Oscar y Democracia
Los dilemas de la Academia.
Por FERNANDO VIVAS
ELvoto del público es clandestino y veleidoso, premia y castiga sin hacerse dudas, se venga y se ensaña sin rendir cuentas. Si el ideal político del criterio estadístico colectivo como única forma de dar con el gobierno justo es discutido por los escépticos de la democracia; ¿cómo no va a serlo la presunción de que una elección secreta para dar con las mejores películas del año se basa en valoraciones concienzudas? En el sufragio del oscar sólo participa el gremio del cine norteamericano, es cierto, pero la gran mayoría es mera gente de oficio, veteranos desfasados o jóvenes sin respeto a la tradición, corderitos sensibleros disfrazados de lobos analíticos. Una masa anónima que tira la piedra y esconde la mano con la que hizo los cálculos de compensación: al italiano simpático le damos el oscar al mejor filme en idioma extranjero y hasta el de mejor actor pero el premio gordo es mucho para el advenedizo ese, que vaya a...."La delgada línea roja", ni hablar, ese pretencioso de Malick que nos enrostra su rollo filosófico de la guerra que se conforme con la nominación; "Ryan" puede ser, pero mejor le damos a Spielberg el oscar a mejor director y nos salvamos de que nos acusen de patrioteros belicistas; entre "Elizabeth" y "Shakespeare", pues que sea la segunda, que entretiene e invoca el divino nombre del gran autor que está a la base de todo esto. Una ecuación entre la simpatía mayor y el disgusto menor.
Los dos oscares de Roberto Benigni en foto del peruano Héctor Mata.
Tradición o innovación, esa es la dicotomía de cualquier premio, por más apurado que sea. Embutir a Shakespeare en una aventura romántica jocoseria como los tiempos mandan, con correspondencias entre la ficción dentro de la ficción y la pirateada realidad histórica, puede hacer pensar en una audaz actualización de la matriz tradicional. Pero su nombre se cita en vano, la película de John Madden está dominada por las leyes de la celeridad y la eficacia, por la patochada ligera que suspende exploraciones más profundas, por un artista pingaloca y una virgen de virtud complaciente que impiden cualquier asociación con el amor imposible de "Romeo y Julieta" traído a colación por el propio Madden. Se dirá que éste no es un drama pero, bueno, si se quería aludir al gran Will inventor de las comedias sentimentales, tampoco encontramos apuntes sobre los absurdos del afecto y las afinidades electivas, sobre los pliegues íntimos de la moral isabelina. ¿En nombre de qué tradición y experiencia se da un oscar a Gwyneth Paltrow por lucir bella y fácil? El rostro de Fernanda Montenegro y Emily Watson al saberse perdedoras revela mucho de esta crisis valorativa.
Sin embargo, el crack de los criterios no impide que la ceremonia más ranqueada del mundo siga sumando sintonías. El próximo año se harán nuevos cálculos y las nominaciones serán aún más globalizadas. Al negocio del cine se ha montado el de la alta moda, al show de premiación se ha adosado el pre-show de la alfombra roja. El pase de los lunes a los domingos no se podía hacer esperar. El oscar parte de una valoración dudosa pero es un indudable valor agregado de la industria más simpática del planeta. Viéndolo así , que dure 1000 años más.

Escribe EDUARDO LORES
Eduardo Lores y el caldo de cultura en Tv.
Bueno el título de este espacio, es exactamente lo que hago cuando exhausto caigo sobre la cama frente al televisor aferrado al control remoto, que en casa llamamos "cambierín". Arranco, casi siempre, con Film & Arts y continúo aleatoriamente en orden ascendente o descendente hasta que el sueño me vence, sólo me detengo si "Bouillon de Culture" tiene un tema fascinante; a saludar a los amigos de CCN (buena la entrevista de Toño a Blanca Varela). Discovery es un tambo obligado, incluido Travel Channel y si coincido con las agendas culturales del 14 o del 7 me quedo un rato a curiosear. En el 14, además, puede estar Mabela con buena música o Denegri con un invitado interesante y sus costeantes ocurrencias, ni qué decir de don Tomás. Paso rápidamente por los canales nacionales de señal abierta con pena y rabia (les he dedicado un poema); busco a Hildebrandt, pero no lo encuentro. Nunca programo ver una película, encontrar una buena en la pesquisa es como ganarse un premio, aunque lamentablemente y por abandono, a veces, inerte, me soplo unos bodrios cual adicto sin placer; con acedo sentido de culpa, por el tiempo perdido.
En La Boca Del Lobo
José Enrique Crousillat y lazos demasiado estrechos con Televisa.
América esta ventilando el fortalecimiento de sus relaciones con Televisa. Ahora resulta que se ha firmado un contrato de exclusividad mutua, en la compra y venta de productos de ambas televisoras. Mera formalidad pues los lazos de acreencia que unen a los Crousillat con los mexicanos -y de los que el banco Banamex es el intermediario según destape de César Hildebrandt en octubre de 1998- ya hacían suponer la absoluta exclusividad. Que esta relación desigual que el presidente de asuntos internacionales de Televisa Alejandro Burillo Azcárraga, en video grabado por el 4 en México, llama discretamente "contrato de afiliación", se ventile en público; encaja en una nueva política de Televisa que quiere determinar más claramente a quienes tiene como televisoras cautivas ante la creciente competencia de Tv Azteca y sanear las ingentes deudas que dejó la aventurera administración del difunto Emilio Azcárraga Milmo. Su hijo Emilio Azcárraga Jean acaba de reducir considerablemente las deudas del grupo (de 1266 a 533 millones de dólares) y en esa compleja operación se ha asociado con el financista Carlos Slim Helú, el hombre más rico de México y dueño de INBURSA, banco que junto a Banamex administran un fideicomiso de 50 millones de acciones de control de Televisa. ¿Qué representará la deuda del 4 en esta lluvia de millones? ¿Qué representa la facturación de América TV en los 15 millones de dólares anuales que, en conjunto, aportan sus afiliados a Televisa? Poco para el desorbitado grupo pero bastante para un canal con las presiones políticas y financieras del 4.
Picotazos
"Hemos sido víctimas del
fenómeno del niño".
José Enrique Crousillat respondiendo a Nicolás Lúcar pregunta sobre la crisis económica en América.