A pesar de su aparente retiro, nada se le escapa: "Mi libro será una guía para candidatos deseosos de llegar al pueblo".
Señalado por muchos como uno de los más activos asesores del SIN en sus estrategias distractivas y en el manejo de los medios de comunicación, Segisfredo Luza vive a sus 70 años, según dice, en la paz necesaria para ultimar un libro que causará revuelo. En una semana especialmente signada por las desafortunadas declaraciones del Premier Joy Way y sus encontronazos con cierto sector de la prensa al que aludió como "perfectamente monitoreado" -y que a su vez suscitó la reacción de Gustavo Romero Umlauff, del Consejo de la Prensa Peruana- estos humores ilustran una coyuntura en la que las telecomunicaciones han ganado tal poder que una sola imagen puede valer más que las palabras; y donde conversar con Luza puede dar una idea de las estrategias que se diseñan para embobar la atención ciudadana, en un ejercicio de imaginación y poder de alcances retorcidos.
La República y Gestión del martes 2, medios independientes que generaron el exabrupto del Premier.
-Es un tema que me interesa y estudio desde hace años. No como creen algunos, que hablan de Luza como de una figura apocalíptica, no. Es importante notar cómo los medios de comunicación se han convertido en un arma fundamental de la libertad y del gobierno. A mi entender, la estabilidad de un régimen se basa en un gran sistema de comunicación e información. Más aún en el Perú que es un país pluricultural, pluridimensional y heterogéneo. Con un adecuado aparato informativo se puede llegar a la población y apuntar directamente a lo que ésta espera.
Premier Joy Way, secundado del Ministro de Defensa y ex jefe del SIN, general Julio Salazar Monroe.
-Pero hay algo más allá de la mera comunicación, doctor, un aspecto que tiene que ver con la "llegada" que se tenga en la masa.
-Por cierto ahí entra a tallar el tema del mensaje, de cómo se estructura un mensaje. Oh, cuánto podrían aprender los candidatos si notaran esta diferencia. Mi libro será una especie de guía para candidatos, sin duda.
-Más de una vez se lo ha vinculado a los servicios de inteligencia. ¿De qué vive usted realmente?
-Mire, si bien hace años estoy retirado por razones de seguridad del ejercicio público, sí mantengo un ejercicio selectivo atendiendo a algunos pacientes. Además realizo algunas asesorías y le dedico tiempo a mi libro.
-¿Y puede decirnos a quiénes van dirigidas esas asesorías?
-Mire, yo colaboro -y no tengo problema en decirlo- desde tiempos de Velasco y de Morales Bermúdez con diversos estamentos interesados, como yo, en buscar estabilidad y equilibrio entre el gobierno y la sociedad. El equilibrio es obediencia automática... consiste en que todos los actores sociales obedezcan ciertos patrones de disciplina.
El estallido social, como el de Iquitos, es consecuencia de una mala política de comunicación.
-¿Estamos hablando de manipulación?
-No, no hablo de manipulación, hablo de un control sugerido. Aquí entra a tallar la persuasión. Y qué es la persuasión, es darle a la gente elementos de juicio para que se persuadan a sí mismos. La manipulación es nociva.
Mire, todos tenemos necesidades profundas, íntimas, yo las llamo "pulsiones". Estamos viviendo la revolución de las expectativas. Es decir, satisfechas las necesidades primarias, económicas -que es lo que poco a poco estamos viviendo-, surge ahora el deseo en diversos terrenos. El deseo configura un posible detonante tras el cual afloran pulsiones primitivas. Así, una frustración acarrea derivativos: violencia, desencanto, suicidio, depresión, qué sé yo.
-Y eso que el gobierno siempre está atento a lo que pasa en la calle, al menos eso es lo que se cree.
-Con la revolución de las expectativas se vuelve necesario tener un conocimiento real, concreto, para saber cómo llegar al modo de ser en cada individuo. Quien no cuenta con un aparato eficiente de información, quien no sabe comunicar, sufre las consecuencias.
-¿Por qué no nos cuenta con quién colabora o ha colaborado?
-(Sonríe malicioso) Específicamente puedo ser consultor, consejero y hasta confesor, ja, ja, pero en determinadas circunstancias y según la coyuntura.
-Pero ¿quién es el destinatario de su trabajo, el SIN, algún funcionario o ministro?
-Hay personas que consultan y recaban esa información desde diversos sectores.
Ni chamán de un nuevo culto, ni "médico brujo" del poder. Luza rechaza su leyenda negra.
-Usted también ha realizado diagnósticos, estudios acerca de la sicología de masas. ¿Cómo somos los peruanos?
-Para 1995 elaboré un estudio sobre cómo ganar las elecciones con poca inversión. Me fue solicitado analizar a los electores marginales y establecer un perfil psicológico. Observé un nivel de educación medio o bajo, que además viven emocionalmente: crédulos, sugestionables, manipulables y con necesidad de esperanza. Un grupo al que no podía hablársele de cosas abstractas o con conceptos de macroeconomía. Allí había que utilizar un lenguaje directo, emocional...
-¿Como inaugurar colegios?
-Inaugurar colegios, bombas de agua... mostrarles que uno podía solucionar sus necesidades.
-Ante un panorama gris para el gobierno, o ante una determinada crisis, debe ser difícil idear lo que se ha dado en llamar "Cortinas de humo". No debe ser fácil sacar bajo la manga una noticia capaz de capturar la atención de todos.
-Sí, sí, y cuenta también la estrategia de la oportunidad. Por ejemplo, en un Mundial de fútbol se aprovecha, se tiene que aprovechar esa circunstancia.
Digámoslo así: ante un hecho real, se monta una campaña de oportunidad. La prensa... la libertad de prensa, que es finalmente de empresa, muestra una inclinación determinada, acepta y se interesa en explotar ese hecho en particular. No es sólo lo que a uno se le ocurre. Algunos propietarios deciden apoyar la noticia y así es como empieza todo. Aquí nadie está obligado a nada.
Vírgenes, milagros y santones. "Lo emotivo siempre funciona", afirma Luza.
-Vírgenes, curanderos, milagros y brujería. Hasta el cura de San Miguel que sana con imposición de manos...
-Eso siempre funciona. Lo emotivo.
-¿Cómo le parece que se trató el tema del acuerdo de paz con Ecuador?.
-Allí hubo un manejo erróneo que produjo el rechazo inicial de la población y el surgimiento de nacionalismos regionales (sic). Un gran error de comunicación con el público, sin duda.
-Con todo, ¿Cree que el presidente Fujimori sea candidato en el 2000?
-Es difícil saberlo. El, por su manera de ser hermética, es impredecible. Actualmente vemos que está abocado a aumentar su popularidad con actitudes enérgicas. Es un hombre de presente, que quizás decida su suerte un día antes del cierre de inscripciones.
-¿Y usted estará disponible en esa coyuntura?
-Yo... Siempre.