La Novena Profecía
Cuando el general Pershing, Jefe de las Fuerzas de EE.UU. en la I Guerra Mundial, condenó a Chile, en documento suscrito también por su colega Lassiter.

9 de setiembre de 1999, la repetición tiñe la fecha de extraña expectativa. Número de suerte, aunque también de oscuros designios. La influencia del nueve en las siguientes páginas y en el noveno año de Alberto Fujimori.

Foto GASTON AGURTO
Modelo ANDREA IGLESIAS
Locación CORRIENTE ALTERNA

¿ Cuál es el significado del nueve? En principio, el nueve es la segunda potencia del sagrado número tres. El nueve, por tanto, es un fortalecimiento de las singularidades del tres. En el cristianismo este número representa las virtudes, fe, amor y esperanza, así como el misterio de la santa trinidad. Esta es la razón por la que el "kyrie eleison" griego ("Señor, apiádate de nosotros") recogido por la liturgia católica romana se repite nueve veces y por qué existen nueve coros de espíritus benditos.
Si se olvida por un instante la críptica de la numerología religiosa y respetamos los indicios muy laicos y modernos del poder de los números, el nueve reverbera con facilidad y cierto malditismo. En esa canción-caos hecha de retazos de cintas llamada "Revolution N°. 9" de los Beatles, obra y gracia de John Lennon y Yoko Ono, se escucha de pronto una voz aturdida que repite "number nine, number nine, number nine". Reproducido este fragmento al revés se escucha con nitidez lo siguiente: "turn me on, dead man" (excítame, hombre muerto).
La obsesión del nueve por parte de Lennon era total. Nació un 9 de octubre de 1940. Su hijo Sean nació igualmente el 9 de octubre (1975) y conoció a Yoko el 9 de noviembre de 1966. Liverpool, por cierto, tiene nueve letras. Lennon declaró al grupo, después de la grabación de su sombría revolución y ensoberbecido por el LSD, que era Jesucristo.
Esto lleva al beatlemaníaco Charles Manson, el demente provocador de los asesinatos masivos de Beverly Hills en 1969 -número inquietante-, que decía ser hijo de Dios y que aún está vivo, pero pagando cadena perpetua. Manson armaba una relación entre la canción y el capítulo nueve del Apocalipsis. Este capítulo bíblico menciona a Abadón ("destructor", en hebreo), ángel del abismo y rey de las langostas que participa de la megamasacre de la humanidad pecadora. Se habla de una hora, día, mes y año precisos para el castigo (es decir, se descarta un tiempo mítico), pero no se dice cuáles.

El cabalístico César Vallejo -en muchos poemas el "tres" es una insistencia casi mística- escribió el doloroso "Los nueve monstruos" referido al suplicio del hombre sobre la tierra. Nueve campanadas, nueve carcajadas, nueve truenos y nueve látigos en la hora del sufrimiento y un reclamo casi desmayado al ministro de Salud: "¿qué es lo que se puede hacer?". El Vallejo más negro y antipático.
La contraparte celestial y reconciliada del nueve, sin embargo, puede hallarse en la conmovedora "Sinfonía N°. 9" de Ludwig van Beethoven, compuesta en 1824. Nada más esperanzador que la Alegría en la fuga diciendo: "A vosotros millones de seres yo os abrazo". Por más que Beethoven tenga nueve letras, el malditismo no existe.
La excelencia asociada al nueve puede llegar incluso, más paganamente, al fútbol. El noveno campeonato mundial fue el cuasi sinfónico México 70. Ycon el nueve juega el mejor delantero actual: Ronaldo.
En la antigua China, los números impares eran masculinos y los pares femeninos. El nueve era considerado el masculino último y símbolo de la soberanía del emperador. En las entradas de los palacios siempre aparecen nueve hileras de nueve travesaños (su multiplicación es 81 y la suma de sus dígitos nueve). Esto es así en el mausoleo Dingling de Beijing y en el templo de Guan Yu en Luoyang. Los ambientes de la Ciudad Prohibida se miden tradicionalmente como si pudieran contener 9,990 caballos. Sus tres famosas paredes tienen nueve dragones cada una. Por otro lado, la cena del Año Nuevo chino tiene 99 platillos y las celebraciones por el cumpleaños del emperador deben ser de 99 presentaciones artísticas en señal de buena suerte. Las pagodas de nueve pisos representan el cielo.
La astrología, que ve todo el cosmos como regido por una serie jerárquica de principios, tiene en la numerología una base principal. Pitágoras decía que existían nueve números fundamentales, y que el resto eran repeticiones. El diez es tan sólo el inicio de un nuevo ciclo. Todas las cosas, según la astrología, pasan entonces por nueve fases. En la astrología india, aquello que empezó con el número uno -la identidad de raíz y la potencia original- encuentra en el nueve su realización más ideal. La unión de ambos es la representación del matrimonio.

Cara y sello del 9. Satánico Charles Manson vive fascinado con la cifra pagando cadena perpetua. Actor Hugh Grant nació el 9 de setiembre de 1960. Cumple 39 años, protagonizó filme "Nueve meses", su nombre consta de nueve letras al igual que el de novia Liz Hurley. Con pinta de niño bueno, fue arrestado con prostituta Divine Brown en 1995.

Como número de lo completo y realizado, el nueve tiene entonces un carácter perentorio y definitivo, que encierra no sólo los picos culminantes en la vida de las cosas, sino también su final. Caracterológicamente, el nueve representa el genio artístico, el humanitarismo, el romanticismo, la emotividad y la disipación. Si el nueve es su número, debe comprobarlo sumando los números de su fecha de nacimiento. Pero para los que nacieron con fecha nueve, aquí van algunas señas: filantropía y arte, líder natural, pertenecientes al mundo y dificultad de llevar una buena vida personal, pésimos matrimonios, muchos viajes, cambios extremos y tendencia a completar proyectos.
Así como los nueve meses del embarazo y los nueve planetas del sistema solar (por lo menos hasta que se descubrieran un par más, pero que se pueden descartar por bien de la simetría), este extraño número tiene una condición ambivalente. Sublime y oscuro, perfecto y de muerte. Como el mismo planeta Plutón, noveno del sistema solar, que en la astrología representa la parte instintiva del hombre, sus facultades creadoras y destructoras, su carácter infernal o celestial.
Este nueve de setiembre puede mecer la calma de los usuarios. Así como el problema con el 31 de diciembre de 1999, muchos creen que el 9-9-1999 es el día último, el que marca el fin de los archivos. Incluso se habla de un comando en cobol, una especie de virus prehistórico, que activaría un gatillo en el software aniquilando los sistemas. Muchas páginas en la red tratan de calmar a la comunidad virtual sobre esa imposibilidad, pero nunca se sabe.
En todo caso, y para los peruanos, es útil recordar que se suda el noveno año bajo el signo de Alberto Fujimori. Buen momento para aceptar la sabiduría de los números. (Luis Aguirre).



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