Cumbres Amistosas
Luego de cuatro meses en la frontera, peruanos y ecuatorianos están a punto de culminar trabajo paralizado en 1950.

De ser favorable el clima, esta semana se espera que se coloquen los cuatro últimos hitos que faltan. Derecha: moderna computadora instalada en zona de trabajo, conectada a sistema satelital de envío de datos.

Escribe
LUIS ALBERTO CHAVEZ R.

EL embajador Nicolás Roncagliolo, jefe de la Comisión Demarcadora Peruana, emprendió este miércoles 5 lo que podría ser su última misión oficial para supervisar los trabajos demarcatorios en la Cordillera del Cóndor.
Al alzar vuelo hacia la ciudad ecuatoriana de Gualaquiza, centro de operaciones de los trabajos fronterizos, faltaban colocar cuatro hitos (los signados con los números 17, 18, 22 y 23) de los veintitrés considerados en el subsector Cunhuime Sur-20 de Noviembre.
Sin embargo, algo que las partes también aguardan con expectativa no es sólo la culminación de la tarea pendiente desde 1950, sino algo más inmediato y menos elocuente: "que mejore el clima para que abra el cielo y puedan ingresar los helicópteros".
Como se calculó desde el principio, el clima de la cordillera, cambiante y caprichoso, ha sido un factor importante en la marcha de los trabajos. Así lo reconoció esta semana el propio Fujimori, luego de mantener invariable el 12 de mayo como última fecha para terminar de colocar los hitos.
"Dependerá del estado del tiempo", ha dicho escuetamente el jefe del Estado, cuando se le ha hecho notar que en Ecuador se manejan otras fechas.
Según recuerda el embajador Alejandro Suárez, jefe de la Comisión Demarcatoria Ecuatoriana, la caída del helicóptero de su país se debió en parte al clima difícil que hubo aquel fatídico domingo 11 de abril (CARETAS 1563).
"Luego del accidente hubo entre diez y quince días que no se avanzó nada debido al mal tiempo; pero en la semana del 26 al 29 de abril se colocaron siete hitos", indica Suárez.
Las fechas de aprobación de hitos grafican con claridad este ligero retraso. En marzo se colocaron doce hitos y siete en abril.

Helicóptero peruano en las altas cumbres de la cordillera. La maniobra exige pericia y audacia, sin duda.

FRONTERA CERRADA

Un aspecto que falta definir es el lugar mismo de la ceremonia final. Es decir, el lugar donde simbólicamente se pondrá fin a la demarcación fronteriza y se anunciará oficialmente el límite entre ambos países.
Inicialmente se pensó realizar este acto en el hito N° 21 instalado el 27 de marzo y bautizado como "Brasilia" en homenaje al presidente Henrique Cardoso, a quien se esperaba tener como invitado especial ese día.
Pero al no poder asistir el mandatario brasileño, ha surgido la posibilidad de realizar el acto en el Puesto de Vigilancia Cahuide, ubicado entre los puntos Cusumasa-Bumbuiza y Yaupi-Santiago, en territorio peruano.
La razón para no hacerlo en cualquiera de los cuatro hitos que faltan colocar se debe a la dificultad física que ofrece el terreno en esa zona (ver foto de helicóptero posado en una loma de la Cordillera del Cóndor).
"Lo que sí haremos una vez que llegue el embajador Roncagliolo es rendir un homenaje a los miembros de la nave siniestrada que cayeron en cumplimiento de su misión", señala el embajador Suárez. Una placa recordatoria con el nombre de los tripulantes se colocará en el hito N° 13, lugar donde ocurrió el accidente.

CORDILLERA CERRADA.- Los trabajos avanzaron en gran parte debido al clima de cooperación y profesionalismo existente en ambas partes. A diferencia de los trabajos demarcatorios de la década del cuarenta, donde, según las crónicas de la época, la brigada ecuatoriana observaba cada hito colocado de manera sistemática, esta vez se ha hecho dentro de un marco político claro, basado en la necesidad de poner punto final a este problema. Izquierda, trabajos de instalación del Hito Chinapitza. Al lado, la foto para la historia de la brigada mixta, con el hito ya colocado.

AMAZONAS ABIERTO

El intercambio de actas de protocolización de los hitos cerrará la frontera, pero, al mismo tiempo, abrirá la navegación por los ríos Marañón y Amazonas.
Una comisión mixta encabezada en Perú por el embajador Fernando Rojas Samanez y en Ecuador por Rafael Paredes, debe acordar los puntos en los que el Perú cederá a su contraparte dos áreas de 150 hectáreas cada una para la instalación de igual número de centros de comercio y navegación.
Hasta el momento, habría consenso en ubicar uno de los centros en Saramiriza, en la ribera del Marañón. El otro, según se dijo en un primer momento, sería la base de Pijuayal en el Amazonas. Este punto es, en realidad, el último puesto de control del ejército peruano en el curso del Amazonas que se dirige hacia Brasil.
Desde el punto de vista militar, no sería recomendable entregar esta posición, si se tiene en cuenta que a continuación, el punto más importante de control en el Amazonas es el puerto colombiano de Leticia.
Cerrada la frontera, se abre un nuevo capítulo en las relaciones binacionales con Ecuador, donde un aspecto no suficientemente limado será, sin duda, la entrega de estos centros de comercio.