El Lustro de las Luces
Centro Cultural de la Universidad Católica celebra cinco años de vida. Edgar Saba, su director, efectúa un balance del acontecimiento.

Director Edgar Saba parece otear el futuro de una entidad que ya conquistó un sitial de expectativa.

Entrevista
JOSE GUICH ROCRIGUEZ

EL Centro Cultural de la Universidad Católica cumplirá cinco años de intensas actividades el próximo 23 de junio. En el último lustro, la joven institución -profundamente vinculada al Rectorado de esa casa de estudios- se ha transformado en un auténtico eje de irradiación humanística y científica para un medio secularmente precario. En diálogo con CARETAS, su director, Edgar Saba, efectúa una serena revisión de los logros alcanzados.
-Es innegable que las motivaciones y anhelos de 1994, cuando se inició esta aventura, han encontrado feliz término. Podría decirse, aplicando el argot contable, que el saldo aparece en azul ¿Piensas que el Centro conquistó plenamente el espacio propuesto, a pesar de las múltiples dificultades planteadas por un contexto inestable y recesivo?
-Creo que aún estamos en camino. Sin embargo, quisiera destacar un hecho fundamental en relación a tu pregunta: conquistamos una idea de cultura como forma de vida, es decir, el retorno a un ideal clásico, renacentista si se quiere. Hemos procurado que todas las manifestaciones cobijadas bajo este término -cultura- impliquen un paso al costado de la vida para reflexionar sobre ella. Desde ese punto de vista, la misión ha sido exitosa: la gente común, aquella que normalmente se encuentra lejos de los claustros académicos, ha ingresado al mundo universitario. Dos ejemplos son la magnífica exposición de La Villete, en torno de las matemáticas y, por supuesto, el Festival de Cine Latinoamericano, que es todo un suceso, además de la Semana Cultural Europea. Respecto al Festival, este año será complementado por un Homenaje al Cine, en el que seis reconocidos pintores peruanos elegirán la película de su vida y ejecutarán una obra inspirada en ella. Por otro lado, se han efectuado diez montajes teatrales, cifra inusitada para nuestro medio. Eso, sin tomar en cuenta las tres obras de autores peruanos que estamos presentando en 1999. Era una asignatura pendiente. Si me permites, desearía destacar el apoyo incondicional del Rectorado, que es consciente no sólo de la necesidad de promover la cultura, sino de que este Centro se constituya en un espacio mental, en una unidad de producción.
-Una interrogante natural, tratándose de una entidad dedicada a la difusión y creación de valores espirituales, gira en torno de los límites que durante mucho tiempo han sido impuestos por ciertas ideologías dominantes. Me refiero, concretamente, a la separación entre lo académico y lo no académico; entre lo culto y lo popular. ¿Dentro de la filosofía de trabajo del Centro ha existido una voluntad clara para superar semejantes distinciones?
-Ese es un aspecto fundamental. Ha sido uno de los mayores retos acabar con las barreras que mencionas, y considero que ello se vincula íntimamente con un postulado primordial: el Perú no termina en los Andes. Subsiste, por ejemplo, un universo amazónico que aún espera su descubrimiento. Desde el comienzo, nos ha interesado proyectar una imagen totalizadora del país y de su cultura. Es que el patrimonio no solamente lo constituyen -y esto que no se malinterprete- los restos arqueológicos o testimonios monumentales; están, ante todo, los agentes vivos: poetas, músicos y artistas plásticos. Para mí, la globalización no debe quedar en Internet. El factor humano debe ser el soporte de estos cambios.
-Pero la globalización, nutrida de fundamentalismo neoliberal, también es un riesgo. Atenta contra el derecho a las diferencias; pretende uniformar a una especie que es, de por sí, variada, heterogénea...
-Y, sin embargo, existe una unidad esencial que hace posible la comunicación entre hombres de diversas latitudes. Es cierto que la globalización tiene sus peligros. Ante eso, nosotros proponemos la internacionalización del Centro. Retomo la noción de espacio mental. El Centro no es solamente el edificio y el equipo de trabajo (porque eso somos, un equipo). Queremos dar vida a un circuito cultural latinoamericano. Ya estamos en conversaciones con importantes entidades de Chile, Ecuador, Colombia y México. Si se trata de invitar a un reconocido artista, pues éste recorrería el circuito, lo que reduce extraordinariamente los costos. Además, nos convertimos en una plataforma para los peruanos. Entiendo la globalización como contacto humano, como un intercambio de las diferencias a las que aludías.


Sigue la Música
El Conservatorio Nacional de Música celebrá donación de 150 instrumentos.

Enrique Iturriaga en breve demostracion de virtudes.

RECIENTEMENTE el Canciller peruano Fernando de Trazegnies y el embajador del Japón en Perú, Yoshizo Konishi, suscribieron e intercambiaron notas diplomáticas formalizando importantes donaciones del gobierno japonés a nuestro país. Una de ellas relacionada al suministro de instrumentos musicales del Conservatorio Nacional de Música por un monto de 30 millones de yenes (260,000 dólares americanos).
Ahora esta importante institución parece estar pasando por un excelente momento, aunque aún queden problemas por resolverse, como el hecho de que ocupen el local que pertenecía al Banco Alemán construido en 1913 y por ello, que la infraestructura no sea la ideal para el desarrollo de las diferentes actividades musicales. "El problema principal que tenemos ahora es que carecemos de una sala de conciertos, pero contamos con el local de la avenida Emancipación, así que esperamos que el gobierno nos ayude a gestionar todos los preparativos para contar con una infraestructura completa", afirma el nuevo director, Enrique Iturriaga.
Todo parece indicar que hay ganas de celebrar. Este sábado 19 de junio, la Banda Sinfónica del Conservatorio se presentará en el auditorio de la Alianza Francesa.


Bronce Continuo
Sexta individual de Carlos Cornejo en La Galería.

El escultor junto a una de sus raras"mesas imposibles".

LA Galería ha inaugurado la sexta muestra individual del escultor peruano Carlos Cornejo. Nacido en Arequipa, realizó sus estudios en la Escuela de Artes Visuales de la Universidad Nacional de Ingeniería. Posteriormente, se dedicó a la escultura y al diseño de muebles. En 1970, obtuvo el Premio Fomento de la Cultura del INC. Ha participado en numerosas colectivas. La reciente exposición consta de nueve piezas de mediano formato, fundidas en bronce con la técnica de cera perdida y concluidas con pátinas diferentes. Se trata de una selección de trabajos realizados durante los dos últimos años. Según el crítico Luis Eduardo Wuffarden, hay una versatilidad manifiesta en la iconografía frecuentada por el artista, que va desde los falos totémicos hasta una poética del encuentro donde convergen el vacío y la plenitud orgánica. Similar espíritu, aunque en distinto registro, aflora en sus mesas imposibles, en las que podrá descubrirse una evocación de ciertos tópicos del surrealismo en clave personal. Wuffarden también destaca una referencia autoirónica a su trabajo paralelo en el diseño de mobiliario, al cuestionar los límites entre forma y función. La muestra podrá visitarse hasta el 3 de julio en Conde de la Monclova 255, San Isidro.


Ciencia de Quilates
El Premio Appleton es concedido al destacado científico Ronald Woodman.

El investigador es padre de una teoría esencial.

LA Real Sociedad de Londres acaba de otorgar el Premio Appleton al Dr. Ronald Woodman Pollitt, científico peruano que actualmente se desempeña como Presidente Ejecutivo del Instituto Geofísico del Perú. El Premio lleva el nombre de Sir Edward Appleton, laureado con el Premio Nobel de Física en 1947 y uno de los más grandes investigadores en el campo de la Física Ionosférica y la propagación de ondas electromagnéticas en gases ionizados. En el caso de Woodman, tan importante lauro se concede por sus contribuciones sobresalientes y liderazgo en los estudios, por medio de radares, de la ionósfera y atmósfera. Es la primera vez que el premio recae en un científico del mundo hispánico. Lo avala el casi centenar de publicaciones difundidas en revistas especializadas. Desde su tesis universitaria, el distinguido científico desarrolló una teoría muy completa sobre la Dispersión Incoherente (que permite el estudio de la ionósfera desde tierra a través de radares gigantescos como el de Jicamarca). En 1975, fue invitado por el Instituto Max Planck de Alemania para colaborar en un proyecto de envergadura. Está vinculado al Instituto por más de cuarenta años.


Honor en el Claustro
Mario Vargas Llosa, colaborador de CARETAS, recibe el doctorado Honoris Causa en Harvard.

El novelista junto a otras personalidades distinguidas en la ceremonia.

LA semana pasada, la Universidad de Harvard honró al escritor peruano Mario Vargas Llosa con la más importante de sus distinciones académicas: el doctorado Honoris Causa. Verdadero centro de la clase pensante norteamericana, el grado honorífico se suma a la larga lista de reconocimientos a los que el novelista se ha hecho merecidamente acreedor durante toda su carrera literaria. Asentada en el corazón de Nueva Inglaterra, donde aún se mantienen vivas las tradiciones que forjaron el nacimiento de los Estados Unidos, Harvard ha formado investigadores, dirigentes y artistas de enorme relevancia para el quehacer humanístico y científico universal. En una añeja ceremonia que reunió a las principales autoridades de esa casa de estudios, así como a los estudiantes de las nuevas generaciones, Vargas Llosa se incorporó al seno de la institución, de la que ha sido profesor visitante en varias ocasiones. Sus méritos intelectuales y su contribución a la causa de libertad sustentaron la designación. Desde esta casa periodística, nos aunamos con entusiasmo al acontecimiento.


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