La Patria Ambulante
Sobre los cómicos de la calle: nuevos símbolos de la peruanidad.

Por FERNANDO VIVAS

LOS cómicos ambulantes, esquiroles centaveros que están copando las plazas de los despedidos de la Tv., son , de entre todos los productos de la canasta bamba de la supervivencia, los que tienen mayor mérito para ser elegidos nuevos símbolos patrios: Son pobres autogestionarios con razonables aspiraciones, mestizos tirando para cholos, autodidactas del achore y la pendejada y, ya casi casi, con 3 décadas de rutinas en las plazas del epicentro de Lima, depositarios de una tradición.

Del Sargento Nonone al Sargento Tripita, vaya tráfico nacional.

Hernando De Soto tendría que saludarlos como el equivalente televisivo de las invasiones de terrenos y las microempresas informales, que en su ingenuo -o maquiavélico- "El otro sendero" eran los puntos de partida para la consolidación del capitalismo sui generis que el cielo y la mano invisible de la economía nos tenían prometido. Estos invasores de la televisión y del ocio nacional, ambulantes de canal en canal, son los hologramas de los peruanos vivarachos de conos y tugurios, de los verdaderos vecinos de Huaycán que los libretos de Guille siempre traicionaron. Armando Angulo, por ejemplo, sale todos los días de Jicamarca, la última comunidad campesina de Lima donde mueren varias líneas de combis, para ganarse el pan en Frecuencia Latina con su uniforme de Chola Cachucha. Por cierto, esto del travestismo los hace más peruanos todavía: Una patota de machos en trazas de mujer pellizcándose el poto bien puede representar a un país con serios problemas de definición sexual y, por extensión, de identidad.
Juan de los Santos Castellano Rojas (a) Tripa, que estaba en el 13 y ahora en el 5, es un caso pionero. En los 70, mocoso escuálido, se quedaba boquiabierto viendo al mimo Jorge Acuña hacer catequesis teatral en la Plaza San Martín (así lo ha contado en los talkshows de Mónica y del bigotón Henderson). Con el tiempo, vio que esa mímica abstraída y humanista podía fundirse con los aspavientos del achore y con las artes del payaso circense por todos conocidas. Tripa, pataclún de los pobres, hizo escuela y estableció con otros pioneros las bases de esta tradición a la que el tiempo y la Tv. le piden cada vez menos rollo y más slapstick, más coreografía y menos anarquía. La Tv. no quiere esos discursos cómicos sobre la pobreza y el alto costo de vida que llenaban las plazas en los ochentas, ¿para qué?, si con un strapless, una mini sobre el calzoncillo, un par de bofetadas, un ¡calla huevón! y un `tumay' la gente igual se caga de risa. Total, ¿quiénes son ellos para hacer libretos satíricos, si ni Guille ni Polo Campos los hacen más? Les pagan para que perpetren su humor autodenigratorio y para que les faltemos el respeto. Con sus camerinos y su pobrísima utilería de canje -lo único que los diferencia de la plazuela- estos pequeños gorgojos aferrados a la gran yuca de la televisión son nuestros últimos símbolos patrios.


Escribe ROSA MARIA PALACIOS

Rosa María Palacios: RPP, CCN y Más Noticias.

  • Poseo un control remoto compartido con el rey del zapping, el cual es capaz de ver dos películas, un noticiero, comer, leer el periódico y conversar conmigo, todo a la vez. Mi poder de decisión sobre lo que veo y no veo en Tv. está mediatizado por supuesto, voluntariamente. Cuando puedo ver Tv. sola, me gusta hacerlo sin interferencias, por lo que busco algunos programas que me interesan y permanezco ahí sin zapear.
    Trato de escuchar los titulares de las 7 a.m. en los noticieros del 4 y del 5, y luego me instalo unos minutos en el Canal 6 siguiendo RPP. Salvo que exista una catástrofe mundial (en cuyo caso me interesa CNN o CBS Telenoticias), o me encuentre con Marco Aurelio Denegri, no vuelvo a ver Tv. sino hasta las 9 ó 10 de la noche. A esa hora me dedico a la NBC, CBS o ABC, donde se demuestra que la comedia ágil e inteligente, y la serie dramática sin estridencias, existen. También sigo los programas de investigación y reportajes de estas cadenas como "20/20", "60 Minutes" o "Dateline".
    Los fines de semana, si tengo suerte, veo algunas entrevistas a actores en Film & Arts. alguna película de HBO (si es lacrimógena la veo sola), y cuando no quiero pensar en nada veo E!. El domingo sigo Panorama, mientras es un programa político, cuando comienza el drama humano me obligan a cambiar. También miro de reojo lo que ven mis hijas (Cartoon, Nickelodeon, Fox Kids), sólo por supervisar, aunque vemos juntas "Pataclaun".
    Finalmente, veo Cable Canal de Noticias (Canal 10) proyecto del cual soy parte, por lo que sería de pésimo gusto que alabara aquí el trabajo de mis colegas. Sin embargo, y para ser honesta, tengo que reconocer que me he impuesto la obligación de ver la repetición de "150 minutos", a partir de las 11.30 p.m. Puede sonar algo vanidoso, pero créanme que en mi caso es una forma moderna de flagelación personal.
    En conclusión, me gusta ver buenos programas de noticias, comedias inteligentes, dramas razonables y alguna película que no pude ver en el cine. ¿A que no adivinan porque veo tan poca televisión de señal abierta?


    Vuelven Las Campanas
    Gianmarco Zignago arrancando nueva temporada.

    TRAS marchas y cmontramarchas, por fin Canal A, ex-Austral, ex-RBC, lanzó su primer estreno. "Campaneando" es en realidad una nueva temporada del concurso musical que Gianmarco Zignago, tomando la posta del "De dos a cuatro" de Raúl Romero, dirigió un par de años en Canal 9 ATV. De vuelta al redil juvenil, con su productor Christian Andrade y sus colaboradores Bruno Pinasco y Héctor Felipe, Gasparín insiste, con entusiasta recepción por parte del público de auditorio, en esa conducción chispeante, subrayada por efectos musicales, de cochineo constante. Manteniendo a raya la zalamería, y con una propuesta escénica más austera, los resultados son mejores que los del "¡Qué noche!" del 13. Los jueguitos son simples variantes de las monsergas nemotécnicas y musiqueras de los inicios de la Tv. pero el animador y el animoso público los hacen digeribles. Que le vaya bien.


    Picotazos
    -"Todos tenemos un ángel de la guarda, también los malos.
    -Todos tenemos. Para los malos está Lucifer que fue el que se enamoró de las hijas de Noé, no, no, de las de Abraham".

    -Miguel Durand entrevistando al Chamán del Norte en noticiero matutino de Canal 7.


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