Torre Tagle
La Tercera Ola
En un año la Cancillería podría tener otro rostro, motivo de polémica y de dudas. Canciller Fernando de Trazegnies da las razones para el cambio, sin muertos ni heridos y a la altura de los tiempos. No como las dos veces anteriores.

Escribe
RAUL VARGAS VEGA

TORRE Tagle ha empezado a vivir una nueva aventura. Se ha dicho que se trata de ponerlo a la altura de los tiempos, conseguida ya la paz con Ecuador y abierto el mundo como está gracias a la globalización y la modernidad.
Como quiera que un prejuicio reiterado le atribuye a nuestro servicio diplomático snobismo, adocenamiento y bohemia refinada, el anuncio de un "aggiornamento" desprejuiciado cae para muchos a pedir de boca.
A diferencia de dos intentos similares, ocurridos también bajo la actual administración fujimorista, esta vez quien comanda la reforma es un hombre al que difícilmente se le atribuiría, aunque fuere momentáneamente, un rapto de sinrazón y, menos, arrestos tecnocráticos que hagan caso omiso de la tradición de mundanidad, que esconde en el fondo una visión humanística y culta, política, del oficio diplomático.

Canciller Fernando de Trazegnies y viceministro Jorge Valdez explicando los alcances de una reforma que otras cancillerías latinoamericanas observan con interés.

En una época arrebatada con la economía parece sencillo transformar el pseudo dandismo diplomático por el pragmatismo becerril del financista, comerciante o economista. Dejarse ya de salones de brillo social y elegancia ligera, para pasar a oficinas asépticas de computadoras, cálculos y compraventas.
El canciller Fernando de Trazegnies nos previene contra estas generalizaciones.
"La idea fundamental del cambio de la Cancillería, es que en el Perú estamos en un nuevo período,y por lo mismo necesitamos un nuevo concepto de relaciones internacionales.
El ministerio de RR.EE. estuvo dedicado durante muchos años, diría que casi en un 60%, a atender problemas de fronteras y a cuidarnos y defendernos de lo que pudiera pasarnos con respecto de lo que sucedía en los países vecinos.
El ministerio ha estado alerta y ha sido una especie de estudio de abogados del Perú durante muchos años y ahora que esto pasó y se solucionó pensamos que hay que darle plenamente las otras funciones que siempre ha tenido pero que ahora hay que acentuarlas mucho más y dentro de una perspectiva más contemporánea".

JUNTOS NO REVUELTOS

Por lo pronto, pues, el culto al becerro de oro no es la nota dominante en la reforma. Y es que, midiendo en profundidad, la diplomacia resulta una combinación compleja de verdades ("Conocer toda la verdad sobre el enemigo y hacerle creer que conoce nuestra verdad, siendo que se la ha inventado", recomendaba el viejo manual del Arte de la Guerra de Tsian Zhu), en la que la especialización tiene un rol pero no es el definitorio.
"En realidad nuestra idea es que las relaciones internacionales son integrales -señala De Trazegnies- no son básicamente económicas, no son básicamente política aunque sí trabajamos dentro de un marco político. Y el marco político internacional es hoy sumamente complejo y refinado, exigente, lo que supone poner toda la maquinaria del ministerio a punto". Precisa De Trazegnies que hay otros ministerios que trabajan el aspecto técnico económico, como sería el de Industria y Comercio pero lo importante es que Cancillería de el marco global". Hasta hace un tiempo nos dedicábamos a esta especie de defensa, cuando se trataba de los otros se parcelaba, a un lado lo político, al otro lo económico, a veces se producía un vaivén y hubo épocas en que se acentuó el aspecto político o el económico. Ahora, como lo va a explicar el embajador Jorge Valdez, hemos unido físicamente las dependencias de tal manera que no sea un funcionario que se ocupa y ve sólo lo económico y otro que conoce la carpeta política del país porque los dos no se entienden".

LAS FRONTERAS

Las dudas son asimismo por las denominaciones y ubicaciones de áreas clásicas en una Cancillería. La dirección de fronteras, por ejemplo, o la de soberanía.
"No hay ministerio de Relaciones Exteriores del mundo que no tenga una Dirección de Fronteras -responde el viceministro Jorge Valdez- pero lo que hemos querido es darle a esta dependencia una dimensión dinámica, ya no simplemente de salvaguarda, de un poco de resistencia sino al contrario, salir adelante y entonces le hemos llamado Dirección de Desarrollo Fronterizo y Soberanía. Desarrollo Fronterizo porque queremos mucho marcar esta vinculación, las fronteras son fronteras, no cabe duda y son fronteras firmes y al mismo tiempo son medios de comunicación. No son fronteras cerradas".

El canciller Fernando de Trazegnies afirma que la cultura peruana en el exterior será potenciada y enriquecida.

Aparte de ello ahora se trata de una dirección nacional, una suerte de secretaría ejecutiva del Consejo Nacional de Desarrollo Fronterizo. ¿Estamos frente a una oportunidad única en nuestra historia republicana? Siempre se ha reclamado una política integral de fronteras, formula básica para que la nacionalidad sea algo vivo y permanente.El tiempo dirá si, en efecto, este objetivo se plasma.
En el tema comercial y de proyección exportadora, el ex canciller Eduardo Ferrero ha planteado la posibilidad de que Prompex y Promperú formaran parte de Torre Tagle, un poco en esa línea de integralidad coherente de acciones.
Para el canciller Fernando de Trazegnies en estos terrenos es donde se separan los niveles. Cancillería, por ejemplo, ofrece sus 110 embajadas, misiones y consulados y Prompex organiza la oferta en el Perú a través de pequeños y medianos productores, cosa que Torre Tagle no podría hacer.

LA CULTURA

Una anécdota refleja bien lo que ha significado la acción diplomática para nuestro país en términos de demostrar no sólo la grandeza de nuestro pasado sino también que no éramos sólo hombres de flechas y reducción de cabezas.
Cuando se encaminaron ante el árbitro español a comienzos de siglo las misiones plenipotenciarias de Perú y Ecuador,ambos países llevaron sus grandes poetas. Por el Perú viajó José Santos Chocano, como si no bastara el verbo descomunal de Mariano H. Cornejo que comandaba la misión peruana.
La Direccion de Asuntos Culturales de Torre Tagle ha sido siempre un capítulo de la cultura peruana, por la valía de quienes por allí pasaron como por la atención que le dispensaron figuras como Raúl Porras Barrenechea.
El punto produjo el siguiente diálogo:
"Como se puede imaginar, soy un hombre muy vinculado a la cultura", dice el Canciller.
-Usted es un humanista, por eso es la pregunta canciller.
-"No sé si tanto como un humanista pero sí muy vinculado a la cultura de manera que para mí la cultura es un tema fundamental. creo que la cultura no es sólo un problema de imagen, la imagen es la consecuencia de la cultura pero es un problema de desarrollo interno. Creo que la cultura va en dos sentidos y aquí en el ministerio se tiene que trabajar el aspecto cultura en doble vía, mostrar nuestra cultura al exterior y abrir puertas para recibir la cultura del exterior. Entonces en ese sentido esta dirección que funciona, la estructuración es ligeramente distinta a la anterior pero va a tener el máximo apoyo por parte de la Cancillería. En ese sentido vamos a desarrollar enormemente programas culturales y estamos en varias cosas que creo que van a salir muy bien, promoviendo exposiciones en el exterior, promoviendo conferencias, creando centros culturales en el exterior, hay una serie de ideas que no quiero desarrollar en detalle porque todavía no están suficientemente trabajadas pero que van en esa línea".
"Lo que se ha hecho es un cambio de denominación -añade Jorge Valdez. La Direccion de Asuntos Culturales ahora pasa a ser una oficina de Relaciones Exteriores dependiente del secretario general. Culturales tenía dos aspectos: promoción de un lado y defensa del patrimonio cultural peruano. La defensa del patrimonio cultural forma parte en la agenda política del canciller. Cuando nosotros tenemos que recuperar una pieza en Santiago de Chile esto es parte del trato con el gobierno chileno, entonces es la carpeta Chile. La promoción lo que queremos es poner nuevas oficinas. Al ser una oficina tiene más flexibilidad de operación en primer lugar, no tiene necesariamente que estar liderada por un miembro del servicio diplomático, puede ser un personaje que tenga las condiciones profesionales dedicadas para esa a quien acudamos para que se encargue de esto. En segundo lugar, tiene la posibilidad de tener mayor flexibilidad en el manejo presupuestal. Lo único que falta es darle más agilidad a un mecanismo que venía funcionando como parte de la estructura burocrática del ministerio.
Está directamente vinculada a la secretaría general y por ahí al ministro también, de manera que tiene una línea de comunicación directa para poder ver exactamente lo que está haciendo y ayudarla y empujarla.
Por otro lado, como hay restricciones presupuestales sus prioridades son aquellas que le dan apoyo y servicio a las prioridades políticas que tengan la cancillería. Si nosotros decidimos por objetivos o por interés nacional es prioridad fortalecer nuestra presencia en un país o en un área determinada esta oficina actúa para darle los servicios a eso y lo mismo ocurre con la promoción del año.

ENCIMA DEL ORGANIGRAMA

El tema de la reforma de Torre Tagle va más allá sin duda que ese juego predilecto de los burócratas que es el organigrama. ¿Cómo definir que es hoy un diplomático peruano? Como se sabe la marcha hacia la profesionalización no ha sido cosa de un día. Crear la Academia Diplomática fue una lucha larga y vencer la idea que bastaba fortuna, apellido y prestancia para representar al Perú (como bien lo recuerda el embajador Hugo de Zela padre) ha tenido sus problemas.
Fernando de Trazegnies traza algunas ideas: "Un diplomático es un hombre que hace las vinculaciones dentro de un marco político determinado, que debe tener muy claro y por eso tiene que ser un profesional. No es simplemente un señor, no es un relacionista, es una persona que tiene un marco político determinado, una contextualización económica del problema de la región, de la subregión y del mundo visto desde la perspectiva del país correspondiente y que opera creando todos estos lazos que son indispensables para producir la globalización que después van a ser implementados por una serie de otras dependencias relacionadas a otros aspectos".
¿Tiene que tener una única visión, o por el contrario, ser abierto, diestro, plural como se imaginaba a comienzos de siglo al embajador? La imagen novecentista de un diplomático se resumía, por ejemplo, en el poeta de las Américas celestes, Rubén Darío, plenipotenciario en España y en Francia.
"En toda institución -responde De Trazegnies- y en todo grupo de gente pensante, hay tendencias y escuelas, hay perspectivas, incluso no hay una perspectiva única sino que la perspectiva de una institución es el resultante de una serie de personas que interactúan en su función y por eso nosotros la queremos llevar democráticamente como la llevamos.
Para nosotros es muy importante ampliar la visión de conjunto pero, digamos, por concéntricos sin perder de vista las agrupaciones básicas intermedias. No se trata de saltar al mundo, a la globalización general sino de situarnos dentro del Pacto Andino, dentro de la Comunidad Andina. Estamos situados en América del Sur y tenemos Mercosur al costado, hay que buscar una integración primero como pacto, como comunidad andina plena, como comunidad andina con Mercosur, a Sudamérica, con Latinoamérica y con América completa, es decir, ir buscando círculos concéntricos de integración, no saltarnos etapas. Pero a veces sí hay que tender puentes. Es el caso de Asia Pacífico. Es interesantísimo, hemos tendido un puente para una dimensión mucho mayor, es buscar estas conexiones a través de grupos organizados y en comunicación con otros".


Cuestiones Picantes
A pesar de la mirada al futuro, la Cancillería enfrenta el desafío de las críticas al Perú en materias tan arduas como los Derechos Humanos, el caso Ivcher, la Libertad de Prensa, la SIP y el Tribunal Constitucional.

HAN sido y serán frecuentes los roces entre la cancillería y el gobernante de turno. A veces han llevado a desinteligencias, a injusticias, a personalizar las cosas y decir éste es el culpable de tal cosa y va para abajo el embajador y salen tales o cuales personas. ¿Qué es lo que puede hacerse para llegar a una combinación más óptima entre poder central, servicio diplomático y política exterior?
-Como no soy del servicio diplomático puedo hablar con una cierta independencia. Desde que he entrado a este ministerio me ha asombrado mucho la profesionalidad, la institucionalidad, este ministerio funciona impresionantemente bien, no conozco los otros ministerios, no he sido ministro de nada y nunca pensé en serlo pero realmente cuando he visto los otros ministerios de fuera y ver este de dentro realmente funciona de manera impresionante, la gente está muy bien formada, los patrones de trabajo están muy bien hechos, la disposición es excelente. Con ese tipo de calidad de ministerio creo que es fácil resolver los problemas vinculados con las dificultades o competencias con los otros ministerios.Claro siempre se van a presentar pequeñas competencias,...
¿Por ejemplo embajadores políticos?
-Embajadores políticos es una cosa que existe en todos los países del mundo. Es lógico que un presidente o un jefe de Estado quiera poner algunas personas de su entorno en cierto tipo de situaciones. Hasta ahora le puedo decir que los que tenemos han sido todos impecables. No tengo ninguna queja de los embajadores políticos actuales, al contrario algunos incluso, a mí me ha llamado la atención porque se han profesionalizado rápidamente. Además no son muchos, en relación al número total de embajadores. No he sentido nunca una presión de parte del Presidente de la República para imponerme un embajador político, todo ha funcionado de manera armoniosa. Incluso el Presidente en algún momento me ha dado instrucciones específicas en el sentido de que no se debía recoger sugerencias de otros ministerios para miembros del cuerpo diplomático porque es el ministerio de Relaciones Exteriores el que decide esto.
-La otra cuestión que quería plantearle es justamente la cuestión de los Derechos Humanos. Algún ministro amenaza con que el Perú puede salirse del Sistema Interamericano de Defensa de los Derechos Humanos, y usted, no es que le corrija la plana pero sí plantea una posición distinta. Ese es un típico roce entre dos perspectivas.
-Bueno, son dos perspectivas que vienen de dos lados diferentes. Una es la perspectiva interna que tiene el ministro de Justicia y otra es la perspectiva externa que tiene el ministro de Relaciones Exteriores. Son dos perspectivas que, claro, es el jefe de Estado quien tiene que evaluar, que poner en la balanza y ya él decidirá como jefe de la política internacional. Eso no quiere decir que uno u otros esté mal, son dos perspectivas diferentes que hay que combinar para llegar al objeto total.
-Desde la calle en la que estamos en este momento, el tema de los Derechos Humanos está siendo complicado y creo que quizá no ha habido una respuesta muy adecuada de parte del gobierno peruano. Frente a esta situación, ¿qué es lo que se propone hacer la cancillería?
-No hay una medida de inmediato. Se ha nombrado una comisión de alto nivel con cuatro juristas muy importantes y que ha tenido un éxito extraordinario porque ha ido a Estados Unidos, ha logrado entender mucho mejor, ha causado muy buena impresión. El hecho de nombrar una comisión especial ha hecho que la Comisión de Derechos Humanos vea que se le está dando importancia, que esto no es un asunto cualquiera, se ha hecho algo excepcional para tratar este asunto y eso ha dado muy buen resultado. Las conversaciones han empezado muy bien, vamos a ver cómo sigue esto y si hay ya un desarrollo político-jurídico del asunto, esperemos que sigan por muy buen camino.
-En el caso de la SIP también ha habido unas maneras poco cordiales o simplemente se ha creado allí un impase y usted sabe la fuerza que tiene la SIP...
-Yo creo que lo que ha pasado es simplemente un problema de falta de organización quizá. A mí me consta que el Presidente de la República fue a recibir a la gente de la SIP, recibió a las personas del Pen Club una semana anterior y me dijo "Estas cuestiones me gusta recibirlas y me gusta conversarlas". No es una persona que se cierre o que se esconda sino todo lo contrario pero creo que sintió mucho el hecho de que antes de que se hubiera dado una respuesta de cuándo era la cita y se dijera que iba a haber una reunión, alguna persona hizo unas declaraciones públicas en el sentido de que tal día, un jueves a las 11.30 de mañana iban a estar en Palacio y le iban a decir al Presidente tal, tal, tal y tal cosa. Entonces fue que dijo "A mí no me pueden imponer una agenda". Además ese jueves teníamos la condecoración de los altos funcionarios, de manera que coincidía justo y entonces eso claro fue una cosa incómoda, desagradable pero fue una cosa más de protocolo que de fondo.
-Disculpe que insista en este tema de los Derechos Humanos y la imagen que el país proyecta pero casos como el del Tribunal Constitucional, la reforma del Poder Judicial, casos como el de Baruch Ivcher, con una solución curiosa en la que Ud. interviene, ¿no invitan al gobierno a revisar las cosas?
-Creo que el nombramiento de la comisión de alto nivel justamente revela eso, revela el interés de conocer mucho más profundamente el asunto, intervenir en esto en otras condiciones.
-¿Esta comisión no es solamente entonces una comisión que defiende al Perú ante la Corte Interamericana sino que de alguna manera puede luego sugerir al gobierno enmiendas, cambios, posibilidades?br> -Son asesores del ministerio de Relaciones Exteriores quien a su vez puede sugerirle al Presidente, de manera que la idea es la defensa y el asesoramiento y tratar de encontrar fórmulas interesantes, imaginativas para llevar esto adelante. Si no se encuentra, iremos a juicio, lo que no es malo. La organización del sistema de Derechos Humanos es en realidad bien interesante para darle forma a un ejercicio del derecho en el que se respeta a las partes y se media por aproximaciones a los casos.
-Se podría deducir de lo que señala que en el fondo hay un espíritu para encontrar ya no sólo una conciliación sino que fundamentalmente allanar estos temas agudos y de mala imagen?
-Sin la menor duda. Hay una buena voluntad a efectos de allanarla dentro del Derecho y dentro de la perspectiva jurídica en que estamos. No se trata de cambiar la perspectiva jurídica y decir bueno ya decir esto fue un error total, hay que hacer otra cosa totalmente diferente. Hay razones de ambos lados, entonces se está buscando una forma de encontrar un camino entre las razones y si no, como le dije, discutir las razones frente a un tercero.