Prostitución Política
Absalón Vásquez se encarga de seducir y tarifar a quienes despoja de su camiseta política. Fea acción que el diccionario define.

Lo que dicen los académicos sobre el vil comercio.
"Prostituir. 3 Deshonrar, vender uno su empleo, autoridad, etcétera, abusando bajamente de ellos por interés o por adulación".
Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.

Tomás Gonzales Reátegui, Luisa María Cuculiza, Ricardo Amiel y Paquita Izquierdo. Se subieron al coche.

NO se trata de la actividad de la señora Warren, el personaje de Bernard Shaw, y que, según expertos, es la profesión más vieja del mundo. La prostitución que abordamos no tiene nada que ver con el sexo (ver en páginas anteriores la definición del diccionario de la Real Academia). Se refiere a un fenómeno nuevo, por lo menos en sus actuales proporciones: la prostitución política, el canje de una bandera electoral por una prebenda presupuestaria.
Principal afectado por este tráfico es Somos Perú. Se puede ver en el desbande de alcaldes de modestos poblados -llegan a 30 o más- y en el espacio privilegiado que ocupan en la prensa oficialista y en las pantallas del Canal 2.
Ese parece ser precisamente el objetivo: dañar a como dé lugar la imagen del alcalde Alberto Andrade y su movimiento, convirtiendo a muchos burgomaestres en mozas o mozos del partido y calientacamas del poder.
Para la prostitución política no caben batidas policiales. Pero es un elemental deber de profilaxia cívica alertar a la opinión pública sobre sus peligros.
Caso descollante es el de la señora Luisa María Cuculiza Torre, reelegida alcaldesa de San Borja en la lista de Somos Perú. La alcaldesa pareció inspirarse en la letra del tango de Gardel que dice: "hoy un juramento, mañana una traición". Juramentó, en efecto, el cargo municipal el 4 de enero, y el día 5 ya estaba ciñéndose el fajín de ministra de la Presidencia.
De ahí para adelante, la señora ha demostrado todo lo que puede y por qué la reclutaron. "Viejos decrépitos", llamó a los miembros de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Al mismo tiempo tildaba de "prensa desgraciada" a la que se atreve a oponerse al gobierno.
La Cuculiza disfruta ahora desahogadamente de sus méritos. Ha logrado que su hermano Mirko, que en 1983 fuera ministro de Fernando Belaunde, se convierta en su asesor más visible. Al mismo tiempo varios sobrinos o allegados han incrementado las planillas de un ministerio que en el año 2000 dispondrá de 127 millones de nuevos soles (para 1999 contaba con 78 millones) y que debiera invertir la mayor parte de sus fondos en la promoción de la mujer. Se supone que entre los "jales" de la ministra no figura su sobrinito Horacio Cánepa Torre, uno de los autores del "huanucazo" de 1995 encaminado al fraude electoral en Huánuco, pero que salió bien librado gracias a influencias del entorno presidencial.

En el almacén central del Pronaa en el Callao están muchas de las municiones que se emplean en la precampaña de la re-reelección.

Lo cierto es que en éste y otros casos no se ha tratado de un cambio de bando dictado por discrepancias ideológicas, decantación política o legítimas insatisfacciones. No. Se trata simple y llanamente de la venta, no del cuerpo, sino de la conciencia (en el caso de quienes la tenían).
Esta turbia actividad tiene un proxeneta adecuado: Absalón Vásquez, el titiritero que acompaña a Fujimori desde los días de la Universidad Agraria. El se encarga de seducir alcaldes, ofreciéndoles no sólo la ayuda material que se niega a los opositores, sino también algunas gollerías personales.
"Su presencia es alucinante", explicó Manuel Masías, portavoz de Somos Perú. "Está en Palacio, y en muchas otras partes, y se encarga de reclutar, por las buenas o por las malas, adhesiones para el plan reeleccionista. En esto lo ayudan dos factores. En primer lugar, maneja una verdadera red administrativa, a través de los gobernadores y tenientes gobernadores. Ellos hacen realidad el lema de Abimael Guzmán: el partido tiene cien ojos y cien oídos". En este caso son miles de ojos y oídos, que dependen del ministerio del Interior.

CASA DE CITAS PALACIEGA

El otro lado de la red es el Ministerio de la Presidencia. Allí existe una lista de las demandas insatisfechas de los pueblos. Sabe así Absalón qué es lo que pide cada poblacho. Como se trata por lo general de pedidos muy modestos, llama a Lima a los alcaldes para ofrecerles satisfacer la demanda. Para qué, Absalón es hombre franco: "Si quieres tal obra", dice, "deja ese Somos Perú".
En lo que va del mes, a la mayoría de alcaldes apristas del país también se les cursó una invitación desde Palacio de Gobierno, "para intercambiar puntos de vista", según dice el secretario general del PAP, Jorge del Castillo. Muchos de los burgomaestres rechazaron cortésmente la convocatoria por razones de trabajo; pero otros asistieron y fueron recibidos por Absalón Vásquez. Tras un breve preámbulo, el alcahuete político les ofreció obras, equipos y ayuda diversa a cambio de renunciar al PAP y enrolarse en Vamos Vecino. Ninguno de los alcaldes apristas accedió a esa proposición deshonesta.

Alberto Kitazono, ex aprista, y Manuel Vara Ochoa, jefe de PRONAA, son parte de la red.

Absalón ha convertido Palacio, sin metáforas, en una casa de citas. La Contraloría General de la República y el Poder Judicial son otros brazos de la red absalonesca. Pueden hacer agachar la cabeza a quienes tienen a lo mejor una falla administrativa.
Los medios de comunicación adictos al régimen se encargan de completar la película. El caso de Juan Vásquez Bustamante, alcalde de Choropampa (ver edición anterior de CARETAS), es aleccionador. Fue al local central de Somos Perú con una carta de renuncia plagada de insultos. El jefe de campaña del movimiento, Mario Ocharán, le dijo: "las puertas están abiertas; pero no te acepto esa carta insultante. Anda y trae una renuncia correcta". El hombrecito salió por la puerta de la Avenida Arequipa, no por la calle lateral donde lo esperaban los periodistas y las cámaras de canal 2. Regresó con un texto moderado que alguien le tipeó. Pero, entretanto, hasta se habló de secuestro y de llamar a la Policía. Este alcalde no representa gran cosa. Su distrito, en la provincia de Chota, Cajamarca, tiene 954 electores, y él obtuvo 224 votos.
El caso de Vásquez Bustamante no es por cierto el de personajes como Javier Valle Riestra, el efímero presidente del Consejo de Ministros. Se trató en ese caso de un político con larga militancia en el Apra, de cuyas filas está alejado hace años. No canjeó un partidismo (que no tiene) por una prebenda. Además, intentó colocar unas banderillas incómodas al régimen, al plantear no re-reelección, respeto a los derechos humanos y reconstitución de las instituciones jurídicas. (Ver CARETAS 429).
En todo caso, Absalón Vásquez prostituye por lo general a modestos alcaldes de pueblos que no entran en las grandes partidas presupuestarias del Ministerio de la Presidencia -cuyos cálculos son más pragmáticos: tantos electores tienes, tanto vales.
Se trata de un celestinaje político que desvirtúa el voto ciudadano y convierte la democracia en una farsa, y la discrepancia en un circo cruel.


CASA DE CITAS
El antes y el después de la señora Cuculiza

"Espero estar nuevamente en San Borja, para desde allí apoyar siempre al alcalde de Lima, Alberto Andrade".
La entonces alcaldesa de San Borja, al anunciar que iba por la reelección.
La República, 6.2.98

"Apoyé al señor Andrade como alcalde y me encantó que haya sido reelegido".
Expreso, 7.1.99

"La ministra calificó ayer al alcalde de Lima, Alberto Andrade, como un hombre autoritario en su trabajo".
La República, 25.1.99

-"¿Respalda que Fujimori sea autoritario?"
-"Sí, porque es un buen modo de gobernar".

Entrevista en Expreso, 2.5.99


Segundas Intenciones
A mayor población electoral los CTAR reciben mayor tajada presupuestal, pero muchos de ellos están estrechamente vinculados al asesor Absalón Vásquez.

EL Ministerio de la Presidencia, que maneja más del 40 % del presupuesto nacional, al parecer ha detectado urgencias que ni los más sesudos estudios, incluido el del mapa de la pobreza, habían logrado. Y con tan esclarecido criterio, ha distribuido los recursos del presupuesto de 1998 -esto es, correspondientes a la campaña re-reeleccionista- entre los 24 departamentos.
Resulta que dicha distribución parece tener más de cálculo político electoral que de combate a la pobreza. Así lo sugiere, por ejemplo, el hecho que departamentos con elevados niveles de pobreza como los del llamado trapecio andino, reciban las cifras que reciben (ver cuadro).
Claro que aquellas regiones donde convergen un caudal electoral significativo y clara situación de pobreza ocupan los 10 primeros lugares en la distribución de la torta. Ese es el caso de Cajamarca, por ejemplo. En cambio, los que tienen carencias y poca población electoral están al final de la cola de las asignaciones.

Si alguna racionalidad existe detrás de esta distribución, algunos hechos parecen desmentirlo. Según fuentes del MIPRE, hace poco más de un par de semanas, una de las habituales reuniones entre los 23 presidentes de Consejos Transitorios de Administración Regional (CTAR) y de Cordelica con el titular del portafolio, Edgardo Mosqueira, contó con un grupo de privilegiados invitados. Se trataba de los representantes de algunos de los movimientos que apoyan la re-reelección del presidente Fujimori: Perú al 2000, Vamos Vecino, Alternativa Democrática. El motivo de su convocatoria habría sido, obviamente, ponerlos en contacto con los jefes de las regiones.
Como se sabe, estos movimientos son hechura del asesor presidencial, Absalón Vásquez. Y éste, a su vez, tiene ascendencia en por lo menos doce presidentes de CTAR. Con varios de ellos mantiene una relación amical que se remonta a su paso por la Universidad Nacional Agraria de La Molina y con otros hizo migas en el PAP.
Según fuentes del MIPRE, Vásquez en los últimos meses habría prestado especial atención a los nombramientos de los presidentes de CTAR. Tanto que más de una vez habría propuesto con éxito nombres de nuevos presidentes de los CTAR. Pero esto habría funcionado sólo hasta cumplido el primer mes de Mosqueira como titular del MIPRE.
Cuando éste se aproximó a Víctor Joy Way, habría dejado de hacer caso a las propuestas de Vásquez, y habría optado por plantear al Presidente su propia alternativa trasuntando las pujas al interior del oficialismo.

Pero para entonces ya el asesor presidencial había conseguido afianzar su gravitación política sobre la mayoría de los presidentes de los CTAR. Son allegados suyos en el norte: el general (r) César Ramal Pesantes (Cajamarca), Félix de la Rosa (Lambayeque), Esteban Pinao (Tumbes), Alberto Joo Chang (Piura) y Víctor Meléndez Campos (La Libertad). Este último, conocido por los trujillanos como el pato Meléndez, fue aprista como Vásquez. Con los otros funcionarios los lazos son "molineros", a excepción de Ramal Pesantes, quien anteriormente fue presidente del CTAR Lambayeque.
También el ingeniero José Narváez Soto, presidente del CTAR Ancash, tiene evidente cercanía con Vásquez. Ambos compartieron la docencia en la Universidad Santiago Antúnez de Mayolo (UNASAM) de Huaraz y las aulas estudiantiles en La Molina. Por esa razón, Vásquez le acaba de lanzar un salvavidas a Narváez, quien ha sido cuestionado por sus ocho años como rector: los primeros días de setiembre, solicitó vacaciones acumuladas en la UNASAM, y pasó a encargarse de la presidencia del CTAR Ancash. Esto pese a que un informe de Contraloría lo responsabiliza de presuntos delitos de peculado y concusión.
En situación similar -cuestionados pero intocables- se encuentran los presidentes del CTAR de Ucayali, Olga Ríos del Aguila, a quien un informe de un grupo de trabajo del Congreso la ha hallado responsable de delitos penales por su gestión en la Dirección de Agricultura Ucayali (CARETAS 1585), e Italo Cubas Longa, titular del CTAR Moquegua, denunciado judicialmente por el Colegio de Ingenieros de ese departamento por usar irregularmente el título de ingeniero.
Acaso porque no confía en otros, muchos de los presidentes de los CTAR vinculados a Vásquez han ingresado a una suerte de carrusel: por lo general son removidos de sus cargos porque pasan a ocupar otro puesto parecido en otro departamento. Ese es el caso de Salomón Gonzales Vela, agrónomo como Absalón y que el 7 de agosto pasó de la presidencia del CTAR Ancash a la del CTAR Ayacucho. Ese día también, otro agrónomo, Johnny Angulo Ríos, fue trasladado del CTAR Ica al CTAR Cusco; e Isaac Molina Chávez fue cambiado del CTAR Ayacucho al CTAR Huancavelica. Y en el CTAR Ica fue colocado el economista Luis León Apesteguía.
Estos son, en suma, los hombres claves del aparato re-reeleccionista que maneja Vásquez y que ya empezaron a jugar su partido con su camiseta naranja. (David Montoya)



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