
Jorge Benavides: un personaje luego de mil remedios.
Pero está bien, él es un ratón centavero y no un león ufano. Sus risas sabatinas han sido siempre tan austeras y baratas que ha podido sobrevivir al dumping de los cómicos ambulantes y cuando el agua le llegó al cuello como a todos, ha sido capaz de entregar dos programas por el precio de uno. Y como para la política tiene una ingenuidad clamorosa -razón por la cual su "JB Noticias" jamás pudo convertirse en el volteo cómico del país que pretendía- no ha tenido que negociar libretos oficialistas como el atribulado Carlos Alvarez en el 7. Hasta ahora, Benavides parece discreto, inofensivo e incapaz de servir a nadie sosteniendo un discurso políticamente mañoso.
Para JB la asfixia financiera no es noticia nueva o mala porque siempre trabajó en recesión creativa. Su humor, antes que de creación, es de reacción y como la situación es desesperada, el reflejo del golpe en la canilla -esto es puro Pavlov- será una patada, aunque de acción retardada si vemos la década que ha pasado para que JB recién cree un personaje de éxito que no es un remedo de otros.
Jorge y Jacinta no crean intrigas ni ejecutan laboriosos gags verbales, simplemente dan pequeñas pataditas al piso, más suaves que las de un huaino y gruñen parodiando una inconformidad y agresividad génerica frente a los tiempos que corren. Preocupa sí que la Paisana sea depositaria de asquerosos clisés racistas, pero no los exhibe para exaltarlos, simplemente los recoge del mercado y les da ese toque teratológico (monstruoso) que desde su `Mascaly investida de los poderes de Driscoll', es la única chispa inventiva que tiene su humor basado en el chapucero remedo. JB no es racista y vulgar por convicción sino por convención; y ésta misma nos dice que las cholas bestias de la pantalla cómica no son sumisas hasta el tuétano. Muy en el fondo son rebeldes, odian a sus patrones y si las patean gruñen así: ña, ña, ña, ña, ña. Menudo subdesarrollo.

`Cincorregible' Armas: humor y noticias.
La Original
Laura Bozzo
y la esquizofrenia meridiana.
CON un picotazo que haría las delicias de un estudioso de la esquizofrenia, Laura Bozzo acusó recibo de la ocurrencia del Canal 5 de programar su "Intimidades" de 1997 a la misma hora -1 p.m.- que su actual show del 4: "Aquí está la original" dijo, mientras en el 5, con algunas turbiedades del vídeo envejecido, veíamos a una conductora todavía confiable y a panelistas aún creíbles. Si no era ésa la original ¿qué fue? ¿Un ectoplasma de la actual mascota oficialista, una aprendiz de Jerry Springer a un paso de graduarse, una política de poca monta aún indecisa entre la Tv. y la postulación al Congreso, levadura de televisión a punto de fermentar? Ambas Lauras son falaces. Pero más la de hoy, fermentada, que habla de originalidad cuando traicionó tantas lealtades. Lo peor, para sólo hablar de competencia televisiva, es que rete a sus rivales a hablarle claro, cuando se asegura, con sus contactos políticos, que Ernesto Schutz no dé pase a ningún reportaje contra ella en "Panorama" y los Winter impidan que Magaly Medina la agarre de punto. La hipocresía y la esquizofrenia del mediodía ya tienen otra reina y, para colmo, por duplicado.
Lucila Campos a la prensa, luego de declarar en el caso Lettersten.

