En Boca Cerrada
Continúa el silencio de la Policía Nacional y la Dinandro sobre la misteriosa salida de Bruno Chiappe al exterior.

Ahora mudos: el jefe de la Dinandro, Dennis del Castillo; el director de la PNP, Fernando Dianderas; y el ministro del Interior, José Villanueva Ruesta.

Escribe ORAZIO POTESTA

LA semana pasada, CARETAS 1565 informó que en el caso Chiappe estaba involucrado el abogado y amigo de Vladimiro Montesinos, Javier Corrochano, y que éste habría participado en la milagrosa salida del país del corredor de autos con destino a Panamá por el aeropuerto internacional Jorge Chávez, el domingo 4 de abril, a las cinco de la mañana.
El lunes 3 de mayo, CARETAS recibió una misiva de la madre de Chiappe, Hilda Ebner, fechada el 30 de abril (ver texto completo en Nos Escriben...), que confirmó nuestra versión: "He procurado proporcionarle (a su hijo Bruno) un abogado para que lo defienda. El abogado de la familia, doctor Javier Corrochano, fue abordado para estos efectos".
La señora Hilda Ebner de Chiappe también señaló que Bruno, su hijo, fue convencido para que regrese al país cuando estaba en La Habana. En todo caso, CARETAS reafirma que Chiappe viajó a Panamá en el vuelo 400 de COPA. En ese sentido, la inclusión de La Habana en el tour del corredor hace más grande el escándalo.
A pesar de ello, el silencio de la Policía Nacional del Perú continúa. CARETAS llamó al despacho del director de la PNP, general Fernando Dianderas, y dejó a un oficial (éste no quiso revelar su nombre) el encargo de que deseábamos conocer cómo Chiappe viajó fuera del país, cuando, se supone, había un proceso de investigación a gran escala en torno a la banda de Los Camellos. Lo mismo se hizo con el general PNP Dennis del Castillo, jefe de la Dirección Nacional Antidrogas (Dinandro), pero no recibimos respuesta.
Sin embargo, sí logramos hablar con dos oficiales generales, ambos encargados, al menos en teoría, de proporcionar información y facilidades a la prensa. El jefe de la Dirección de Informaciones (Dinfo) de la PNP, general PNP Danilo Guevara, dijo: "No podemos aclarar ese supuesto viaje. Un dispositivo legal nos faculta a no revelar detalles que puedan alterar o malograr las investigaciones". Insistimos en que la versión de CARETAS era un hecho confirmado, que ya era de dominio público y que por eso se debía aclarar la increíble salida del supuesto número dos de una de las bandas de narcotráfico más importantes del país para tomar sol al Caribe. Ante esto, Guevara fue tajante: "Mire amigo, si vamos a responder todo lo que dice la prensa, nosotros nos vamos a volver locos y la investigación nunca va a avanzar".
La respuesta del jefe de informaciones de la Dinandro, coronel César Cabrera, sería jocosa si el asunto no fuera tan serio: "Me va a disculpar, pero yo no sé nada de Los Camellos. Por favor, llame al general Guevara".

Bruno Chiappe, en el ojo de la tormenta.

El dispositivo legal al que Guevara se refirió es el que se incluye en la resolución 0456-90 del Ministerio del Interior del 19 de setiembre de 1997, que en su artículo 13, inciso b, autoriza la reserva de cierta información sobre seguridad nacional, actividades de inteligencia y orden interno. En este caso, se cuestiona que esta norma, concordante con el artículo 73 del Código de Procedimientos Penales, se deforme y utilice mal.
Lo curioso es que el hermetismo oficial contrasta con el entusiasmo inicial. Cuando el diario El Comercio informó que el hallazgo de dos toneladas de cocaína pura en el almacén portuario Setepo del Callao, el 1 de abril, había sido casual (los trabajadores de dicha empresa afirmaron que se dieron cuenta que algunas cajas tenían muy poco pescado, y que el peso de las mismas no correspondía con lo especificado en las etiquetas), el jefe de la Dinandro, general PNP Dennis del Castillo, junto al ministro del Interior, José Villanueva Ruesta, y el director de la Policía Nacional, general PNP Fernando Dianderas, convocaron el lunes 5 de abril a una conferencia de prensa para afirmar que dicha operación había sido producto de un sofisticado plan de inteligencia estructurado por el SIN y la Dinandro semanas atrás (ver CARETAS 1562).
Del Castillo fue generoso en los detalles y reveló que los "trabajadores" que descubrieron la droga no eran civiles sino agentes del SIN infiltrados como parte de un plan llamado "Camélido".
Si así fuera, ¿cómo pudo Chiappe salir del país 72 horas más tarde?, y ¿por qué la PNP y la Dinandro no hacen algo similar para aclarar el viaje a Panamá y la participación del abogado Javier Corrochano en este caso? Según persistentes rumores, él mismo habría tratado de negociar de manera ilícita una deuda de 185 mil dólares con un acreedor de Chiappe. De buena fuente, CARETAS ha conocido que este acreedor es uno de los pilotos más reconocidos del país, cuya identidad preferimos mantener en reserva.
Del Castillo, Villanueva y Dianderas también estuvieron presentes en el fundo La Bodega de Chincha, el pasado 15 de abril, cuando gracias a informaciones que habría dado Chiappe, la Dinandro, el Ministerio del Interior, la PNP y el SIN pudieron presentar otro botín espectacular: 2,200 kilos de pasta básica de cocaína enterrados en medio de una trocha.
Orondos todos estos altos oficiales declararon a los medios de comunicación. El trabajo de inteligencia es subrepticio en esencia y sus resultados salen a la luz cuando éste ya ha culminado, y no se tiene, por lógica, ningún cabo suelto. Si fue real el sofisticado plan SIN-Dinandro mencionado por Del Castillo es lógico pensar que Chiappe ya era ubicado como el presunto cabecilla de Los Camellos en el Perú, y por eso su salida a Panamá, insistimos, es motivo de escándalo.


Canta El Defensor
Entrevista al abogado de Bruno Chiappe, doctor Ricardo Araujo, recomendado por Javier Corrochano.

Araujo: Corrochano aconsejó a Chiappe.

NOS citó en su estudio de Miraflores a las 4 pm, pero llegó hora y media después. Dijo que había estado en una diligencia en la Dinandro sobre el caso de Bruno Chiappe. Araujo confirmó la participación de Javier Corrochano y el viaje de su patrocinado al exterior.
-¿Cómo explica el viaje de su patrocinado Bruno Chiappe a Panamá?
-Bruno Chiappe no viajó a Panamá.
-CARETAS ha certificado que Chiappe viajó en el vuelo 400 de Copa que salió de Lima a las 5 de la mañana del domingo 4 de abril rumbo a Panamá...
-Chiappe viajó a Cuba pero quizá hizo una escala en Panamá.
-Aceptemos que estuvo en Cuba como usted dice. ¿Quién lo convenció para que regrese al Perú?
-Fue la familia por intermedio del doctor Javier Corrochano. El habló con Bruno y le hizo entender que si nada tenía que ver con Los Camellos lo mejor era entregarse y obtener ciertos beneficios.
-¿En qué momento Bruno Chiappe se acogió a la ley de arrepentimiento?
-Bruno Chiappe no se ha acogido a esa norma. El se ha sometido a la justicia para comprobar que no es miembro de Los Camellos.
-¿Chiappe es o no un arrepentido?
-Chiappe es una persona que quiere demostrar que no tuvo nada que ver con el narcotráfico y colabora en ese sentido.
-¿Y qué hizo en Cuba?
-No me lo ha comentado.
-Pero usted es su abogado y debe conocer las razones del viaje porque el mismo es materia de investigación policial...
-Le repito que no conozco los motivos del viaje.
-Chiappe sale del país el domingo 4 de abril. ¿Cuándo regresó?
-Regresó el 6 de abril por la tarde. Para ese entonces ya era su abogado y por eso comuniqué a las autoridades que Bruno iba a llegar al país. Ni bien pisó suelo peruano lo detuvieron y no pude hablar con él.
-¿En qué lugar está detenido Chiappe?
-No lo sé porque siempre lo encuentro en lugares distintos. Para conversar con él me citan en distintas dependencias policiales ubicadas en San Borja, San Isidro y Lima. Lo trasladan con extremas medidas de seguridad.
-Chiappe no está recluido en una cárcel. ¿Ese trato preferencial no se debe acaso porque colabora con la policía?
-Chiappe no ha delatado a nadie.
-La propia policía dio a entender que el hallazgo de las dos toneladas de PBC en Chincha se debió a una información dada por él...
-No le puedo contestar esa pregunta.
-¿Cómo es que usted llega a ser abogado de Bruno Chiappe?
-El doctor Corrochano me llamó y me hizo la propuesta. Al día siguiente me citó a su estudio y me presentó a la mamá y a la hermana de Bruno.
-¿Usted suele trabajar con el doctor Javier Corrochano?
-Tengo con él una relación de carácter profesional.
-¿Desde cuando conoce usted al abogado Javier Corrochano?
-Lo conocí cuando participé en el proceso contra Zanatti. Yo fui abogado defensor de la esposa de uno de los hermanos de Zanatti. (O.P.).