El ministro Joy Way parece de lo más contento,
pero la procesión va por dentro de las bóvedas.
Raimundo Morales, del Banco de Crédito: su vaticinio sobre el 13% ha sonado a alarma general.
LA FORMULA
Tres serían los requisitos para ingresar al canje:
En primer lugar los bancos deben presentar un plan de reestructuración, que en muchos casos significará la fusión con otro banco.
A los matrimonios Wiese-Sudameris y Santander-Sur se sumarán en los próximos días otros cuatro: Nuevo Mundo-País, Norbank-Solventa, Comercio-Financiera Sur, y por último Mi Banco-Serbanco. El presidente del Banco de Progreso, Salomón Lerner, ha tocado las puertas del Nuevo Mundo, Banex, Norbank y Financiero buscando alianzas (Semana Económica No. 671).
Obviamente los que al final pagan el pato en estas reestructuraciones o fusiones son los empleados. En los últimos nueve meses se han perdido alrededor de 3,000 puestos de trabajo (ver gráfico). Este resultado neto, por cierto, no considera los reemplazos de los empleados maduros -que sin llegar a la jubilación han dejado su puesto- por empleados y empleadas mucho más jóvenes. Como decía hace poco un ex ministro de Educación, hay que alegrarse "porque el número de taxistas ilustrados se ha incrementado".
En segundo lugar, cada banco tendrá que someterse al riguroso examen de una auditoría externa, tan exigente como la que acaban de superar el Banco Wiese y Lima Sudameris para cuadrar las cifras de su fusión. Será interesante conocer si los bancos se encuentran reportando con diáfana transparencia su actual morosidad, ya que en el caso del Banco República y el Latino las sorpresas anduvieron a la orden del día.
En tercer lugar, los bancos deben presentar a la SBS un plan de desarrollo que contemple una evolución positiva de sus ratios de solidez.
En los pasillos de la SBS se descarta la presencia de los bancos grandes en este esquema. No sólo porque durante el plazo de redención de los bonos no habrá reparto de utilidades, sino también porque no se consideran elegibles los créditos vinculados.
No es menos cierto que la banca peruana no es tan débil ahora como la banca chilena en 1983, ya que cerca del 50% de ella está vinculada a socios extranjeros de "espaldas anchas".
Al parecer, no entrarían al canje los grandes como el Crédito, Wiese, Continental, Santander, Sur y otros en que sobre todo es notoria la presencia de la banca extranjera Citibank (EE.UU.), Financiero, Bank of Boston (EE.UU.), Interamericano (Grupo Fierro), Standard & Chartered, Sudamericano (Nova Scotia), Trabajo (Chile). El Interbank realizará en los próximos días un aumento de capital.
Los fijos que están en la cola de espera son el Latino, Nuevo Mundo, Banex, Comercio y Progreso.
Mientras tanto, el superintendente de Banca y Seguros, Martín Naranjo, lápiz en mano ensaya sumas y restas para cuadrar las cifras de los créditos a los que abarcaría el programa. No obstante, el recientemente operado ministro Víctor Joy Way acaba de aclarar que el monto destinado al canje será el suficiente para atender los requerimientos de la banca.
Las colocaciones o créditos ascienden a US$ 13,930 millones. Según el cliente, se dividen en cinco categorías: Normal, Con Problemas Potenciales (CPP), Deficiente, Dudoso y Pérdida.
Todo hace pensar que en el canje no se considerarán los créditos de la Categoría de Pérdida que ascienden a US$ 238 millones (31/3/99). Es decir, que las deudas que no se honran hace un año -y que en la mayoría de casos se encuentran en cobranza judicial- se tendrán que quedar en poder de los bancos.
Al parecer, el programa de canje se va a circunscribir a las deudas "Dudosas" que ascendían a US$ 670 millones, y a los créditos "Deficientes" que suman US$ 1,160 millones (31/3/99). Esto explicaría por qué se ha venido mencionando que el programa sería de US$ 700 millones.
Las deudas "deficientes" son las que presentan un atraso de entre 2 y 4 meses, y las deudas "dudosas" son aquellas que presentan un atraso que fluctúa de entre 4 meses y un año.
Hasta la fecha el mercado de capitales viene permaneciendo inmune a la crisis que ha afectado al sistema financiero; sin embargo, ello no debe llevar a pensar que las emisiones de deuda están inmunizadas contra cualquier efecto. Hace más de un mes el presidente del Directorio de la Comisión Nacional Supervisora de Empresas y Valores (CONASEV), Enrique Díaz, afirmó a través de los medios de prensa que no se debería descartar un "default" o incumplimiento de pago por parte de las empresas emisoras de bonos, lo que fue interpretado como una sutil advertencia a los tenedores de estos títulos de renta fija. Según cifras de la CONASEV, son US$ 692.26 millones y S/. 1,018 millones el monto global de los bonos corporativos que han sido colocados entre inversionistas privados e institucionales (AFP, Fondos Mutuos) por empresas y bancos peruanos (ver cuadro adjunto). Siendo que no pocas empresas emisoras ya estarían altamente endeudadas con el sistema financiero, el riesgo de no pago se acrecienta. Cabe señalar que el único caso de default se presentó con la empresa Bakelita y Anexos (BASA), que dejó entre sus heridos a la AFP ProFuturo, mientras que los bonos del Banco República se siguen honrando.
BRONCA EN LOS TENDIDOS
Quizá por ello la medida ha provocado un acalorado debate. A favor se encuentran analistas como el ex ministro Carlos Boloña, el director de la Facultad de Economía de la Universidad de Lima Juan José Marthans, Drago Kisic de IPAE. En el otro lado de la balanza se ubican Bruno Seminario de la Universidad del Pacífico, Carlos Adrianzén de la Universidad San Ignacio de Loyola y Juan Infante (líder del próximo milenio según CNN).
En el ínterin se han barajado plazos. El último fin de semana una fuente del MEF filtró a algunos medios que el plazo para el canje de la cartera sería de 5 años, no los 7 años que pide la Asociación de Bancos (ASBANC) con el afán de conciliar el plazo de reestructuración de las empresas, ni los 3 años que recomienda el BCR.
En el caso chileno, el proceso de compra de cartera no estipuló plazo alguno, según el gerente de Estudios Económicos del Banco Santander de Chile, Valentín Carril (CCN Cable). Sin embargo, el BCR de Chile obligó a los bancos de ese país a pagar un porcentaje mínimo de sus utilidades a fin de recomprar su cartera transferida. Este porcentaje variaba de entre 65 y 75% de sus utilidades, por lo que había bancos cuyas utilidades nunca lograrían cubrir la deuda.
Según un alto funcionario del BCR, la SBS no debería proponer un esquema que no implique castigos tanto para los bancos como para los deudores. De lo contrario "se estaría premiando al que trabajó mal y castigando al que trabajó bien". Por ejemplo, "aquellos clientes que estarían clasificados como deficientes, dudosos y con pérdida antes de la crisis asiática no deberían entrar al canje porque de lo contrario se estaría creando incentivos para que la cartera se siga deteriorando y que buenos clientes pasen a engrosar la lista de los morosos para gozar de los beneficios ya que no existe mayor castigo", agrega.
Otra manera de reprimenda es la publicación de la lista de los mayores morosos a nivel de todo el sistema, pues siempre son los mismos, sin que los banqueros les hayan podido frenar en su apetito financiero, afirma una fuente del Ministerio de Economía.
Humo Blanco
Cura de silencio en fusión Wiese-Sudameris.
FINALMENTE salió humo blanco en el acuerdo entre el Banco Wiese y el Banco Sudameris, no precisamente por el conato de incendio de la madrugada del viernes 4 de junio en el local del jirón Carabaya sino porque se llegó a un entendimiento final sobre los porcentajes de participación en el nuevo Banco Wiese-Sudameris, que otorga 35% al grupo Wiese y 65% al Banco Sudameris.
Enrico Meuci, mandamás del Grupo Sudameris, partió de Lima a fines de la semana pasada luego de dar los últimos toques a la ronda final de negociaciones con el grupo Wiese, la cual estableció la estructura accionaria definitiva sobre la base de las auditorías realizadas tanto al Wiese como al Lima Sudameris por la consultora Arthur Andersen.
Víctor Miró Quesada y Gonzalo de la Puente del Wiese, así como Eugenio Bertini del Lima Sudameris mantienen una cura de silencio.
Los documentos finales han partido hacia Italia para la aprobación del directorio de la Banca Commerciale del organismo regulador, la Banca de Italia (equivalente a la SBS) y, por supuesto, para la aprobación de la SBS peruana. Todo hace suponer que la luz verde de la fusión se encendería después de este viernes 11.
Obviamente el deterioro general de la cartera pesada de los bancos del último trimestre (que pasó de 7% a 10%) influyó en la menor valorización del banco más grande de esta fusión, ya que en un principio se habló que el Wiese detentaría el 47% y el Sudameris 53%).
