Las Ganas y la Rutina
"Procura amarme más" y el entusiasmo que se va.
Por FERNANDO VIVAS
NO tenían mucho por qué pelear el director Michel Gómez y el libretista Pablo Serra. "Procura amarme más" se reduce a una fórmula triangular bastante sobada -chica pobre, linda y pura enfrentada a pituca dura por el amor de un buen partido que cederá ante todos los prejuicios, barreras y secretos de folletín puestos en su camino- y su "concepto visual" (argumento utilizado por Gómez ante INDECOPI para zanjar su impasse con Serra, finalmente resuelto a favor del último debiendo Gómez reconocerlo como autor de la idea hoy desarrollada por Fernando Barreto) no tiene mucho de qué jactarse: "Procura..." se ciñe a la voluble austeridad de los canjes y ajustes de cinturón recesivos de MGZ que mezcla arbitrariamente interiores burgueses sin personalidad con exteriores pauperizados en el mismo barrio.
Blanca (Marisa Minetti), base del triángulo de "Procura amarme más".
Que Blanca (Marisa Minetti) sea hija de la cara ama de llaves (Ofelia Lazo) de la familia de Sofía (Silvia Caballero) le da licencia para pasearse por la casa grande, pero no explica por qué sus desencuentros sentimentales parecen deberse más a los caprichos de los patrones que a esa sopa desparramada de arribismos y nuevos prejuicios liberales que inspiraba y fortalecía a "Los de arriba y los de abajo", hasta hoy la mejor novela de Gómez.
Si en "Los unos y los otros" había intentado -con logros muy parciales- dar un vuelo trágico y decadentista a "Los de arriba..." y en "Todo se compra, todo se vende", pese a su apurada puesta en escena, había una agria y divertida reescritura de la primera novela, como correspondía al segundo fujimorato; en "La rica Vicky", Gómez, ya sin la colaboración de Eduardo Adrianzén, se prendó del barrio abstracto y chapuceramente clásico de los folletines de Televisa, para encapsular allí a sus más formularios personajes. El éxito de la fresca Vicky con el indulgente público del mediodía renovó su entusiasmo para volver a la carga con un "Amor serrano" que, obvio y grueso en su chacota, le permitió al menos satirizar algunos ítems del arribismo y el liberalismo nacional sin salir del barrio de los facilismos. Pues ahora, con menos ganas y más formulismo, este "Procura amarme más" no tiene ni la heterodoxa salsa tropical del título pescado a Chichi Peralta, ni la factura o el ritmo de las novelas de Crousillat o de Iguana. Tiempo de replanteamientos para MGZ y, en general, para la telonevela nacional.

Escribe ALFREDO MARCOS
Humorista Alfredo: información, chisme y por supuesto, risas.
Cuando abro mis ojales son las 8 a.m. Quiero saber qué pasa en el país. Pongo el 4 y encuentro un desfile de modas, aprieto el aparatito. Me voy al 5 y una señora gorda muestra sus artes culinarias. Anticuchos, papa rellena, en vivo y en directo. Fugo al 13, un entrevistado por Roxana Canedo trata desesperadamente de terminar una frase mientras la aguerrida periodista lo corta una y otra vez. Fugo al 36 a ver lo que pasa en el mundo. Hay un aburridísimo informe de la OTAN, apago y vuelvo a los brazos de Morfeo... Son las 9, despierto, voy al 2 casi instintivamente y aparece el único negro que no sabe bailar, Don Pedrito. Apago, ha llegado la hora de chambear... A las 8 p.m., "Cosas del amor". Un tío que pide perdón a una rubia, tantas veces que ya cae pesado. Si lo perdona se acaba la novela. Por ahí aparece la joyita, un negro bueno para todo lo malo. Roba, asalta, envenena, acosa sexualmente. Ni horas extras le pagan al negro... Se fue Magali, la veía. Mi morbo también tiene derecho. Salto, voy a "24 horas" y sale Fujimori diciendo cualquier cosa y Andrade maltratado por lo que sea. Hago zapping hasta que Morfeo me tumba. No está Hildebrandt, el único que ponía la cuota de profundidad en el análisis. A veces me topo con Althaus en el 10 y me quedo ahí, otras con Marco Aurelito Denegri. ¡El sábado es mi día! En el 4, Chespirito y sus amigos son el humor y la atracción que no me pierdo. ¡Son geniales! y a las 5 p.m. veo el "Sorpresa, sorpresa". Después el 19, y si tengo suerte alguna película me quita el sueño. Las "Risas" del 4 y del 5 están atascadas en el pasado. Tinelli, si llego temprano, y la Chola Chabuca si no está en su fase presumida. Si pasan a Barraza, Melcochita o el gordo Casaretto, los veo. Mal usados pero siempre capaces de sacarte una sonrisa. A veces pienso que Pablo de Madalengoitia vuelve con un látigo en la mano y echa con el rating bajo el brazo a tanto fariseo que invadió su templo.
Jales de Estado
Tulio Loza y los jales del canal estatal.
De un tiempo a esta parte el Canal 7 tiene más prensa que rating. Sus jalados populares -Carlos Alvarez y Tulio Loza con horas ya estrenadas- y los aceitados rumores (no importa que luego sean descartados) sobre otros jales controvertidos como los de Magaly Medina o Lola Vilar han puesto a la pequeña frecuencia en el candelero. El desprestigio que implica provocar la pregunta ¿es que el rereeleccionismo, con la plata que no nos sobra, va a convertir al único canal obligado a no excederse en efectismos, precisamente en lo contrario?, está compensado con la comidilla. En el fondo, el 7 sigue siendo tema secundario para un gobienro más interesado en asegurarse el apoyo de los grandes que en la misión trascendente de su única emisora. Sus nuevos directivos -gerente Carlos Vértiz y presidente de directorio Roque Otárola- están cosechando en el río revuelto de los desempleados con carisma. Para el frente periodístico, incondicionalmente oficialista y por ello sin posibilidad de eco, está Julián Cortez. Ojalá que si el relegado 7 levanta cabeza sea por las buenas y no por las malas.
Picotazos
"Hay que recordar que este señor era un jovencito
cuando en 1982 lo mandaron a combatir una subversión que
nadie entendía...hay que ponerse en sus zapatos..."
Martha Chávez refiriéndose a
Telmo Hurtado, responsable de la matanza de
Accomarca, en "Panorama".