Tevé y Novelas
Sobre las biografías amarillas.
Por FERNANDO VIVAS
"La Señito" (Carlos Vidal), "Canto de dolor" (Alex Brocca) y "Yesabella al desnudo" son tres inocuas vendettas contra la fama en el Perú de la sospecha. Se ha hecho tan común poner en duda los méritos ajenos -¡es que hemos visto cada fraude!- que estas biografías sibilinas pueden tener fácil éxito embarrando a sus blancos. Pero sus autores, los que se dicen víctimas abusadas, los que pretenden limpiarse y triunfar en el intento, son devorados por esa misma cultura de la sospecha y regurgitados sólo para entrevistas y shows coyunturales. En este Perú de poquita autoestima (ver encuesta al respecto en CARETAS 1572) la duda, que sí es democrática a diferencia de la fama y del Poder Judicial, se extiende al chantajeado y al chantajista, al macho y al gay, al todopoderoso violador y a su humilde presa. Ninguna de estas novelitas de marras dará lugar a una toma de conciencia. (A propósito de su catadura literaria, "roman a clef" sería su etiqueta, aunque aquí la clef o clave es un patadón para violar la intimidad de los famosos trastocando sus nombres con un par de letras, que más que protección parece una errata).
Yesabella y sus armas. Ella también es víctima de sí misma.
El caso de Vidal vs. Gisela pudo tener un mejor final para ella si tomaba la cosa deportivamente -era una novelita rosa que apenas describía un polvo convencional y omitía sus tejes y manejes en la Tv.- pero ésta se aferró a su mito de virginal nueva rica creyéndolo más sólido de lo que era. Frenó a Vidal quien no tenía nada que ganar más allá de una entrevista con Bayly (el mismo que, con mediaciones literarias y otro orden de provocaciones, empezó esto) pero perdió ella que no tenía por qué perder más de lo que había perdido en Global. Con Alex Brocca la veta se desgarró y aunque su testimonio de gay seropositivo que envidia las plumas y lentejuelas de su amigo y quiere su revancha en un plazo terminal, es conmovedor; el chantaje que subyace, repele. Con Yesabella (Martha Vásquez), la cosa se ennegrece. La doble moral campea cuando la vedette condena a trepones sin escrúpulos, sataniza la homosexualidad y se escandaliza de sus propios polvos descritos con morboso deleite. El librete hiede cuando la autora se sienta sobre sus amantes `dizque' abusadores y los muele con su trasero de batán. El puritanismo de los argumentos que azuzan el afán inquisitorial del crédulo lector y la práctica inmoral exaltada por sus autores, se contradicen igual que en la prensa centavera aceitada por el fujimorismo. Tinta negra para amarillarnos la vida.

Escribe
ABELARDO SANCHEZ-LEON
Balo Sánchez-León: "la Tv. se ve de noche".
No puedo negar que algunas veces cuando estoy solo (no hay absolutamente nadie en casa) prendo el televisor y encuentro cierto placer. Es como si estuviera abandonado y el mundo afuera no existiera. Antes revisaba el programa del cable y marcaba algunas películas que deseaba ver: "América, América", por ejemplo, pero descubrí que siempre tenía un compormiso a esa misma hora. Si me dispongo a picotear con la esperanza de encontrar algo interesante empiezo por los canales de películas, pero cada vez encuentro menos cintas para mi gusto o ellas "están adaptadas para que puedan ser vistas por todo el público". Apenas veo ese letrero infame, no dudo en mudarme, porque en el ajetreo de la vida uno termina viendo películas por partes o mil veces, si algunas de ellas nos ha gustado. Cuando estoy con mi hijo revisamos los partidos de fútbol o los vemos toditos, como una forma agradable de estar juntos. Los noticieros del cable merecen mi atención cada cierto tiempo. Algunas peleas de box. Y Mundo Olé, por supuesto, el canal en el que nos entretenemos Marcia y yo. La televisión se encuentra en la sala de los altos y los tres cenamos picoteando por aquí y por acá, mientras conversamos. Son pocas las veces que yo veo canales locales, pero me convencieron para que mire los domingos "El cuarto de Juan" que, lamentablemente, tengo entendido que no va más. Por las mañanas nunca veo Tv., pues me encanta el silencio matutino. Yo amanezco confiado en mi propio mundo y lentamente voy ingresando al otro. No se me ocurriría escuchar esas voces y esos anuncios publicitarios a tempranas horas. Como me educaron de chiquito, la televisión se ve de noche.
Magaly
Sin Bozzal
Magaly Medina en altisonante rentrée.
Su primer blanco es la Bozzo.
El equipo de "Panorama" habrá sufrido tremendo bochorno cuando Magaly Medina lanzó un reportaje como el que ellos no osaron airear sobre Laura Bozzo (ojalá el revés les dé pie para levantar cabeza; al menos, en la última edición sí supieron fomentar la polémica sobre el tema de la Corte Interamericana). Pues con esta rentrée "desembozzada" Magaly ha demostrado que su oficio de pepenadora de la farándula puede encajar en un rollo mayor contra el uso y abuso de la Tv. con fines politiqueros. Por lo demás, hembra agresiva como la Bozzo, tenía que armar bronca con el top del ranking y marcar urgentemente sus diferencias: lo suyo no es una versión chismosa del populismo demagógico, es un espectáculo de raje descarnado sobre las locas aspiraciones y veleidades de las estrellitas locales. Nunca nos cansaremos de recomendarle menos violencia gratuita y más humor, responsabilidad y elegancia. Pero que la nueva temporada empezó con punch y con estilo dentro del exceso, vaya que sí.
Picotazos
-"A qué vino a Lima ¿a asaltar un banco?
-He venido a verte a ti mamacita".
Miembro de la banda de los Injertos, enfrentando cadena perpetua, respondiendo a reportera Pamela Vértiz de "Panorama".

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