
La Megafusión
Se consumó la unión
del Banco Wiese y el Banco Sudameris. Quinientos treinta millones de dólares son el punto de partida.
"La punta está reñida", señalan en los predios financieros como si se tratara del campeonato Apertura de fútbol. No les falta razón, la megafusión del Banco Wiese con el Banco de Lima-Sudameris, concretada ayer, ha acortado las distancias que separan al Banco de Crédito del Banco Wiese. Se acerca un clásico electrizante por el primer lugar del sistema bancario peruano.
Augusto Felipe Wiese, primer presidente del directorio del nuevo y auspicioso Banco Wiese-Sudameris.
Pero ya en 1995, con el ingreso al país de los jugadores españoles (Santander y Banco Bilbao Vizcaya-BBV), el Banco de Crédito había sufrido su primer gran sacudón. Era la primera vez que Dionisio Romero, luego de más de dos décadas, sintió su liderazgo amenazado.
Por eso, tras casi 10 años de permanecer con un notorio perfil bajo, el propio Dionisio dio la cara y se convirtió en el principal promotor de la creación del holding Credicorp.
En cambio hoy se requerirá mucho más que una fusión entre sus filiales para recuperar la cómoda ventaja que tenía con el segundo.
En el caso del team bancario español, con sus dos mayores exponentes, el BBV en el Banco Continental y el nuevo gigante BSCH (emergido de la fusión del Santander y el Central Hispano) con su participación en Santander Perú (4.10%) y Bancosur (5.17%), tendrán que jugar al contragolpe, esperando el más pequeño descuido de la defensa de los líderes para seguir trepando si es que no optan por absorber algún banco pequeño que les reditúe puntos en el ránking.
Por lo pronto, la esperada fusión de la dupla Santander-Bancosur sumaría el 9.27% de las colocaciones, desplazando del cuarto al quinto lugar del ránking bancario al Interbank (7.61%)
No hay duda que la banca peruana ha ingresado así en un torneo internacional de grandes ligas. Ahora los banqueros peruanos tendrán que medirse con la tecnología bancaria italiana y la española en una lucha por la supremacía en el mercado. Todo esto sin perder de vista lo que haga la banca chilena y en menor medida la banca norteamericana y francesa. Globalización bancaria en casa en un torneo que debe beneficiar a los clientes.
LA FUSION
Toda fusión es como un matrimonio pactado y, además, por conveniencia. Cada uno de los consortes lleva una dote consigo. El Sudameris aporta con su proyección internacional. El Wiese con su tradición, tamaño y conocimiento del mercado.
El BCI-Sudameris es el cuarto banco italiano en términos de activos. Luego de la reciente fusión con el Banco di Roma pasará a ser la segunda entidad bancaria de Italia y una de las más importantes de Europa.
La red bancaria del Sudameris en Latinoamérica es amplia. En Argentina posee el 100% del Banco Sudameris, en Brasil el 56% del Sudameris Brasil y el 26% del América do Sul, en Chile el 100% del Banco Sudameris, en Colombia controla el 100% del Banco Sudameris, mientras que en el Perú el BCI-Sudameris es dueño del 70% del Banco de Lima, el cual se ubicaba en el octavo lugar del ránking de colocaciones.
Su presencia en el Perú se remonta a inicios de siglo a través de su participación accionaria en el Banco de Crédito del Perú.
El Wiese, en cambio, es sinónimo de estirpe bancaria peruana. Su fundador, Augusto N. Wiese, emprendió su proyecto de constituir el banco en marzo de 1943. Con apenas 40 personas al inicio de sus operaciones, hoy cuenta con aproximadamente 2,200 empleados y 105 oficinas. Hasta antes de la fusión también era la segunda entidad del sistema financiero peruano pero con una participación del 17.09% en colocaciones. Ahora ha consolidado esta ubicación con los puntos del Lima-Sudameris.
LA DULCE ESPERA
¿Cuáles serán los resultados de esta megafusión? Más allá de los activos el Wiese aporta una importante red de 105 oficinas al interior del país. A ello se suma una cartera de clientes corporativos interesante y un plan de desarrollo tecnológico que es poco conocido pero eficiente en cuanto a servicios al cliente. Ha sido el primer banco en abrir una sucursal totalmente virtual.
Las dotes del Banco de Lima en este matrimonio, entre otras, son la especialización alcanzada en los créditos al sector agrícola, básicamente agroexportación, que se complementaría muy bien con la red de oficinas del Wiese.
Además, el Lima-Sudameris tiene su punto fuerte en la prevención de riesgo crediticio que lo ha llevado a exponer una morosidad de 2.9%.
Este resultado es sumamente bajo frente a la morosidad del Crédito (8.19%) y del Continental (7.27%) y el propio Wiese (9%).
Todo eso hace suponer que las capacidades del enlace Wiese-Sudameris, para enfrentar a sus competidores están ahora a disposición del nuevo banco.
Además, es un hecho que la nueva entidad contará con el respaldo financiero (líneas) del exterior, lo cual es una importante ventaja en una coyuntura en la que el crédito de corto plazo para capital de trabajo prácticamente ha desaparecido del sistema.
LA HORA DE LOS REACOMODOS
Con la fusión del Banco Wiese y el Sudameris (Banco de Lima) se ha producido un reacomodo en el sistema financiero peruano del cual deberá emerger una banca más fortalecida con un número menor que los 26 bancos que hoy operan.
No sólo por los rumores de las fusiones entre el Banex y el Banco Financiero y el Banco de Comercio y Finsur sino también porque los mayores requerimientos de provisiones, por la creciente morosidad bancaria (8.24%), obligarán a los accionistas de los bancos a realizar esfuerzos gigantescos para proveerse de recursos en un año en el que, precisamente, los fondos del exterior brillan por su ausencia.
La fusión Wiese-Sudameris pondrá a prueba la capacidad de reacción de los bancos grandes. A los chicos los resignará a la especialización y la búsqueda de nichos especializados en el mercado.
Sin embargo, no es de descartarse nuevas fusiones entre los pequeños para poder sumar al momento de cubrir los requerimientos de provisiones e invertir en tecnología y no perder la categoría.
PROVISIONES
¿Por qué la urgencia de jugar el encuentro con refuerzos?
Las fusiones están a la orden del día porque las dificultades para cobrar los créditos otorgados crecen, las ganancias disminuyen y los requerimientos de provisiones se hacen más difíciles de cubrir. Para cumplir con el cronograma de la SBS los bancos necesitan no menos de US $ 300 millones en 1999.
Al 15 de enero de este año sólo el 80.35% de la cartera atrasada se encontraba cubierta con provisiones y quince días antes, es decir al cierre de 1998, la cobertura alcanzaba el 86.41%. En otras palabras, en sólo dos semanas los bancos han necesitado S/. 216 millones (US$ 64 millones) adicionales para que sus provisiones se mantengan al nivel del cierre de 1998, y a este paso difícilmente podrán mantener el ritmo, más aún si tenemos en cuenta que en los primeros 15 días del año las actividades de los bancos sólo ascienden a S/. 32 millones (US$ 9.8 millones).
En ese contexto, las fusiones permiten la reducción de costos, aumentar el volumen de negocio y la participación en el mercado. Una sola gerencia puede manejar más clientes y operaciones.
Por eso, la coyuntura actual de bajas ganancias hace prever que ésta no será la única fusión en el mercado financiero peruano. Tampoco es el primer reacomodo, ya que este proceso se inició con una casi clandestina salida de la banca de consumo chilena a los camarines (Serbanco, Solventa), a través de la venta de cartera en un caso y el cierre de oficinas en otro.
Así las cosas, el "aquí no pasa nada" de Martínez Morosini ha pasado a la historia en el ahora movido gramado del sistema bancario peruano. Hoy "se sienten pasos" en el área chica de la banca local.