Gilberto Hume y bisoños Alessandra Ciardello, Natalia Tarnawiecki y Jaime Chincha.
Estos enlaces y las entrevistas de set son la prueba de fuego del periodismo televisivo. Más aún si el equipo es bisoño como el de Canal N, donde la veterana Leonor Pérez, de 31 apenas, estuvo dos meses en Tv. y un par de años en la prensa escrita. Jaime Chincha, Raúl Tola, Alessandra Ciardello, Natalia Tarnawiecki y sus colegas son aún más jóvenes e indocumentados; y al verlos cubrir los imponderables de la escena local tratando de hincar sus dientes de leche en huesos duros de roer como los de Alberto Andrade o Jorge Portillo Campbell, no se puede dejar de evocar a "Chiquinoticias", el segmento informativo de las mexicanas "Chiquilladas".
Salvando la inexperiencia y los furcios de juventud, están los efectos inmediatos de la práctica veloz e intensiva con tecnología digital de punta y el esquema polivalente de Hume. Ya ha habido renuncias y despidos en nombre de una competencia donde no necesariamente deben ganar los pintones. De sopetón, estos polluelos de N están recibiendo las lecciones que no tuvieron en la universidad y cubriendo lo que nadie cubre por estos días como, por ejemplo, las reacciones cívicas ante la campaña oficialista contra la Corte de San José.
El cable es una coartada para el look elitista, pero la perspectiva de N es llegar en el futuro con un bloque a la señal abierta mientras en la cerrada se abocan a la cobertura total de las 24 horas. (La Tv. pagada no es la mejor opción para los canales especializados). Hoy N está cubriendo 12 horas y cada media hora -unidad de producción de la noticia en el canal- renueva un 15% de contenidos mientras repite el 85%. Cuando llegue a la fase plena renovará un 80%. Esto, al margen de los programas semanales fijos como el "Patio de letras" de Armando Robles Godoy o el "Dos por dos" de Lourdes Flores Nano y Carlos Ferrero, donde ambos entrevistarán a gentes encontradizas para provocar el fuego cruzado. Columnistas como Mirko Lauer y Raúl Ferrero y una "Rueda de periodistas" con editorialistas de casas ajenas, suplirá ese hueco de opinantes.
Frente a tanto noticiero y revista de Tv. parametradas en canales con la soga al cuello, el canal del muy estable El Comercio es una firme promesa de independencia que cambiará nuestros hábitos televisivos. Preguntado al respecto, Hume dice: "Nuestra independencia llegará hasta donde El Comercio lo permita. Tenemos los mismos conceptos y línea periodística del diario". En el Perú de 1999, ¿cuál es ésta? "Es el respeto por las libertades democráticas. El Comercio apoya la política económica en grueso y la lucha antisubversiva pero es crítico en materia de derechos humanos, reelección presidencial, situación del Tribunal Constitucional, campaña contra la Corte de San José... No queremos definirnos a favor o en contra del gobierno, nuestra tarea no es ésa". Suerte.

Raúl, el humor de Sony, el futbol, y 5 minutos de tolerancia.
Sueño y Sorpresa
Mónica Zevallos: el talk-show da sorpresas.
-Congresista oficialista Ricardo Marcenaro, declarando a Canal N.
