La Vuelta al Mando En 100 Días
Un verdadero baile de carteras

Sin precedentes: el lunes 12, al mediodía, el presidente Fujimori había declarado: "No hay, como dicen, crisis ni problemas". El martes, a las 10:30 p.m., licenció al gabinete. Más adelante, entretelones y efectos de la insólita y abrupta jugada.

Foto FRANCISCO RODRIGUEZ

FUE un verdadero martes 13. Día negro para Palacio de Gobierno, que descabezó su gabinete en pleno, y para el programador de Cable Canal de Noticias, que se vio, inicialmente, con la cancelación de la entrevista pactada para las 9 de la noche con el presidente del Consejo de Ministros y ministro de Economía, Víctor Joy Way.
-El ministro se disculpa, pues tiene una reunión con el Presidente de la República para evaluar el gabinete, se excusó un asesor alrededor de las seis de la tarde.
A esa hora, Fujimori visitaba Ayacucho y declaraba nuevamente sobre el alza de precios de los combustibles, y la necesidad de entregar el kilómetro cuadrado de Tiwinza a Ecuador. Ni una palabra sobre la crisis ministerial.
Dos horas más tarde, el asistente de Joy Way volvió a llamar. Se cancelaba la reunión con el Presidente, el ministro podía asistir a la entrevista.
El ministro conversó de economía de 9:30 a 10:30 de la noche, y se quedó 15 minutos más departiendo con el entrevistador. Según testigos, en estos minutos fuera de programa, desbordó serenidad y optimismo respecto del programa económico del régimen. Nuevamente, ni una palabra sobre la tempestad que se venía. A esa misma hora, una llamada de Palacio de Gobierno alertaba a un corresponsal de Radioprogramas del Perú. El Presidente tenía una noticia importante.
Mientras Joy Way se retiraba del canal de noticias, la radio anunciaba el flash: el jefe del Estado aceptaba la renuncia del presidente del Consejo de Ministros y con ella la de todo el gabinete. La crisis ministerial, negada en todos los idiomas por el propio Fujimori y cuanto ministro aparecía en medios, estallaba al mejor estilo presidencial.

Coco Mufarech: el detonante de la gran crisis.

¿Sorpresa en las altas esferas de gobierno o jugada en pared del primer mandatario y su ministro de la sonrisa amable?
Una versión sostiene que la táctica para deshacerse del gabinete en pleno y reducir el impacto de la salida del vehemente y locuaz ministro de Trabajo, Jorge Mufarech, estaba conversada. "Voy a pedirle la renuncia al ministro Joy Way, pero él no se va", habría dicho Fujimori al reportero convocado.
Otra versión, menos benigna para el primer ministro, indica que también él fue sorprendido. En todo caso, el estilo de evaluar un gabinete a los noventa días de iniciado el trabajo no es usual en Fujimori. Ni en parte alguna del mundo.
Ahora se sabe que Joy Way se quedó con una ruma de papeles solicitados a cada uno de sus ministros para presentar al Presidente una visión de lo avanzado en estos primeros y fugaces noventa días de trabajo.

GABINETE REMENDADO

Si algo sorprendió del gabinete extinto fueron precisamente las caras desconocidas que convocó el afanoso presidente del Congreso llamado a socorrer al Ejecutivo. Hombres y mujeres que de pronto se ciñeron el fajín ministerial sin que en su currículo figurara experiencia en gerenciar el aparato público.
Es conocida la anécdota del ministro de Agricultura, Belisario de las Casas, a quien se le conoce como un buen animador y hombre exitoso en la crianza de caballos de paso, pero nada más. O la del ministro de Salud, preocupado en acumular asistencias a partos de mujeres de escasos recursos y romper el récord Guinness en la materia, antes de ser llamado a la cartera de la avenida Salaverry.


Candidatos a salir Carlota Valenzuela y B. de las Casas, De la Romaña y García Escudero.

COMO TAPAR EL ESCANDALO

El inusual pedido de evaluación a noventa días de gestión en cada uno de los ministerios era sólo un pretexto, una especie de cortina de humo, para capear el temporal desatado por las declaraciones del incontrolable ministro Mufarech, aunque también, de pasadita, la mano del asesor presidencial Absalón Vásquez se podía notar.
Desde hace varias semanas era evidente que la ministra de la Presidencia, María Cristiana Rizo Patrón, no había podido consolidarse en el timón de su ministerio. La razón es muy sencilla: Absalón y compañía le disputaban el manejo del ministerio de la re-reelección (ver nota aparte).
Sucede que el estribillo de la guaracha cubana, "María Cristina me quiere gobernar, y yo no le sigo, no le sigo la corriente", se hizo realidad en poderosos organismos descentralizados como Foncodes o los famosos CTARs. No por nada, la congresista María Jesús Espinoza salió al encuentro de la novel ministra.
En un gesto sintomático, el presidente Fujimori intervino en la disputa, y en su viaje del domingo último a Sarameriza llevó a la congresista Espinoza y -en honor difícil de rechazar en las filas oficialistas- compartió con ella el reparto de mochilas escolares. Era un desaire para la señora Rizo Patrón.

SE VIENEN Y SE VAN

A todo esto, el sable samurai contra el gabinete Joy Way alcanzaría, según todos los rumores, a los ministros de Agricultura, Belisario de las Casas; Justicia, Carlota Valenzuela de Puelles; Salud, Carlos de la Romaña; Educación, Felipe García Escudero; de la Presidencia, María Cristina Rizo Patrón; y, por supuesto, al impetuoso ministro Mufarech.
Por lo demás, siempre habrá ministros inamovibles e intercambiables. El actual ministro de Transportes, Alberto Pandolfi, es una pieza que calza en cualquier reacomodo ministerial, lo mismo que el ministro de Energía, Daniel Hokama.
Para hacer frente al creciente poder de Absalón Vásquez en el megaministerio de la Presidencia, Joy Way habría pensado en la actual ministra de la Mujer, Luisa María Cuculiza. Sería claramente un hueso más duro de roer. Además, actualmente es la mujer con más alta votación del gabinete saliente, superando incluso la popularidad del presidente y del alcalde de Lima.
Al cierre de esta edición, todo parecía indicar que el mismo Joy Way se mantendría en el premierato. Lo que no estaba claro era si permanecería en el siempre espinoso Ministerio de Economía. Días atrás se rumoraba que podría volver en julio a la conducción del Legislativo. Fujimori esta vez no podría apelar al regreso de Jorge Camet, quien, tras una infortunada partida de tenis, sufrió un accidente que por el momento lo inmoviliza: tiene la cadera rota.


Casa de Citas
Fujimori se va de Lengua.

Esta semana el presidente Fujimori tocó muchos temas ante micrófonos amigos, y se dio tiempo para licenciar a un gabinete que el día anterior de renunciarlo había sido confirmado.

12 de abril

-"A mi lado está el ministro Joy Way y hoy tendrá, como regularmente se hace, su reunión de gabinete. O sea que no hay, como dicen, crisis ni problemas" (Reunido en Palacio de Gobierno)
-"No, no hay evaluación (de los ministros), pero permanente estoy ojito, ojito". (Idem)