
Acoso Electoral
EL jueves 9, en un acto insólito, ex trabajadores municipales atacaron a pedradas al alcalde de Lima, Alberto Andrade.
No era una actividad de campaña electoral la que convocaba al burgomaestre; era una ceremonia pública de la primera autoridad política de la ciudad. Iba a entregar 230 módulos de venta de golosinas.
En estas condiciones de violencia casi delincuencial es que se viene fermentando el clima electoral en nuestro país. Lo que llama la atención es que las autoridades de gobierno no hayan reaccionado frente a este atropello a la seguridad pública, abusivo frente a la pasividad de la Policía Nacional.
¿Será que nos estamos acostumbrando a la virulencia política contra los candidatos opositores? Una semana atrás acosaban en San Martín a Luis Castañeda Lossio y luego, en pleno centro de la ciudad, apedrean al alcalde de Lima. ¿Necesita el JNE más pruebas del hostigamiento para actuar de una vez por todas?
En estas circunstancias, construir la unidad de las fuerzas políticas, es un acto que necesitará no sólo de muestras de permeabilidad, tolerancia y desprendimiento. Necesitará coraje.
Desde hace cuatro meses, un grupo de partidos políticos y movimientos independientes hacen esfuerzos por encontrar puntos básicos de acuerdo.
No es nada fácil y tampoco está a la vuelta de la esquina, pero el solo hecho de que se reúnan a conversar movimientos como Somos Perú, partidos como el Apra, Acción Popular, PPC y agrupaciones nuevas como Perú Posible, Perú Ahora, Fuerza Perú, es de por sí saludable.
La más reciente reunión -un almuerzo de trabajo el martes 14 en el Club de la Unión- permitió avanzar de una plataforma de lucha contra el fraude electoral a una preocupación en serio sobre la gobernabilidad del país.
Andrade estuvo en peligro pero no perdió la calma. Lla mó la atención que los organismos de DD.HH. y sectores políticos no protestaran ante esta agresión.
El vocero de Somos Perú, Manuel Masías, lanzó una carta que hasta ahora no se había jugado en reuniones de este tipo. Dijo que su agrupación estaba "dispuesta a discutir alternativas unitarias". No que la unidad pasaba por respaldar la candidatura presidencial de Alberto Andrade.
A decir de uno de los asistentes, "Somos Perú llevó una propuesta más horizontal y realista". Las encuestas bien pueden haber incidido en este pequeño golpe de timón en Somos Perú, pero también, sin duda, la sensación de una campaña electoral cada vez más violenta que empiezan a sentir en carne propia.
A la cita sólo faltó Solidaridad Nacional, el movimiento de Luis Castañeda Lossio. Primer clarinazo de alerta. Los asistentes convinieron en seguir convocándolo mediante cartas, sin que, por el momento, planteen claramente una definición al candidato que actualmente mantiene el segundo lugar en las encuestas en Lima.
La reunión tomó conocimiento de una agenda de gobernabilidad en el comienzo del tercer milenio que traza "las grandes líneas de un proceso de restauración de los intereses nacionales, las libertades democráticas y los derechos ciudadanos, una vez que Fujimori y su régimen sean alejados del poder".
En lo que es un decidido primer paso hacia la plasmación de un programa común, los asistentes decidieron organizar para la próxima semana una reunión de los jefes de sus Comisiones de Plan de Gobierno, a fin de que estudien los puntos y recomienden decisiones.
CARETAS tuvo acceso, por vía extraoficial, al documento, que refleja aspiraciones y necesidades de las mayorías del país, y que armoniza con propuestas que, después de una década de neoliberalismo -sobre cuyo fracaso estrepitoso ahora hasta Fujimori coincide-, empiezan a recorrer la región y suscitar cambios, a veces a marchas forzadas.
En sus planteos centrales, el texto propone tres compromisos básicos: "Oponernos por todos los medios democráticos a la inconstitucional e ilegal prolongación del régimen encabezado por Alberto Fujimori; Convocar de manera conjunta a la ciudadanía a manifestarse de diversas formas contra la postulación de Fujimori a la reelección; Iniciar de manera sistemática la discusión de una agenda de gobernabilidad para el Perú a partir del año 2000."
Castañeda: Lo de la selva no paso inadvertido.
Los enunciados principales de los diez puntos que la agenda abarca son:
Manuel Masías y Antero Flores, encaminados. derecha: Diez Canseco y Mohme, embarcados en un mismo carro.
Si a eso se añade el acoso continuo, incluida la vida privada, y ahora la agresión física, hasta con piedras, el resultado puede ser una especie de estrés político. Tal vez eso explique la falta de reacciones en un movimiento y un personaje que se distinguía más bien por su rápida respuesta a los ataques del adversario.
La naturaleza de éstos (escupitajo en el rostro en la inauguración de un puente peatonal, lluvia de piedras que pudo tener resultados algo más que traumáticos en el Paseo de la República), podrían explicar cierta bajada de guardia. Eso explicaría por qué no saltaron a la arena, de inmediato, Andrade o Javier Silva Ruete, que tan prometedora actuación tuvieron al lanzar sus lineamientos de plan de gobierno, cuando el presidente del Consejo de Ministros y Ministro de Economía, Víctor Joy Way, anunció que en julio la economía había crecido sólo 0.1 por ciento.
Pero las cosas no son tan simples como parecen. La verdad es que Silva Ruete está dedicado de lleno a elaborar el Plan de Gobierno de Somos Perú, para lo cual dirige diez comisiones. Se sabe que a partir del 9 de octubre se lanzará de lleno a la campaña.
Por otro lado, el partido de Andrade prepara en silencio una contraofensiva municipal. Días atrás Absalón Vásquez preparó la renuncia del alcalde de Choropampa, Juan Vásquez Bustamante, que se intentó redondear con un aparente secuestro de ese burgomaestre. Al final, se supo que Absalón lo esperaba en un parque cercano y que Choropampa sólo tiene 400 electores. Otro renunciante muy bullado fue el alcalde de Mosca o, más propiamente, San Francisco de Mosca, Diógenes Martínez. También se habló de la renuncia del alcalde de Shamboyacu, provincia de Picota, San Martín, un pueblito de 200 habitantes.
Pedro Planas, subdirector de campaña de Somos Perú, replicó: "La sola provincia de Juliaca, que tiene un alcalde de Somos Perú, supera en mucho al electorado de todos los distritos con alcaldes renunciantes. En realidad, de los 32 alcaldes provinciales que tenemos, sólo uno ha renunciado: Mauro Dueñas, de Yungay, Ancash. Pero pronto van a ingresar a nuestro partido dos alcaldes provinciales de ese departamento".
En todo caso, octubre puede hacer el milagro de reanimar las huestes andradistas, golpeadas en estos días por piedras y encuestas.
Muñoz (¡del JNE!) y Martha Chávez (¡que había pedido ley contra manifestantes agresivos!).

