Para el tornillo del 2000
Se Busca La Tuerca Perdida
El flamante Primer Ministro encarna un caso de disyuntivas extremas.

No es nada seguro que con el nuevo Gabinete encabezado por José Alberto Bustamante Belaunde el Presidente Fujimori haya encontrado el repuesto adecuado. El nombramiento tiende a acentuar la confrontación con la comunidad internacional y crea más desconcierto interno. Sin embargo, allí está el ensayo. Sin duda que Bustamante Belaunde ha sido en el último lustro un leal defensor del régimen, virtud que éste valora sobre cualquier otro talento. Pero también es un arequipeño algo fosfórico, propenso a la "nevada", con una trayectoria ideológica que va de Velasco a von Hayek, y con una propensión a las renuncias. ¿Estará dispuesto a seguir todas las instrucciones del shogun, ahora que su influencia sobre el nuevo Gabinete ha sido desmentida por los otros nombramientos?

Bustamante Belaunde tiene la reputación de ser algo chúcaro ante ciertas instrucciones.

Cargo Cargado
A diferencia de algunos otros cambios de gabinete de este gobierno, éste venía obligado por plazos constitucionales, renuncias forzosas y aspiraciones re-reeleccionistas, pero la selección de José Alberto Bustamante Belaunde sorprendió a todos.
En estos tiempos que las condenas internacionales contra el régimen caen como lluvia en tiempos de El Niño, nadie esperaba que se encumbrara como desafío adicional a uno de sus defensores litigantes ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la ahora repudiada Corte.

En Justicia ¿reforzará su defensa de una de las áreas mas cuestionables del régimen?

Es verdad que eso de embestir contra los obstáculos es parte del estilo de Fujimori, y que a veces sale con la suya. Pero en este caso las críticas vienen no sólo del sistema interamericano de derechos humanos, sino de la Corte Europea, la ONU y la Cámara de Representantes del congreso norteamericano con insinuación de sanciones económicas.
¿Qué ventajas puede ofrecer eso de aislarse despreciando las advertencias en un mundo que ahora toma estas cosas muy en serio? (Si no lo sabrán Pinochet y el requisitoriado presidente Milósevic de Yugoslavia.)
Aparentemente, el provecho consiste en explotar interna y equívocamente el tema ante el electorado menos informado, hablando de "soberanía nacional", de los "viejos decrépitos de la Corte" y de 40,000 huérfanos, y esperando se recuperen así puntos en las encuestas.
Es que con la recesión despiadada por la que atraviesa el país y que no lleva visos de alivio, si Fujimori quiere postular con alguna posibilidad de éxito debe no sólo meter la mano en los fondos de la privatización, sino recurrir a cuanto otro resorte, tuerca o tornillo encuentre en el camino.
La última encuesta de Imasen, dada a conocer esta semana, asigna al Presidente 30.3 % de la intención de voto en Lima. En octubre de 1994 -es de decir, en un plazo preelectoral idéntico- y con una economía relativamente boyante, los sondeos le asignaban mas del 45 %.
Fujimori, por lo tanto, bien puede no haber decidido si se lanza.
Pero que quiere, quiere.
Y en este escenario, para cumplir un rol de choque algo enigmático, ingresa José Alberto Bustamante Belaunde.

Usaba colita hasta hace una semana. La barba se la afeitó hace años. Derecha: El flamante Primer Ministro encarna un caso de disyuntivas extremas.

AREQUIPEÑO COLERICO

Antes se decía que los jóvenes son revolucionarios y que envejecen hacia el conservadurismo. Ahora, por cierto, algunos peruanos maduros se sienten comparativamente rojos ante ciertas camadas de neoliberales imberbes.
José Alberto Bustamante Belaunde cumple, sin embargo, el periplo tradicional de izquierda a derecha, pero tocando los extremos y con características especiales..
"Como todos nosotros los arequipeños", precisa Hernando de Soto, quien conoce bien a quien fuera su mas cercano colaborador entre 1984 y 1993, Bustamante Belaunde puede sufrir fosfóricos ataques de "nevada".
Otros de sus conocidos, que son muchos, añaden que es hombre de pocas pulgas y también imprevisible, y que del ILD amenazó con renunciar mas de una vez.
Pero antes de trabajar en el Instituto Libertad y Democracia (ILD), que es mas liberal que neoliberal, el flamante Primer Ministro del Ing. Fujimori fue en los años 70 dirigente estudiantil en la Universidad Católica. Profesaba ideas de la izquierda democristianas y después ingresó al Partidos Socialista Revolucionario auspiciado por la dictadura velasquista.
Entre 1972 y 1977 trabajó como Director de Investigaciones del Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (DESCO), interrumpiendo esta vinculación durante dos años en que cursó estudios en la Universidad de Winsconsin, en Estados Unidos. Fue allí que, en un programa patrocinado por la Fundación Rockefeller destinado a reforzar la enseñanza del Derecho en la Católica, resultó compañero de personajes como Diego García Sayán, Fernando de la Flor, Roberto Dagnino, Alberto Borea y Eduardo Ferrero -aunque no todos ellos se convirtieron después en "Winsconsin boys" de la "revolución peruana".
En esa época Martha Hildebrandt también marchó frente a "Juan sin miedo" como directora del INC, y Martha Chávez anduvo mas allá, cercana a Trinchera Roja, facción comunista capitaneada por su amigo Jorge Nieto y por Agustín Haya de la Torre.

Ironías del pasado. Bustamante al lado de Hernando de Soto en pluralista seminario ILD con representantes de AP, PPC, IU, SODE y APRA.

Hasta allí, en todo caso, y durante el resto del gobierno militar Bustamante Belaunde era conocido como hombre vinculado a la izquierda no marxista con veleidades autoritarias de la llamada primera fase.
Pero en 1984 dio el gran salto ingresando al ILD fundado por Hernando de Soto para promover el libre mercado, la titulación de la propiedad, la formalización de los informales y también la transparencia en la democracia representativa.
Fue entonces que se le fotografió en un seminario para fomentar la `Democratización de las Decisiones del Gobierno' organizado por el ILD con una participación de lo mas pluralista.
Y allí se mantuvo hasta después del 5 de abril, época que bregó por restaurar la institucionalidad y se plegó al Foro Democrático.
Pero en 1994 dio otro gran salto, éste al vacío. Renunció al Foro denunciando en una furibunda carta una presunta "dictadura" interna, renunció también al ILD, y en esencia se puso al servicio del fujimorismo que se perfilaba hacia la reelección con todas las ventajas del caso.

TRANSFORMISMO POLITICO

Para algunos, Bustamante Belaunde encarna un tipo de transformismo en la política peruana que suele bailar al son que toca el poder.
Para otros, se trata simplemente de un extremista algo irascible del cambio de criterio.
El hecho es que este sobrino carnal del ex Presidente José Luis Bustamante y Rivero, figura singular de la democracia peruana, sirve ahora, al asumir el Ministerio de Justicia desde su ya conocida perspectiva, en el área mas objetable de un régimen cuyas prácticas autoritarias se hacen mas manifiestas a medida que se acercan las elecciones.
Pero eso no es todo.
En los años '70 fue velasquista mientras se realizaba una traumática reforma agraria, y ahora, en 1995, ha publicado `El Agro: La Reforma Pendiente', un libro que plantea la concentración de la propiedad agraria y la privatización del agua de riego.

Cox Bauzeville fue su defendido. en 1981.Derecha: Esposa milagrosa Rosa Mujica.

En 1981 fue abogado del Edmundo Cox Bauzeville, estudiante acusado de terrorismo. Bauzeville resultó ser, en efecto, senderista. Bustamante Belaunde no tenía cómo saberlo, pero en ese ambiente andaba.
Ahora, en cambio, el abogado graduado en la Católica y estudiante de la Winsconsin defiende ante el reclamo internacional la falta de debido proceso que se incurre actualmente en nuestro Poder Judicial, y no sólo en los casos de terrorismo.
No se podría decir que compara con el famoso Eudocio Ravines, que pasó de fundador del Partido Comunista Peruano y dirigente de la Internacional Socialista, a macartista enardecido y colaborador de la CIA.
Pero a estas alturas quien lo salva de semejante metamórfosis parece ser su esposa, Rosa Mujica, distinguida luchadora por los derechos humanos, y ex secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de los Derechos Humanos. Ella no estuvo presente en su juramentación. Estaba de viaje.
Rosa Mujica es uno de los milagros en la vida del personaje. Los une un matrimonio armonioso, el amor por sus hijos, la decisión de seguir "carreras diferentes" y un mínimo código de conducta: él se ha comprometido a no defender nunca al fujimorismo en el caso La Cantuta.



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