
Pucha, Vientos
De Ayahuasca
-Anda de al lado su cuarto y prende la tele para que te distraigas.
Bueno, eso hice y claro, cuando me di con que tenía delante de mí a El Innombrable con Vladimiro Montesinos, hija los dos vestidos como para el velorio del tío payaso con todo y corbata de conejitos saltarines Banana Republic (típico gusto de duty free, dí que no), pucha, la instrospección en mi mundo interior me indicó que debía atender a semejante señal de alerta, qué más te puedo decir.
Pero hija, lo que yo no sabía es que la tal ayahuasca te permite ver todo el tinglado que hay detrás de cada situación; entonces, pucha, cuando me di cuenta de que de la boca de Vladi salía una shushupe y que de la boca de El Innombrable salía un dragón chino con todo y fuego, yo me dije, "cagué, de esta no me saca ni el Dalai Lama", y encima, o sea, se me aparece a full color un gordo con cara de pan francés del día anterior llorando como un poseso y yo decía, quién es, quién es que lo conozco: pues nada, Hermoza Ríos, bien de uniforme de gala, hecho una Magdalena dando de alaridos porque no lo mencionaban ni para decir que estuvo ahí parado como un huaco en el famoso Chavín de Huántar. Pucha, ahí sí que empecé a pedir a gritos un regreso inmediato a la realidad, aunque sea a la nacional, ¿y sabes tú quién vino en mi auxilio en medio de la alucinación?... ¡Martucha, ag!, vestida de nativa machigüenga a llamarme la atención por algo que yo no había hecho bien pero no podía saber qué coño era, no sabes la pesadilla.
Pucha, recién se me pasó el efecto al día siguiente, pero calcula que si la nación entera así no más en estado full zanahoria se tuvo que tragar semejante sapo en el programa que fue de Lúcar, lo que habrá sido en ayahuasca. En todo caso, pucha, ya sé qué voy a tomar si El Que Ya Sabes se presenta de candidato, gana y jura por tercera vez. Maldita boa. Chau, chau. (Rafo León).