcalde a la prisión". "La OEA ya lo sabe, alcalde dictador". "Andrade, pituco electorero, el pueblo te repudia". La secretaria de Defensa del apócrifo Sitramun, Gladys Tapia, lanza a diario sus insultantes consignas desde una ventana del edificio Pizarro que da frente al Palacio Municipal y precisamente a la oficina del burgomaestre capitalino. Salió de la Municipalidad en 1996, cobró su liquidación y desde entonces no tiene empleo. Dice subsistir por medio de polladas mensuales.

LA del miércoles 20, cuando un grupo de ex trabajadores municipales la emprendió a pedradas y palos contra la residencia del alcalde Alberto Andrade, en la cuadra dos de Ucayali, no fue una más de sus "jornadas de protesta" que últimamente se han centrado en el remodelado Pasaje de los Escribanos perjudicando a los negocios ahí ubicados y a quienes acuden a ellos. Se trató, esta vez, de la reacción ante lo señalado por la administración Andrade a un funcionario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) respecto a una demanda interpuesta por el autodenominado Sindicato de Trabajadores Municipales (Sitramun): quienes se arrogan la personería jurídica del sindicato son ex trabajadores y por tanto se trata de una entidad apócrifa. El verdadero Sitramun está liderado por Carmen del Pilar Granados, trabajadora en funciones de la Municipalidad Metropolitana de Lima, elegida en diciembre pasado. La respuesta de Andrade a la CIDH cayó como balde de agua helada a los ex trabajadores.

La Urbanización Sitramun de La Molina está a un lado de la exclusiva Alameda del Corregidor y muy cerca de Las Viñas. Algunos de los lotes presentan construcciones que los adjudicatarios originales muy difícilmente podrían emprender. De acuerdo con una investigación de la Oficina Legal de la Municipalidad Metropolitana de Lima, el apócrifo Sitramun habría comercializado alrededor del 40 % de los 437 predios.

Pero ¿quiénes son estos ex trabajadores que han trocado protesta en vandalismo mondo y lirondo?
Detrás de todas las actividades está Alejandro Hinostroza Rimari, ex trabajador municipal del Comain o Casa de Los Petisos, cesado en marzo de 1996 -cuando era secretario general del Sitramun- junto a otros 1,500 trabajadores. El cese se produjo luego de desaprobar una evaluación que debieron rendir todos los trabajadores de la administración pública. Desde entonces él y sus seguidores "hemos sobrevivido a punta de polladas", dice Gladys Tapia, secretaria de defensa del apócrifo Sitramun. Y en intensa actividad, cabe agregar: a mediados de enero Hinostroza viajó a Washington acompañado de su asesora legal para presentar su caso ante la CIDH. Además, en noviembre pasado estuvo en Buenos Aires buscando apoyo.
Hinostroza viajó a Washington con ayuda de America's Watch y de otras ONGs, según Julio Solís Peralta, hombre con cara de pocos amigos e impresionante cicatriz en el cuello. Pero José Miguel Vivanco, director ejecutivo de dicha institución, aclaró a CARETAS tal versión: "No les hemos prestado ayuda alguna, ni me ha visitado ningún representante de Sitramun en Washington. Es más, no hemos recibido ninguna solicitud de asistencia", señala tajante. Solís, quien se unió a los ex trabajadores de la MML en calidad de dirigente de la Federación Nacional de Trabajadores Municipales, por lo menos hace tres años no tiene vínculo laboral con municipalidad alguna.
La verdad de la milanesa podría estar relacionada con los 85,200 m2 de Pampa El Arenal en La Molina, un terreno que la administración del ex alcalde Jorge del Castillo cedió en setiembre de 1987 para beneficio de 437 trabajadores afiliados al Sitramun, previo sorteo.

Hasta 1996, Javier Iparraguirre fue inspector de la Policía Municipal. Vive en Magdalena, pero tiene un terreno en la Urbanización Sitramun. Derecha: Vladimiro Santana, jubilado, no ganó su lote en 1987 pero actualmente posee uno de ellos.

CARETAS estuvo en la ahora llamada Urbanización Sitramun y se encontró con Solís, quien posee una vivienda en ese lugar. ¿A quién le compró su terreno? Difícil averiguarlo: no habían pasado cinco minutos desde nuestra llegada, cuando de todos lados aparecieron sus compañeros, que por cierto son protagonistas de las "protestas".
Pero Solís, en todo caso, parece ser sólo la punta de este iceberg inmobiliario.
De acuerdo con la oficina legal de la comuna limeña, tras su cese Hinostroza convirtió al sindicato en poco menos que su rancho y como tal habría vendido varios lotes de sus compañeros a mediados de 1997, a un promedio de US$ 10,000 cada uno. De los 437 lotes, 170 habrían pasado a manos de terceros.
El saneamiento legal para estas transferencias habría corrido por cuenta de Ana María Zegarra, abogada que se presentó como candidata a la alcaldía metropolitana en las últimas elecciones municipales con el grupo Contigo Perú (CARETAS 1528) y, justamente, asesora legal del apócrifo Sitramun en la denuncia ante la CIDH. Los despojados han iniciado acusaciones penales contra la abogada y su patrocinado, existiendo incluso orden de captura contra Hinostroza dictada en julio pasado por el 11 juzgado penal de Lima. Sin embargo, éste pasó por Inmigraciones del aeropuerto Jorge Chávez como Pedro por su casa para ir a Buenos Aires y luego a Washington.

Alcalde Andrade: el último ataque fue a su casa.

Además de Hinostroza, el apócrifo Sitramun es manejado por tres o cuatro seudodirigentes. Estos tienen bajo sus órdenes a unos 40 matones, según dicen los despojados Estanislao Palomino y Luis Verástegui.
El grupo se ha adueñado también de las instalaciones de la Asociación Mutualista de los empleados de la MML en los departamentos 207 y 208 del Edificio Pizarro. Solís dice que los ambientes fueron entregados como préstamo en julio de 1998. Pero en ese tiempo no había ninguna directiva al frente de la mencionada asociación. Actualmente, la entidad está en manos de Justo Peña, quien dice haber sido elegido por una amplia mayoría de los 1,920 afiliados a la mutual y que en representación de ellos les da la mano a Hinostroza y a sus huestes. Sin embargo, los vecinos del inmueble no recuerdan haber visto a mutualista alguno en el último año.


Asfixiante protesta
en el Pasaje de los
Escribanos cualquier
mediodía.
Alejandro Hinostroza
hace de las
suyas ante la
apatía policial.


Gavilán y Paloma
Julio Solís dice ser dirigente de la Federación de Trabajadores Municipales del Perú. Es infaltable en las movilizaciones y enfrentamientos con la Policía Nacional y Municipal. Según su versión, vive de las dietas a que tiene derecho como dirigente nacional y también del alquiler de su auto para taxi. Tiene terreno en la Urbanización Sitramun sin haber trabajado en la Municipalidad Metropolitana alguna vez.