
CARETAS presentando su saludo al Señor de los Milagros. Este año, el encuentro ocurrirá el 2 de octubre, debido a un cambio propiciado por los hermanos morados, que ha contado con la anuencia del
arzobispo de Lima. El problema es que el otro cambio consiste en suspender la salida del "Nazareno Móvil", que significaba una opción para que personas de los distintos Conos saluden a la imagen.
Y para que Lima Cuadrada no se convierta en un desbarajuste.
Rogaremos para que en el futuro el Señor vuelva a salir de paseo y siempre en olor de multitud.
A diferencia de lo que ocurrió en los dos últimos años, cuando el "Nazareno Móvil" soliviantó religiosamente a los católicos de los distintos Conos de Lima, en este año cabalístico el Señor de los Milagros pisará el freno y volverá a ser el más importante transeúnte de Lima Cuadrada y sus alrededores. Además, inaugurará una nueva ruta que, gracias a Dios, pasará por la puerta de esta casa editora.
El cambio, según Gonzalo Huamán, Mayordomo General de la Hermandad más grande del Perú, fue una ocurrencia de los mismos hermanos y contó con la bendición de monseñor Juan Luis Cipriani, nuestro solícito arzobispo de Lima. Así, en este octubre, el Señor de los Milagros hará únicamente su típica caminata centro-limeña para que, según se dice, su paseo anual sea más tradicional y reflexivo.
Parece sensato ese milenario sentido de la disciplina, ese rigor, pero ¿qué sería de todos los católicos si el Papa Juan Pablo II lanzara sus bendiciones al mundo solamente desde El Vaticano? Podría generarse, quizá, un caos apocalíptico, debido a la invasión de devotos. Es por ello que él viaja por todo el mundo repartiendo bendiciones a cuanto fiel se cruza por su "Papa Móvil".
Monseñor Cipriani: nuevo y conspicuo miembro de la Hermandad.
Igual sucede con nuestro peruanísimo Señor de los Milagros. Por eso, el Cristo Moreno era embarcado en un camión y llevado a los Conos, dando orígen al "Nazareno Móvil". ¿Alguien podría decir que, por estar motorizado, el Papa genera menos reflexión entre los fieles? Eso no se le ocurriría ni al más ortodoxo feligrés, de modo que la cancelación de la visita de la procesión a los Conos no parece una idea muy celestial.
La procesión del Señor de los Milagros, considerada la más grande del mundo, da fe de una religiosidad que necesita ser extendida por toda la ciudad. Con esta marcha atrás, hospitales, barrios pobres e incluso el penal de Lurigancho se quedarán sin ser visitados por el Señor de los Milagros, con sahumadoras y cantoras incluidas.
Este año, se tendrán que conformar, en el mejor de los casos, con una versión televisiva de la procesión. Pero el cambio de ruta no es la única sorpresa que nos depara este sahumeado octubre morado.
Cipriani ha sido nombrado hermano mayor de la Hermandad del Señor de los Milagros. Además, va a cargar el anda hombro a hombro con los habituales cargadores. ¿Formará parte de la necesaria dosis de penitencia que, hasta los arzobispos, en algún momento de su vida requieren?
La sorpresa mayor, como sugeríamos al comienzo, es que, el primer día de la procesión, el 2 de octubre, los únicos bienaventurados de la Plaza Mayor que recibirán al Señor de los Milagros serán el Club de la Unión y CARETAS. Ni nuestro vecino del frente, el re-reelecionista, ni el alcalde-candidato del costado, saludarán ese día a la imagen, luego de sus once meses de descanso. Agradecemos esta deferencia divina.
Por tercer año consecutivo el Señor de los Milagros va a bendecir a esta revista. Bendición necesaria en estos tiempos de realismo mágico, donde los que acusan se vuelven acusados, y donde lo legal no necesariamente es moral. Ojalá que este año el Cristo de Pachacamilla nos haga el milagro que por casi 50 años viene suplicando esta revista: que haya plena, irrestricta, eterna libertad de expresión (Patricia Caycho).

