Luis Castañeda Lossio es un chiclayano que en su juventud acciopopulista pasó tres meses en una comunidad campesina del Cusco construyendo caminos y escuelas. Es uno de los pocos funcionarios del régimen fujimorista que no salió mal parado y que, por el contrario, utiliza su exitosa gestión al frente de la seguridad social como plataforma política. Hace dos semanas sorprendió en una encuesta de CPI al desplazar al presidente Fujimori al tercer lugar de las preferencias, y colocarse segundo con 23 %, a doce puntos del puntero Alberto Andrade. Aunque su juego consistió en aquilatar los silencios, en la siguiente entrevista Castañeda Lossio rompe fuegos y empieza a delinear aspectos centrales de su oferta electoral para el 2000.
La carrera electoral al 2000 empieza a calentarse. Las encuestas indican que tres son los punteros en pos del sillón de Pizarro.
Nos esperó en su local político de San Borja. Una casa amplia, de dos pisos, que en las últimas semanas ha cobrado vida con reuniones políticas y charlas informativas sobre temas de gobierno y políticas de Estado.
De él se contaba que usaba imanes para evadir las interceptaciones telefónicas. Pero lo niega. Aunque dice no temerle a Vladimiro Montesinos, admite haber subido el volumen de la radio para evitar el chuponeo de sus conversaciones.
En la siguiente conversación, Castañeda Lossio demuestra que no está decidido a seguir ganando puntos por medio del silencio.
El IPSS ha sido reemplazado por EsSalud. Castañeda sabe que el camino electoral está lleno de espinas.
-¿Qué piensa de una candidatura única que enfrente a Fujimori?
-Yo creo que es ilegal la postulación del presidente Fujimori para un tercer mandato. No soporta ningún análisis jurídico ni matemático. Se le ha querido barnizar, maquillar, pero esa es otra ilegalidad. Esto es grave por lo siguiente. ¿Qué ocurre si las más altas autoridades del país vulneran la más alta norma que es la Constitución?, ¿cómo podemos pedir al ciudadano común y corriente que respete las señales de tránsito? No hay autoridad moral para exigir el respeto a las leyes.
-Hace dos semanas, el general Ketín Vidal dijo que si el presidente Fujimori insiste en un tercer mandato se generaría un período de inestabilidad social e ingobernabilidad política. ¿Cree esto posible?
-La interpretación del general Ketín Vidal es probable. Yo no sé si el país pueda soportar cinco años más a este gobierno. Al desgaste natural súmele lo que dicen las encuestas (con la relatividad de éstas, por cierto). Con el tiempo el desgaste será mayor. El gobierno está gastando mucho dinero en publicidad, sin embargo esto no mejora su imagen y hay un gran rechazo de la población. Y encima, que la población vea el hecho impositivo de postular -un acto a todas luces antidemocrático e ilegal-, puede originar una situación en la cual el país puede convulsionar socialmente.
-A veces pareciera que en lo económico no hay diferencias sustanciales entre Fujimori, Andrade y Castañeda, y que sólo bastan algunos ajustes en lo social al actual modelo. ¿Lo ve así?
-Las distancias y diferencias son sustantivas con el presidente Fujimori. Andrade aún no plantea sus alternativas. Le doy un ejemplo: el rol del Estado. Yo sí creo en una educación pública de calidad que atienda hasta el nivel universitario, no sólo me quedo en el nivel básico. Tengo una percepción distinta; nosotros no creemos que el problema sea de infraestructura, es más grave, es formar el modelo de ciudadano al que uno aspira. En salud ya explicamos ampliamente nuestra concepción.
De insistir con una tercera postulación habría una convulsión social, señala Castañeda Lossio.
-La Carta habla de lograr por vía de la privatización 800 millones de dólares, pero si usted está en contra de la privatización, ¿de dónde espera lograr estos ingresos?
-¿Cree que exista el Plan Verde?
-Allí hay otra diferencia. Creemos que el Estado debe tener participación en la economía. Creemos en el libre mercado, pero éste no es perfecto. Esto no quiere decir caer en populismo o estatismo, sino que el Estado debe corregir las imperfecciones del mercado. Creemos en el planeamiento estratégico. Aclaro, no es planificación central, es la posibilidad de darle proyección al país con un modelo de alianza estratégica entre el Estado, el sector privado y el sector laboral.
-¿Privatizaría servicios públicos como Sedapal o la energía eléctrica, como la Central del Mantaro?
-Hay que tener mucho cuidado en la privatización de los servicios, porque lo que se puede estar haciendo muchas veces es cambiando de monopolios. No soy partidario de privatizar Sedapal ni energía eléctrica.
-¿Revisaría algunas privatizaciones realizadas por este gobierno?
-El Estado debe tener continuidad. El Estado está más allá que cualquier gobierno. Vamos a respetar los compromisos asumidos. Esta es una garantía de seguridad jurídica. Nosotros aspiramos a gobernar el país con una visión diferente, de estadista, no de gobernantes preocupados por encuestas o por resultados electorales.
-¿Daría vuelta a la página entonces?
-No, no es así de sencillo. Vamos a respetar los compromisos válidamente adquiridos y ejecutados. No estoy diciendo, convalidar o borrón y cuenta nueva. Habrá garantías para la inversión extranjera tanto como para la inversión nacional. Pero esto no es lo mismo que statu quo.
-Hablemos de la Carta de Intención del FMI que compromete al país hasta el 2002.
-La Carta de Intención hay que analizarla con mucho cuidado, además tiene posibilidades de renegociación. Haremos un pronunciamiento al respecto. Pero, primero debo decirle que no puede ser por tres años. Compromete no sólo al próximo gobierno, sino que éste mismo no puede ejecutarla faltando meses para que deje el poder.
-En términos generales, ¿qué aspectos merecen su preocupación?
-Veo que insisten más en la privatización de la salud. Insisten en la educación básica; yo no creo que la educación pública deba ser sólo básica porque lo que estamos haciendo es decir: los pobres van a quedar como peones. Como le repito, queremos una educación pública de calidad hasta el nivel universitario. Esa es una diferencia sustantiva. Esa es la manera de responder a la globalización y hacer que los peruanos seamos ciudadanos de primera clase.
De Andrade dice que aún no define planteamientos. A Montesinos, le cuesta definirlo, aunque dice que no le teme. Derecha, militares: "el Plan Verde no existe".
-Perdón, no me lleve usted a extremos ni polarice. Yo no he dicho que estoy en contra de la privatización. En lo que estoy en contra es en dos privatizaciones específicas que es el caso de Sedapal y la hidroeléctrica del Mantaro. No de otros activos del Estado. Las concesiones son buenas. Las tuvimos en Emape en búsqueda de modelos de eficiencia.
-Este modelo de manejo del Estado que plantea, ¿dónde lo ubicaría en el contexto internacional?
-Nosotros estaríamos en un centro-centro, un poco lo que ahora se llama la tercera vía, Tony Blair, etcétera. Le doy otro ejemplo de lo que haríamos con las compras del Estado. Estas deben hacerse a los productores nacionales y que compita este sector si se quiere con productores internacionales, pero, obviamente, se le tiene que dar un plus al sector industrial nacional. Ese es el modelo de alianza estratégica que planteamos con el sector industrial y laboral. Una alianza por cinco años. Usted no puede decir privatizo Aeroperú y después creo otra empresa estatal. Otro ejemplo, el Gobierno puede decirle al sector privado nacional qué cantidad de fusiles comprará en cinco años. La empresa privada, entonces, se proyectará y preparará. Además, esa industria tendría una bonificación especial como lo hacen todos los países.
-Por lo visto, no le corre a la palabra subsidio.
-No, yo no le corro al subsidio, lo que pasa es que la gente sataniza algunas palabras. El subsidio o incentivo sólo debe ser una cosa transitoria, no algo permanente ni estable. El subsidio debe ser una inversión que hace el Estado para que a la larga mejore la situación general e incluso mejore la recaudación de impuestos.
-¿La Banca de Fomento también está en su Plan de Gobierno?
-Es un tema muy sensible. No quiero hacer ofertas electorales, pero sí le digo que es una posibilidad que la estamos trabajando.
-¿Restituiría el Instituto Nacional de Planificación?
-De Planeamiento Estratégico. Esto permitirá que todos sepamos hacia dónde vamos, qué está ocurriendo en el mundo. Sería un lugar donde se realizarían proyecciones, simulaciones. Se tendría una gama de alternativas. Se convocaría al sector privado y al sector laboral y se diría ésta es la situación y éstas son las consecuencias de cada una de las alternativas propuestas. Eso es trabajar en conjunto. Sería una especie de Foro Económico.
-Eso implicaría un rediseño de la estructura administrativa del Estado.
-Creemos que necesitamos un primer ministro con mucha más fuerza que la que tiene ahora. Debe ser un primer ministro sin cartera. No debiera tener nunca una cartera; tiene que ser el gran gerente. El planeamiento estratégico le dirá si este primer ministro va cumpliendo las metas o no y se le evaluará según su grado de eficiencia.
-Hay quienes piensan que este es un gobierno asentado en las Fuerzas Armadas, y que éstas tienen un plan de largo plazo, a veinte o treinta años, el famoso "Plan Verde", ¿qué piensa usted de esto? ¿Cómo definiría al actual gobierno?
-Su pregunta tiene varias aristas. En lo que se refiere a las Fuerzas Armadas, debo decir que tienen un rol claramente definido en la Constitución y no deben ser utilizadas políticamente. Hay que restituir ese rol. Hay que independizarlas. Pero yo no hablaría de las Fuerzas Armadas en general, sino de algunas cúpulas que están actuando. Las Fuerzas Armadas están reclamando la institucionalización. Y lo digo, porque yo he estudiado en el CAEM y conozco de cerca el sentir de las Fuerzas Armadas y tengo un gran respeto por ellas. Entonces, no metamos en un mismo saco la institución con algunas cúpulas que pueden estar utilizando quizás hasta para los ascensos el aspecto político. Y eso está mal porque si bien al comienzo se obtienen resultados, en un momento dado lo que se está haciendo es fisurar a las Fuerzas Armadas y generar descontentos.
Los hospitales de campaña del Seguro Social se instalaron en plazas públicas del interior del país.
-Yo no creo que exista un Plan Verde.
-¿Por qué está tan seguro?
-Por el hecho mismo de haber estado en el CAEM, donde se hizo el Plan Inca, el Plan Túpac Amaru, y se estudia la realidad nacional. Ahora, si lo ha hecho la Fuerza Armada, lo habría desarrollado un grupo muy pequeño que no es compartido por la totalidad de las Fuerzas Armadas y, como consecuencia, no puede tener exigencias. Luego, ese pequeño grupo no podría mantenerse, y los que ascienden tendrían que ser informados sobre la existencia de dicho plan. Sería muy complicado.
-El Servicio de Inteligencia, ¿también cree usted que ha desbordado sus funciones asumiendo otras que no le corresponden?
-Hay evidencias concretas. Las intervenciones telefónicas, los seguimientos a personas que no constituyen peligro público alguno. Si el SIN se convierte en una manera de amedrentamiento está muy mal, no es esa su razón de ser. No son tareas propias de un servicio de inteligencia.
-¿Qué haría con el asesor Vladimiro Montesinos?
-No conozco personalmente a Montesinos. Tengo sólo las referencias de la prensa. En consecuencia, si él responde a la imagen dada por la prensa es una persona que no puede permanecer en el cargo.
-¿Debiera ser procesado?
-Yo estoy hablando ahora sólo de la información dada por la prensa. Lo que hay que ver es si esa información corresponde a la realidad. Si corresponde y tiene asidero y pruebas, y estamos hablando de un poder judicial independiente y un respeto al derecho, es obvio lo que viene.
-¿Cómo lo definiría?
-Yo no puedo definir imágenes. Sólo tengo de él una imagen periodística. Lo he visto esporádicamente en televisión y no más. No lo conozco.
-Usted ha definido muy bien algunos aspectos de su hipotético gobierno, pero no me puede definir al asesor presidencial.
-Fíjese usted. Yo no puedo definir a una persona que no conozco sólo por cuatro apariciones en televisión. Es una persona concreta que se mantiene en el misterio. Nunca he tratado con él. No puedo darle un perfil psicológico. Es como si le mandara una foto a Honorio Delgado y le pidiera un retrato psicológico.
-¿Le tiene miedo acaso?
-No, yo no tengo miedos ni angustias. Cuando se tiene tranquilidad de conciencia no hay problema.
-Esta información no es de la prensa. Hace unos días, la OEA admitió por primera vez en cuatro años la posibilidad de pronunciarse sobre la autoría intelectual en el caso La Cantuta. ¿Qué piensa?
-Me parece muy bien. Y si las indagaciones demuestran que hubo culpables, que se aplique el derecho. Es clarísimo.