
Ana Colchero en sacrosanta dramaturgia de folletín.
Ricos y pobres tienen localidades fijas en los folletines cavernarios de Delia Fiallo, y sólo saltan las barreras cuando hubo un trueque de cunas en la maternidad o cuando una madre culposa y retorcida como la criada Leandra que encarna Teddy Guzmán se deshizo del paquete apenas parido y se arrastra por la novela esperando que su servil vía crucis restituya a sus engendros la posición social que a ella se le ha negado. (El original de `Isabela' es del brasileño Manoel Carlos y al parecer se concentraba en el contraste entre el romance iluso del galán con dos mujeres parecidas y la intriga perversa ambientada en atmósferas entre góticas y art-deco, pero J.E. Crousillat se aseguró que Ana Montes lo reciclara según los cánones de la Fiallo: los hombres han de ser manipulables y exentos de culpas originales, las mujeres son las que pecan y pagan sus pecados; el doble matrimonio de Meier con la Colchero debe utilizarse para fortalecer el mandato endogámico. En los folletines tribales de la Fiallo -"Cristal", "Topacio" o "Leonela"- los personajes están condenados a repetir el plato y a casarse dentro del clan. En este punto el conservadurismo raya con la perversión del incesto).
Isabela y antes de ella las encorsetadas Luz María o Leonela son hembras del desfase, mujeres incompletas si no hay un hombre que las violente y las apachurre. Millones de televidentes, aquí, en México, España o en algún emirato árabe enamorado del exotismo latino, se someten a este arte del cangrejo, pero bien podrían engancharse con temas y personajes que encaren la movilidad social, el empate de los sexos y la lucha contra el destino; que echen luz sobre tanto oscurantismo.

Orlando Sacha, amarrado por los noticieros y el cine.
Canal A,
AM y PM
Raúl Romero en su tercer debut por Canal A.
CON un lanzamiento matinal y otro nocturno -"Para todos" y "A las 10 de la PM"- el Canal A va resolviendo sus angustias de producción (al parecer, el financista internacional Michael Solomon no acaba de honrar sus promesas y ha entrado a tallar otro capitalista local) con dos muestras de lo que el también angustiado vecino del 13, Gustavo Delgado, llamaría `televisión blanca'. "Para todos" es un magazín utilísimo sin mucho aliento, conducido, en tono forzado, por Bruno Pinasco y Andrea Montenegro; pero "De la PM" es una entrega más original y ambiciosa, acorde a la experiencia y a las pretensiones de Raúl Romero. Una primera noche vista es poco para comentar -Rossy War fue además una sosa entrevistada- pero sí permite intuir que el programa va a apelar a la alternancia de entrevistas, jueguillos y pequeños pantallazos callejeros, antes que al golpe de una sola y brava conversa. Suerte.
Espectador batiendo a Raúl Romero en "A las 10 de la PM".

