Para Matar a Una Periodista
Los Albines y Los Muñecos, lograron silenciar el programa radial "La Voz del Pueblo".

A un año del cruel asesinato de Isabel Chumpitaz y su esposo José Amaya, sus asesinos están tras las rejas del penal de Río Seco. Sin embargo, todavía se especula si pudo ser su última denuncia sobre corrupción en el sistema de distribución de aguas del valle del Bajo Piura, el verdadero móvil de su muerte.

Roso Anastasio Cruz "Chuqui" muestra cómo asesinó a Isabel Chumpitaz. El fiscal también denunció a Santos Chero Chunga "Chang" por la muerte de su esposo, Jose Amaya.

Escribe:
KELA LEON

ERA una noche cálida en el fundo Miragarzón situado en el valle del Bajo Piura, en las afueras del distrito de La Unión, a unos 60 kilómetros de la capital departamental. La señora Rosa, matriarca de la familia Chumpitaz, intentaba descansar luego de otra larga faena en los campos de arroz, cuya administración aún comparte con su hijo, el agricultor y periodista radial Walter Chumpitaz.
Pese a que le preocupaba la inusualmente larga y misteriosa reunión que sostenían tres de sus ocho hijos, Isabel, Walter y Jorge, en el almacén del molino, la Sra. Chumpitaz no los interrumpió.
Esa misma tarde, Isabel, directora periodística del programa "La Voz del Pueblo" que trasmitía Radio Satélite de La Unión, había recibido información sobre los retiros indebidos de dinero de las cuentas bancarias que realizaban los directivos del Fondo de Usuarios del Valle del Medio y Bajo Piura, particularmente de un fondo intangible de la controvertida empresa EMOYCSA. Esta información tendría lamentables repercusiones para los miles de pequeños agricultores de la zona y también para la familia Chumpitaz.
Isabel Chumpitaz, 37, asesinada por un grupo de abigeos, pertenecientes a dos bandas locales, el 6 de abril del año pasado, fue una periodista querida y comprometida con la situación del campesino en la extensa región agrícola del Bajo Piura. Ingresó en el periodismo radial provinciano a través de la frecuencia de Radio Cutivalú. Según cuentan sus familiares, allí es donde decidió lanzar su propio programa para informar sobre el agro piurano.

Irineo Marchena "Patita de Cuy" fugó de Río Seco poco antes del asalto a Miragarzón.

Entre las campañas que la periodista impulsó desde "La Voz del Pueblo", los lugareños recuerdan especialmente una que logró que el programa de la CTAR-Grau PIMA reintegre una ingente suma de dinero a los campesinos algodoneros, y otra contra la venta de 40,000 hectáreas de tierra de la comunidad de San Martín de Sechura a la empresa constructora GREMCO.

EL CASO EMOYCSA

EMOYCSA nació luego de la visita de importantes autoridades del sector agricultura que promocionaban un modelo empresa, que bajo la supervisión estatal facilitaría la participación de los agricultores en una supuesta futura privatización del sistema de irrigación en los valles del Chira y Medio y Bajo Piura. Para poder obtener la concesión estratégica de la referida infraestructura mayor de riego, los campesinos debían reunir tres millones de soles. Con tal objetivo, sus miembros establecieron, mediante la Junta de Usuarios del Medio y Bajo Piura, un auto gravamen equivalente a S/. 0.002 por metro cúbico de agua.
Los ánimos durante la asamblea de usuarios en la que se decidió la formación de EMOYCSA, estuvieron exasperados. CARETAS escuchó una grabación en la que Isabel Chumpitaz acusaba al dirigente de la Junta de Usuarios y posterior presidente de EMOYCSA, Javier Chávez Chero, de "manipular" a los campesinos. También amenazó con difundir informes periodísticos sobre los malos manejos tanto en Piura como en Lima.

Sepelio de Chumpitaz congregó a una multitud en el valle del Bajo Piura. El fiscal Edwin Ríos amplió las investigaciones al enterarse que la policía había sido alertada sobre el crimen. Derecha: Víctor Raúl Tume, dirigente que estafó a EMOYCSA.

EMOYCSA fue conformada el 7 de agosto de 1997, y según su constitución se abrirían dos cuentas intangibles bajo la supervisión de las autoridades de Administración de Riego y de la Dirección General de Aguas y Suelos de INRENA.
Sin embargo, cuando los hermanos Chumpitaz denunciaron el escándalo del desfalco de EMOYCSA, y según consta en la posterior denuncia que formularon los dirigentes del Comité de Defensa de los Pequeños y Medianos Agricultores del Valle del Bajo Piura, José Manuel Martínez Antón y Jorge Luis Chumpitaz Panta, ante la Fiscalía de Prevención del Delito de Piura-Tumbes, la estafa ya estaba consumada.
Según el oficio No. 325-98-MP-FEPDP, derivado por el fiscal provincial de la Fiscalía de Prevención del Delito Piura-Tumbes, Dr. Daniel Meza, actualmente a cargo de la fiscal provincial Elsa Benaducci Ugaz, los dirigentes Víctor Raúl Tume Ruiz y José Vílchez Yovera, presidente y tesorero de la Junta de Usuarios respectivamente y titulares de las cuentas de EMOYCSA, realizaron retiros ilegales de las dos cuentas intangibles de la misma. Conforme consta en registros de movimientos bancarios, la cuenta 730-5006219 del Banco Wiese, que a setiembre de 1997 tenía un saldo a favor de S/. 141,668.24, el 10 marzo de 1998 sólo registraba S/. 608.85. La cuenta 00-330-460-003457 del Banco de Lima que llegó a acumular S/. 211,003.49, descendió a S/. 75,259.91.
La referida denuncia también implicaba a Javier Chero Odar, el presidente de EMOYCSA, en el desfalco de la empresa. Así también hay quienes lo vinculan con el asesinato de Isabel Chumpitaz a raíz de un extraño incidente sucedido meses antes de la muerte de la periodista.

CARETAS encontró a la testigo frustrada Carmen Bayona. Ahora niega versión de Walter Chumpitaz.

De acuerdo con la versión de Walter Chumpitaz, confirmada por el abogado de la familia, el Dr. Carlos Cárcamo Ladines, una amiga común, Carmen Bayona, buscó a Walter Chumpitaz semanas después del asesinato, y visiblemente nerviosa le reveló una noticia turbadora. Según Bayona, poco antes del asalto al fundo Miragarzón, Javier Chero Odar le había solicitado coordinar un almuerzo con Walter Chumpitaz, en el vecino pueblo de La Arena, donde posteriormente había de dejarlos solos. Chero también quería que Bayona "sonsaque" a Chumpitaz cuán lejos pensaba llevar la campana periodística contra el dirigente.
Si bien, ante la insistencia de Chumpitaz, Bayona habría aceptado en un principio repetir su denuncia delante del juez Roger Reyna, del Cuarto Juzgado Penal, la testigo habría finalmente cedido ante la férrea oposición familiar y a la hora de la verdad negó todo. El juez optó entonces por no incluir a Chero Odar dentro del proceso de investigación en el caso de Isabel.
Sin embargo, como resultado de la denuncia en contra de los involucrados en el caso EMOYCSA, Chero Odar tampoco quedaría a la cabeza de la empresa. Luego de ordenar sendas auditorías externas a la Junta de Usuarios del Bajo Piura, y a través de la Resolución Ministerial No. 003-99 INRENA-DGAS, dispuso la reorganización de la Junta y la convocatoria a nuevas elecciones dirigenciales.

EL CASO CHUMPITAZ

A casi un año del asesinato de Isabel Chumpitaz y de su esposo José Amaya, tanto los asesinos de los periodistas como quienes los acompañaron y asaltaron violentamente el fundo Miragarzón mientras gritaban -según los Chumpitaz- "¿A dónde está la periodista?", están tras las rejas del penal piurano de Río Seco.

Los abigeos utilizaron escopetas y pistolas durante el asalto.

Sin embargo, aún no está claro si es que el móvil del cruel y violento crimen fue sólo el robo. El informe No. ADHAJ98 de la Defensoría del Pueblo, con fecha 13 de abril de 1998, no sólo señalaba fallas iniciales en la investigación policial, sino que en su análisis del crimen aludía al trabajo de la periodista y al ensañamiento de los asesinos contra Walter Chumpitaz, quien fue buscado, golpeado, acuchillado y dejado por muerto por los delincuentes.
Asimismo, al sociólogo Manuel Dammert, quien conoció cercanamente a la familia Chumpitaz, no le caben dudas que el asesinato de la periodista tiene un trasfondo político. "Pienso inclusive que el operativo montado para el asesinato de Isabel Chumpitaz trasciende las posibilidades de los dirigentes locales", dice.
Lo cierto es que la policía de Piura actuó con negligencia ante dos hechos que pudieron haber cambiado el curso de esta historia.
El primero sucedió días antes del crimen cuando un conocido malandro de la localidad, José Rodolfo Silupú Fernández, se presentó ante el oficial Chiroque de la Comisaría de La Unión y denunció saber que se planeaba un asalto al fundo Miragarzón. Sin embargo, el oficial no dio crédito a la versión. El hecho salió a la luz cuando el propio Silipú se presentó ante la quinta fiscalía penal, a cargo del Dr. Edward Ríos Montreuil, para defenderse de las acusaciones hechas por el delincuente Marco Antonio Imán `Casco'. Ríos Montreuil mandó a investigar a la policía.
El 20 de noviembre de 1998, el fiscal Ríos presentó el dictamen No. 17-98-MP-FN, en el que establecía que el autor de la muerte de Isabel Chumpitaz fue Roso Cruz Anastasio `Chuqui'. Según el mismo informe, José Amaya Jacinto había fallecido a raíz de los golpes que le propinó Santos Chero Chunga `Chang' cuando salió en defensa de su esposa.

Rosa Chumpitaz y Lily Vanessa, hija de Isabel.

Asimismo, el fiscal Ríos acusó a Roso Cruz Anastasio `Chuqui', Marco Antonio Imán Zeña `Casco', Rigoberto Sernaqué Vera `Rigo', Víctor Hugo Córdoba Vílchez `Mono', José Lozada Ramos `José', Luciano Anastacio More `Luciano', José Mercedes Albines Sandoval `Guerra', Irineo Marchena Córdoba `Patita de Cuy', Jorge Albines Sandoval `El Cojo', Henry Santos Bautista `Ñarras', Arturo Cobeñas Cardoza `Estrella', Santos Chero Chunga `Chang', y a Martín Lozada Castillo por el delito de robo agravado. Para todos ellos, integrantes de "Los Albines" y los "Muñecos", solicitó cadena perpetua.
No cabe duda que el juez Dr. Róger Reyna confirmará la solicitud del fiscal. Pero no deja de llamar la atención un segundo hecho. Esto es que en las investigaciones de la muerte de Isabel Chumpitaz no se haya incluido, tal como solicitaron sus familiares, la investigación de la fuga del autodenominado autor intelectual del robo, "Patita de Cuy", del penal de Río Seco, el 17 de diciembre de 1997.
Según el delincuente, quien cumplía 20 años por asesinato y asalto y quien anteriormente estuvo recluido en los penales de Lurigancho en Lima y Picsi en Chiclayo, pagó S/. 10,000 al jefe de seguridad del penal conocido como "Negro Jiménez" para que le facilite la huida.
Si bien el subdirector del penal, Carlos Jiménez Acuache, quien era continuamente denunciado por internos del penal de Río Seco, por abusivo, ha sido destituido de su cargo y la fiscalía de Piura investiga la fuga en un proceso paralelo, para muchos no deja de ser una particular coincidencia que `Patita de Cuy' huyó del penal precisamente en momentos en que las denuncias sobre la corrupción en el agro piurano de la periodista Isabel Chumpitaz empezaban a trascender en la comunidad de La Unión.