Pucha, Teléfono Malogrado

Por LORENA TUDELA LOVEDAY

AY, no sé, el otro día un paciente canceló su cita y pucha, o sea, yo me quedé con una hora en blanco y te cuento que soy famosa por el horror al vacío, no sabes, por eso he convertido mi vida en un huaco Nasca, hija, atiborrado de cosas pero eso sí, o sea, súper valiosa y de colección.
Bueno, me vino una angustia ho-rri-ble porque empecé a ver cosas, y entonces, como para defenderme maníacamente, pucha, me puse a pensar en que ha llegado el momento de tener un hijo, sin padre, of course, como se usa desde que el mundo civilizado ha llegado a la conclusión de que el pellejo que le sobra al pene en realidad se llama /hombre/, ¿no?; y bueno, si una va a hacer el esfuerzo de aguantar encima aunque sea por un rato al proveedor anónimo, al menos que sea guapo, culto, inteligente, libre (soltero, divorciado o casado, qué importa), full GCU, políglota, analizado, con sentido del humor y no tan pobre tampoco, cómo te explico. Hija, y cuando estaba llegando a la conclusión de que mejor me quedaba como estaba, suena el celular y una voz rarísima, como de tombo así medio arrechón, me dice:
-Aló, ELE, te llamo porque ya está arreglado el asuntito: sale el cholo y entras tú...
Hija, yo que acababa de definir el futuro de mis trompas de Falopio, te imaginarás que no estaba para llamadas equivocadas, así que le contesté:
-Oiga joven, arréglele el asuntito a su señora madre y déjeme en paz, ¿quiere?

-Aló... ¿tú no eres ELE?... ¿con qué letra empieza tu nombre? Pucha, ahí comencé a asustarme, y decidí que como seguro el señor del otro lado de la línea tenía sus antecedentes andinos, lo mejor era seguirle la cuerda, porque si no, ay no sé, se les viene el Taki Onkoy:
-Sale el cholo y entro yo... ¿me puede decir qué me debo poner, sport o algo mejor?
-Lo que quieras, mamita, eso no le importa al doc. Lo que interesa es que te pongas en veinte uñitas cuando suene tu vipersito, lo demás es tu problema... Espera nuevas órdenes y tranqui nomás, sigue con tu programita de televisión y dice el doc que si te consigues una abuelita destripada para el próximo, te da la presidencia de la comisión de Comercio Exterior para que te vayas de viaje a Miami, que tanto te gusta...
Y colgó. Y yo me cagué de miedo, disculpando la vulgaridad, porque hija, mi nombre empieza con ELE, estaban llamando a mi número y... ¡pucha... el nombre de la tipa esa que parece un saurio reducido con lentes de buzo también empieza con ELE, ella tiene un programa de televisión donde salen viejas destripadas y encima, pucha, va a entrar al Congreso cuando saquen al suizo (Zileri me ha prohibido decir /cholo/), del Abanto Pongo! Pucha, entender eso y agarrar el teléfono para llamar a mi agencia de viajes a pedir un ticket de ida a Seattle, fue un solo acto; pero cuando estaba por marcar, suena otra vez el maldito celular y no sabes lo que fue:
-Aló lindita, soy El Cholo Saliente...
-Hola Cholo Saliente, cómo te trata la vida -le pregunté haciéndome la valiente pero te lo juro que las canillas se me volvieron lanas, pero lanas nacionales.
-Oye tesorito, muy poco me está correspondiendo en este bisnes, así que creo que debes ser tú la que me completes...
-Bueno, Cholo Saliente, no tengo ningún inconveniente -ahí se me salió toda la pendejada hija-, te propongo que esperes a que entre, y te doy todo lo que pagaría en impuestos, si pagara, ¿no?
-Viva eres gringa: yo quiero ahora, billete fuerte; si no, hablo de lo que ya sabes...
Bueno, pensé, creo que se acabaron los modales, y lo solté:
-Cholos degenerados, déjenos en paz a la GCU, que estamos dispuestas a votar por mi tío Fernando con tal de que ustedes vuelvan al lugar que les corresponde. Dale este mensaje de mi parte al grajiento que me llamó antes y pucha, que él se lo transmita a su famoso doc, que yo ahorita me voy a respirar aire decente a Seattle... ¡aaaaag....báñate! Y colgué. Mi actual celular lo tuvo antes la invertebrada esa con la que me confundieron y yo casi termino perdiendo a mi hijo, qué horror. Pero bueno, cuando esté mirando gente bonita en Seattle, todo esto sólo será una petite couchemar. Chau, chau. (Rafo León).


© 1995 - 1999 Empresa Editora Caretas S.A.