El Fenómeno del Ñaño
El Seguro Escolar Gratuito alumbró esta semana un problema embarazoso: la maternidad precoz. ¿Cómo atender ahora este parto?

La semana pasada, el ministro de Salud, Carlos Augusto de Romaña, reveló que el Seguro Escolar ha atendido a nivel nacional nada menos que 3,400 partos en escolares adolescentes, desde agosto de 1997, año en que se creó ese sistema de atención médica. Ello, sin contar las atenciones de embarazos. Estas cifras -que causan la sorpresa, o el espanto, de muchos- revelan un grave problema de desinformación y, sobre todo, demuestran el delgado manto que protege a la niñez y la adolescencia. Algo de violencia familiar, una gran carencia económica de fondo y hasta una dosis de ingenuidad, incluso por parte de padres y maestros, completan este cuadro de nuestro tiempo.

Como Nataly, miles de niñas en todo el Perú tendrán que alistarse para el colegio con cuadernos, pañales y biberones.

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SONIA SULLON B.

TODAVIA no sabe qué nombre ponerle a su bebé. "Lo estoy pensando", nos dice. Tiene 13 años y hace 15 días que dio a luz, es menuda y frágil y parece mentira que el niño que carga -que bien podría ser su hermano menor- sea su hijo.
La próxima semana piensa matricularse en cuarto de primaria, en el colegio Virgen del Carmen de Zárate. Seguramente, se sentará al pie de la cuna de su bebé y allí, entre pañales y peluches, resolverá las tareas escolares.
Como ella, son miles las escolares que ya son madres. Sólo en 1998, en Lima, se atendieron a 3,015 escolares en estado de gestación. De ellas, 1,440 dieron a luz sus pequeños (ver más detalles en el cuadro adjunto).
"Se trata de un registro enorme, más aún si consideramos que las adolescentes atendidas son las que, excepcionalmente, han roto el tabú y han decidido -ellas mismas o sus familiares- acercarse al centro de salud. La mayoría prefiere ocultar su embarazo y no tiene control prenatal alguno", afirma el doctor Ulises Jorge, gineco-obstetra y coordinador nacional del Seguro Escolar Gratuito.
El sábado 6, bastaba mirar los rostros de las cerca de 15 niñas, de entre 14 y 17 años, que acababan de dar a luz esa semana en la Maternidad de Lima, para darnos cuenta que, efectivamente, una sombra de temor se asomaba en forma de una sola interrogante: "¿Y ahora qué va a pasar?".

Como bien advierte el Dr. Jorge, la única forma de saber a ciencia cierta el número de adolescentes que son madres es a través de un censo de población. En 1993 existían alrededor de 9,600 mujeres entre 12 y 14 años que ya eran madres y 133,300 entre los 15 y 19 años. Y según la Encuesta Demográfica de Salud (ENDES) de 1997, del total de adolescentes de 15 a 19 años, cerca de 175,000 ya eran madres o estaban embarazadas por primera vez, es decir un equivalente del 13%.
En la Maternidad de Lima a diario atienden un promedio de 10 a 12 casos de embarazos y partos de adolescentes (entre 12 y 19 años). De ellos, entre 5 y 6 están en edad escolar. En opinión del director de esa dependencia, últimamente se han incrementado los embarazos precoces.
Si bien la maternidad de mujeres adolescentes no es un fenómeno nuevo en el Perú (a fines de los años 50 una de cada 12 mujeres había quedado embarazada antes de cumplir los 15 años), preocupa el hecho de que las adolescentes aún no han encontrado el grado de madurez psicoafectiva y social para asumir la maternidad. En la mayor parte de los casos enfrentan solas esta responsabilidad y truncan -equivocadamente- sus estudios, según el doctor Ulises Jorge. En efecto, 1a maternidad precoz es una de las principales causas de la deserción escolar.
"Casi siempre se trata de embarazos no deseados -sostiene la doctora Rocío Gutiérrez, del Movimiento Manuela Ramos-, las niñas no llegan a la consulta prenatal y muchas veces se les margina en el colegio, por lo que deciden dejar inconclusos sus estudios. Desconocen que hay una ley que las ampara".

Pedro Mascaro, director de la Maternidad de Lima, ha comprobado el incremento de embarazos en adolescentes.

Pero no sólo eso. "El embarazo de las adolescentes es un problema por su estrecha relación con los índices de morbi-mortalidad materna e infantil, los problemas perinatales, los abortos inducidos y las secuelas postnatales para el niño o niña", sostiene el doctor Pedro Mascaro Sánchez, director general de la Maternidad de Lima. Las cifras hablan: del total de fallecimientos en el servicio entre el 12 y 15%, se trata de madres adolescentes.
Ya el ministro de Salud ha adelantado que está en coordinaciones con otros ministerios, como el de Educación y el de la Presidencia, para tomar medidas, entre ellas el realizar fuertes campañas de prevención de embarazos en los centros educativos. "El principal problema es que la información sobre educación sexual no está llegando a todos, ni tampoco las adolescentes tienen un acceso abierto hacia los métodos anticonceptivos", sostiene Gutiérrez.
Para el doctor Mascaro hace falta una estrategia de prevención que abarque todos los ámbitos: el hogar, las instituciones públicas, los medios de información. Y lo más importante, agrega, es otorgarle al maestro un papel más activo "porque es él quien está en permanente comunicación con los alumnos".

Jugando a ser mamá. Lo importante es que asuma su papel sin temor ni vergüenza.

El doctor Jorge afirma más bien que no se trata de un problema de educación, pues, en la mayoría de los colegios, los maestros tienen problemas y prejuicios sexuales aún no resueltos. "En todo caso -recalca- tendría que haber un programa nacional que involucre a los ámbitos públicos y privados. Se trata de una realidad que avanza, de un problema serio".
Si el hecho mismo de ser madre a los 13 ó 15 años supone grandes dificultades, es aún más difícil asumir la maternidad de un niño que es fruto de una violación. Según el doctor Mascaro, del total de casos de maternidad precoz que a diario se presentan en la Maternidad de Lima, el 35 % tiene su origen en una violación sexual, pero sólo el 15 % decide denunciarlo.
En el hogar Nuestra Señora de la Paz encontramos varios de estos casos. Allí están albergadas transitoriamente cerca de 36 niñas entre los 12 y 17 años que ya son madres.
"No hay por qué juzgarlas -explica la madre Alicia Corvacho, directora del albergue-. La mayor parte ha sufrido maltrato en sus hogares y ha decidido seguir adelante. Aquí las acogemos y les enseñamos cómo deben asumir su rol". Ojalá toda la sociedad tuviera la misma comprensión.


Reporte Clínico
Consecuencias y riesgos de una maternidad precoz.

SEGUN el doctor Pedro Mascaro, las adolescentes que son atendidas en la Maternidad de Lima, en su mayoría provienen de zonas urbano marginales y de colegios nacionales.
Tienen problemas familiares, donde muchas veces falta la figura paterna.
El 60-70 % de las adolescentes abandona el colegio.
Biológicamente presentan cuadros de desnutrición y anemia, también diferentes infecciones de transmisión sexual.
En su mayoría han iniciado su vida sexual entre los 11 y 12 años.
Sólo el 10 por ciento ha recibido algún control prenatal.
El parto termina en un 60 % en cesárea.
Los hijos de madres adolescentes son prematuros y de bajo peso. Las madres precoces presentan diferentes problemas ginecológicos: entre ellos toxemia del embarazo: elevación de la presión arterial, hinchazón pronunciada en las extremidades inferiores y otras partes del cuerpo, pueden padecer de convulsiones.
Otras dificultades son ruptura de membrana y pérdida de líquidos e infecciones del tracto urinario, hemorragias en el tercer trimestre. En casi todos, se dan casos de estrechez pélvica.
Lo alarmante es que se trata de una población con alto riesgo de mortalidad, los indicadores así lo demuestran. Casi el 12 al 15 % del total de fallecimientos que se producen en todo el servicio materno son madres adolescentes.